Niega ser negacionista

Luis Ángel Garrido luce en su perfil de Whatsapp la frase 'Basta confinamiento'

El seguidor de 'No more lockdown' de Van Morrison equipara las medidas con las adoptadas en la Edad Media

Luis Ángel Garrido, el juez que ha permitido la reapertura de los bares en Euskadi, asegura no ser negacionista. / VÍDEO: EFE

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Efe

El juez que preside la Sala que ha permitido la reapertura de los bares en Euskadi, Luis Ángel Garrido, luce en su perfil de WhatsApp la frase 'No more lockdown' ('No más confinamiento'), el título de una canción de Van Morrison, de quien se ha confesado "muy seguidor" y ha dicho que podría tener en su perfil esa canción o cualquier otra del cantante, según ha avanzado la Cadena Ser.

Garrido ha afirmado que un epidemiólogo "es un médico de cabecera que ha hecho un cursillo", y ha opinado que las medidas contra el covid-19 adoptadas en España y en todos los países "no difieren mucho de las que se daban en la Edad Media".

Durante una tertulia celebrada en Radio Popular de Bilbao el pasado lunes, un día antes de que se hiciera público el auto del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que autoriza la apertura de bares y restaurantes en los municipios vascos ubicados en la "zona roja" por su alta incidencia de covid-19, el juez señaló que la epidemiología "no está tan avanzada como parece".

"Supongamos que suben un 2.000 por ciento las enfermedades de transmisión sexual y llego yo, el gran epidemiólogo de la zona, y digo: muy fácil, estén ustedes dos años sin relaciones sexuales y bajará la curva, y que ahora te digan que para que el virus se reduzca tiene usted que quedarse en casa, no hablar con nadie, no ir a ningún espectáculo teatral, eso se sabía en la Edad Media", manifestó.

Garrido es el presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, formada por tres jueces, y el ponente del auto emitido el pasado martes por el que el tribunal aceptaba cautelarmente la petición de las asociaciones de hostelería de permitir reabrir los bares y restaurantes de los municipios que se encuentran en ‘zona roja’.

En una entrevista difundida este miércoles por ETB, el juez ha reconocido que sus manifestaciones se produjeron "en el fragor de la tertulia", y que tal vez alguna de sus frases "no fuera correcta".

Ha destacado que, aunque la ciencia epidemiológica "como dato estadístico es muy importante, porque ayuda a ver cómo evoluciona la pandemia, las medidas tomadas aquí y en todos los países no difieren mucho de las que se daban en la Edad Media".

Ha negado que él sea negacionista, a pesar de que esa canción de Van Morrison haya sido utilizada por grupos de esa tendencia, y ha afirmado que es "indiscutible que el virus existe y que la covid ha matado a mucha gente", aunque ha insistido en que no hay pruebas que justifiquen la clausura de la hostelería.

La sala que preside Garrido ya tomó el año pasado otras dos decisiones en contra de medidas adoptadas por el Gobierno vasco para luchar contra la pandemia: en agosto se pronunció inicialmente contra el adelanto a la una y media del cierre de la hostelería nocturna -una medida que quince días después el tribunal acabó aceptando al aumentar los focos de contagios-, y en octubre rechazó la restricción de las reuniones sociales a seis personas por entender que se limitaban derechos fundamentales.

Malestar en el CGPJ por el "activismo" del juez

Vocales del CGPJ han tildado de "muy desafortunadas" las declaraciones de Garrido sobre los epidemiólogos y las medidas anticovid que hacen gala de un "activismo" que merece la apertura de un expediente disciplinario. 

Lo dijo un día antes de que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco acordara la reapertura de los bares en zona roja en Euskadi en un auto del que él fue ponente y que el Gobierno vasco ya estudia recurrir mientras analiza, también, si recusa al juez por falta de imparcialidad a raíz de aquellos comentarios. 

Sus declaraciones no solo han causado malestar en el Ejecutivo autonómico sino también entre algunos vocales del Consejo General del Poder Judicial que reconocen que son "inoportunas", "muy desafortunadas" y "completamente fuera de lugar". 

Otros, incluso, sostienen que "como juez ha diluido toda imagen personal de imparcialidad en comportamientos que son de respeto a la legalidad", como, por ejemplo, cuando hace gala de "un posicionamiento beligerante en contra del confinamiento", lo que supone un "ejercicio de activismo que no es bueno para los jueces", quienes deben ser "especialmente cuidadosos" con lo que dicen. 

"Es una imprudencia", asegura otro vocal, que precisa, en cambio, que hay algunas voces dentro del órgano de Gobierno de los jueces que le respaldan, aunque éstas son minoritarias. 

Por eso, las fuentes consultadas abogan por la apertura de unas diligencias informativas para que el juez de sus explicaciones respecto a lo sucedido o, incluso, de un expediente disciplinario. 

No obstante, otras fuentes puntualizan que el Consejo no suele actuar de oficio y que, aunque no hay normativa que lo impida, lo normal suele ser que si una de las partes del procedimiento se ha sentido perjudicada sea ésta la que eleve una queja al CGPJ y ya entonces el Consejo decida si abre o no una investigación. 

Los jueces deben ajustarse a la "neutralidad política"

Al margen de la vía disciplinaria, el juez ha ignorado las recomendaciones que figuran en un reciente dictamen de la Comisión de Ética Judicial que señalan que las intervenciones de los jueces y magistrados en entrevistas, coloquios, participaciones públicas y redes sociales deben ajustarse a la "neutralidad política". 

La Comisión entiende en su dictamen que esas intervenciones deben ser neutrales de acuerdo a los principios de imparcialidad, independencia e integridad de los miembros de la carrera judicial, por lo que deben guiarse por "la prudencia y la moderación" en sus declaraciones "sin expresiones irrespetuosas, vejatorias o dañinas". 

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Ahora bien, desde la Comisión de Ética Judicial explican que sus dictámenes contienen únicamente recomendaciones que son de "cumplimiento voluntario" pero dejando claro que "no tienen ningún carácter sancionador ni disciplinario". 

Su finalidad pasa por resolver las dudas personales planteadas por los jueces, por tanto lo que hagan o digan los magistrados es ajeno a la Comisión, si bien siempre recomiendan "contención".