En Oviedo

Rescatan a una niña de tres años que se escapó de casa al amanecer y disfrazada

  • Un policía local que volvía de trabajar encontró a la menor descalza en la calle y la llevó al materno infantil, donde fue recogida por sus padres

Una imagen del barrio de Vallobín, donde apareció la niña.

Una imagen del barrio de Vallobín, donde apareció la niña. / LNE

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Lucas Blanco

“Un susto de muerte”. Así definieron sus sensaciones los padres de una niña de tres años que sin apenas saber decir su nombre tuvo la habilidad suficiente para abrir la puerta de su casa y salir a dar un paseo a las siete de la mañana en Oviedo. La menor, que aún llevaba el disfraz de carnaval con el que se había dormido e iba descalza, fue encontrada en medio de la calle Francisco Cambó, en el barrio de Vallobín, por un policía local que volvía de trabajar. Ante la imposibilidad de identificarla, la llevó al centro materno infantil, donde sus progenitores, totalmente desesperados, corrieron a buscarla cuando descubrieron lo sucedido.

La historia es digna de un guion de película, si bien fuentes policiales apuntan a que estos sucesos “son más habituales de lo que se piensa”. La niña había salido a picar algo con sus padres y sus hermanos la tarde anterior y a la vuelta a casa se quedó dormida. La acostaron sin ni siquiera desvestirla y a eso de las siete de la mañana se desveló. Todos dormían y la pequeña optó por salir a la calle. A pesar de su corta edad llegó hasta la manilla, logró abrir la puerta y descendió por las escaleras del bloque de pisos hasta llegar a la calle.

Algún vecino admite haber escuchado el timbre de madrugada por lo que es posible que la menor intentase volver a entrar a la vivienda. Ante la falta de respuesta de los residentes del bloque, la niña se dio un garbeo por el barrio. No llegó muy lejos, pues el policía local de paisano la localizó a eso de las siete de la mañana en la calle Francisco Cambó a escasos metros de su portal de la calle Víctor Hevia, donde reside la familia.

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Los progenitores se levantaron pasadas las nueve de la mañana y a partir de ahí se encendieron todas las alarmas. Su pequeña no estaba y tras registrar toda la casa optaron por llamar a la Policía. Fue entonces cuando les comentaron que la pequeña había sido llevada al materno infantil. El agente que la recogió trató por todos los medios sonsacarle el nombre y los apellidos, pero la chiquilla apenas sabía decir cómo se llamaba.

Como un cuento, la historia tuvo un final feliz. La pequeña fue recogida por sus padres sana y salva en el materno infantil y estos contaron a la Policía Local haber pasado la mayor angustia de sus vidas. Los agentes, por su parte, se trasladaron a la vivienda para garantizar que todo se había tratado de un accidente y certificaron las buenas condiciones de vida tanto de la menor como de sus hermanos. “Puede parecer sorprendente, pero ya hemos visto más casos similares”, indican fuentes del cuerpo municipal satisfechos por haber resuelto el caso de la niña madrugadora de Vallobín.

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