EL 8-M

Lejos aún de la igualdad: la situación de la mujer en 10 gráficos

  • En España el 77,5% de las mujeres llevan a cabo diariamente tareas del hogar, frente el 32,9% de los hombres

  • Las mujeres empiezan a tener una mayor presencia en puestos de poder y un mayor reconocimiento en el sector cultural

Lejos aún de la igualdad: la situación de la mujer en 10 gráficos

Infografia El Periódico

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Sara Aguilera

Si te preguntasen en qué punto está la situación de la mujer, ¿qué contestarías? ¿Estamos avanzando, retrocediendo o estamos estancados? La palabra “situación” engloba una extensa lista de factores que hace que sea difícil dar respuesta a la cuestión. En este reportaje se plantean distintas “situaciones” actuales en las que la mujer se puede ver inmersa, aunque estas sean solo algunas de todas las posibles. Repasamos en 10 gráficos cuestiones como el paro, las tareas del hogar, el reconocimiento en el ámbito deportivo, la paridad en el ámbito laboral, la conciliación...

La mujer en el hogar

Según la Encuesta Continua de Hogares (ECH) del INE de 2019, las españolas de entre 25 y 34 años suelen emanciparse antes que los hombres. En 2019, un 44,8% de mujeres pertenecientes a esa franja de edad no estaban emancipadas, frente un 60,7% de hombres. Pero si prestamos atención a la composición de los hogares, a más edad más mujeres viven solas. En cuanto a los hogares monoparentales, en 2019 la mayor parte de ellos estaban formados por madres con sus hijos (un 81,1% del total).

Ahora bien, si nos fijamos en el papel de la mujer en el desarrollo de las actividades domésticas, se advierte que en muchos casos todavía queda pendiente una repartición más equilibrada de estas porque, como señalan los datos recopilados por EpData, un 77,5% de las mujeres las llevan a cabo todos los días y solo un 32,9% de los hombres.

También en los cuidados existe una pronunciada distancia entre ambos. En 2017, por ejemplo, un 92,3% de las excedencias para cuidar a los hijos fueron de mujeres. Incluso las horas semanales dedicadas en 2016 al cuidado de los hijos contrastan: 38 horas las mujeres, 23 los hombres. Pese a esto, encontramos que, en el caso del cuidado o la educación de los nietos, el número de horas consiguió igualarse.

Un contexto laboral complicado

Las mujeres representan el 74% de las personas con contrato a tiempo parcial y el 94% de las que se inclinan por esta opción para poder atender a hijos o adultos enfermos, según datos del 2020.

La famosa brecha salarial se mantiene en su línea. El salario medio en España ha ido creciendo, tanto para contratos indefinidos como para contratos temporales, pero en ambos casos la distancia entre los salarios según el sexo de la persona sigue resistiendo a reducirse, aunque es menor la diferencia entre los contratos temporales.

En Catalunya, pese a que la mujer había dejado de liderar las tasas de paro en 2008, en 2014 volvió a superar la de los hombres y así se mantiene así hasta los últimos datos que constan del 2020. Aun así, ya no encontramos una diferencia tan abismal como podría ser la del 2002.

La especialización

En el 2018 en España el porcentaje de graduadas en educación superior alcanzó el 53,6%, un valor mayor que el de graduados, con un 46,4%. En concreto, destacaron en cantidad de graduadas en todos los niveles educativos, excepto en el Técnico o Técnico Auxiliar. 

Uno de los campos encabezados por los hombres es la ciencia. Los datos del Ministerio evidencian que en la carrera investigadora todavía es muy reducida la presencia de mujeres como catedráticas. Como estudiantes, las mujeres representan el 72% de las personas matriculadas en grados de Ciencias de la Salud, y solo el 25% en grados técnicos o científicos, como ingenierías o ciencias puras, por ejemplo.

Tradicionalmente, ciertos sectores laborales estaban destinados a los hombres, pero poco a poco la mujer ha empezado a aparecer en estos mercados laborales. Sigue siendo un inicio porque, por ejemplo, según el INE, del total de ocupadas en 2019, las ramas con menor presencia femenina son suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado; y suministro de agua, actividades de saneamiento, gestión de residuos y descontaminación. Además, no existe participación de la mujer en industrias extractivas y actividades de organizaciones y organismos extraterritoriales. 

Camino hacia el reconocimiento

El deporte de alto nivel está dominado por el sector masculino, pero esto no solo se da en las pistas. La Comisión Mujer y Deporte del Comité Olímpico Español publicó hace años un estudio en el que, entre otras cosas, se cuantificaba la escasa participación de mujeres en puestos de poder en el ámbito deportivo. La investigación constata que, en el período estudiado, ninguna Federación superaba el 46% de presencia femenina en sus Órganos de Gobierno. Las mujeres están mejor representadas, según el estudio, en los Comités Técnicos de Árbitros/as o Jueces/as que en los demás puestos de poder.

Hacerse un hueco en la cultura es complicado siendo mujer, pero algunos datos al respecto están mejorando en España. Por ejemplo, en los Premios Princesa de Asturias del 2019 cuatro galardones fueron entregados a mujeres y tres a hombres. En los premios nacionales de Cultura, del 2001 al 2019, las premiadas fueron 124 y los premiados 291, pero podemos observar que, a partir del 2018, esta tendencia se empieza a quebrar.

El poder en manos femeninas

La trayectoria de las mujeres con poder es una muestra de cómo se puede progresar: cada vez son más las que consiguen adentrarse en la política o en el poder económico. Las mujeres han pasado de ser en 2013 el 11% de las personas en los consejos de administración de las empresas del Ibex 35 a ser el 31,17% en 2020, según los últimos datos publicados. En política, en 1983 la participación de las mujeres en los parlamentos autonómicos era de solo un 5,6%, un porcentaje que ha crecido hasta llegar al 46,19% en 2019. Otro ejemplo es el Congreso de Diputados, donde también se observa una progresiva mejora en la presencia femenina.

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Estos indicadores no son más que una pequeña muestra de algo tan amplio como complejo que resulta imposible de abordar en toda su magnitud. Los datos contemplados, no obstante, evidencian que en determinados aspectos estamos progresando con creces, pero hay que tener presente que, en otros, todavía estamos muy lejos para conseguirlo.