Un crimen ocurrido en el 2001

Carpetazo definitivo a la investigación por el asesinato de Helena Jubany

La Audiencia de Barcelona acordó hace unos días anular la reapertura del caso

Helena Jubany,

Helena Jubany, / Cedida a la ACN.

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J. G. Albalat
J. G. Albalat

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El juzgado de Sabadell que ha investigado el asesinato en el 2001 de la bibliotecaria Helena Jubany, que entonces tenía 27 años, ha dado carpetazo definitivo al proceso judicial a raíz de la decisión de la Audiencia de Barcelona del pasado 11 de febrero de revocar la reapertura del caso dictada en julio del 2020. Las pesquisas se cerraron sin resolver en el 2005. El tribunal de la Audiencia considera que las pruebas aportadas por la familia de la víctima para intentar inculpar al principal sospechoso del asesinato de la joven, S. L., tienen "escasa fiabilidad" y otras sospechas ya fueron investigadas y son "insuficientes" para señalar a los culpables.

Jubany murió la madrugada del 2 de diciembre de 2001, después de dos días desaparecida. Su cuerpo fue tirado desde una azotea, completamente desnudo y lleno de quemaduras. La muerte de la joven de Mataró, además, está rodeada de muchos misterios. Tres meses antes del crimen, por ejemplo, la joven recibió dos anónimos acompañados de bebidas adulteradas con somníferos.

La emisión de dos reportajes el año pasado por parte del programa Crims, de TV3, donde un policía que investigó el asesinato acusaba directamente del crimen a uno de los investigados en su día, S. L., quien más tarde fue exculpado, supuso que el crimen volviera a la actualidad. El documental sirvió para remover el caso, hasta el punto de que el juzgado de instrucción 2 de Sabadell decretó la reapertura de la causa, que la defensa de S. L. recurrió.

La única encausada en su momento, Montse Careta, se suicidó en prisión antes de ser juzgada. Ella era la pareja de S. L. y pertenecía al mismo grupo excursionista que Helena Jubany. Una de las pruebas pedida por la familia de la bibliotecaria pretendía demostrar que el sospechoso vivía con esta mujer en el mismo edificio desde cuya azotea cayó la víctima. La tesis de la acusación es que ambos drogaron con somníferos a la joven, la subieron hasta la terraza y la lanzaron al vacío.

El acta notarial

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Sin embargo, para la Audiencia de Barcelona estos hechos no son nuevos y no poseen la relevancia que se les atribuye. Los vecinos, detalla, ya dijeron en su momento que no vivían juntos, a la vez que subraya su extrañeza de que 20 años después, tras ver el documental de Crims, se presente un acta notarial conforme en el buzón constaba el nombre de ambos. “Resulta cuando menos sorprendente, no solo por la escasa fiabilidad del dato concreto, sino por su escasa relevancia”, subraya el tribunal.

Los magistrados también descartaron el resto de pruebas aceptadas por el juzgado para reabrir la causa, como que en el cuerpo de Jubany se encontró un somnífero que Careta tenía prescrito por su médico. El tribunal detalla que el hecho de que S. L. comprara el fármaco puede aumentar las sospechas sobre él, pero no es un indicio revelador que permita reabrir la causa, ni es “relevante para reevaluar su presunta culpabilidad”. En este sentido, al principio de la investigación, el juez denegó el testimonio de los farmacéuticos.