El reto global del medio ambiente

Fernando Valladares: "¿Quieres luchar contra el cambio climático? No te vayas a Bali de vacaciones"

  • El investigador y científico del CSIC anima a los ciudadanos a emprender pequeños cambios, que no sacrificios, para luchar contra la amenaza planetaria del calentamiento

Fernando Valladares, ecólogo e investigador.

Fernando Valladares, ecólogo e investigador. / EL PERIÓDICO

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Científico del CSIC, profesor asociado de la universidad Rey Juan Carlos (Madrid) y divulgador sin fronteras, Fernando Valladares consagra su vida personal y profesional a luchar contra la amenaza planetaria que supone el cambio climático.

El presidente de Aragón, Javier Lambán, puso en duda el cambio climático a raíz de la histórica nevada de 'Filomena'. ¿Qué le suscita ese tipo de comentarios por parte de políticos? Pienso en el mito de Sísifo, que levanta una y otra vez la roca y está condenado a hacerlo toda la vida. El año pasado fui al Congreso de los Diputados y les llevé una diapositiva, la misma que presenté hace 22 años. Hay cosas que llevamos más de 20 años diciéndolas. Pero si hay que repetirlas, lo hacemos. Apliquemos pedagogía. Nos armamos de paciencia, somos semihéroes, como Sísifo, y volvemos a insistir en la diferencia entre tiempo atmosférico y clima. Lo que me da una alergia tremenda es que se mezcle meras intuiciones y opiniones con hechos, datos y ciencia. Eso me revuelve.

La evidencia demuestra que 'Filomena' es compatible con el calentamiento. No todas las olas de frío están relacionadas con el cambio climático. Pero el calentamiento favorece situaciones puntuales de frío en latitudes templadas, un frío histórico.

"Sabemos lo que un clima desbocado puede hacer. Sabemos lo que hay que hacer. Toca hacerlo", insiste. ¿Qué hay que hacer? Planear estrategias de mitigación a corto y medio plazo. Contra el cambio climático se lucha con adaptación y mitigación. La primera implica, por ejemplo, que las olas de calor maten a menos gente. La de 2003 provocó la muerte de 30.000 europeos. Después ha habido otras olas más fuerte que han implicado menos fallecimientos. ¿Por qué? Por un fenómeno de adaptación, los hospitales están mejor preparados, las agencias meteorológicas lanzan los mensajes mejor y con más antelación… Pero lo interesante es la mitigación, que es mucho más lenta y uno no termina de ver los resultados porque los calendarios se alargan durante décadas. No hay que desfallecer, aunque no veas resultados. La política de reducción de emisiones es vital. Tú reduces emisiones, pero seguirá habiendo 'Filomenas' y huracanes. Hay que insistir e insistir.

¿Qué podemos hacer los ciudadanos a pie de calle? Todo está conectado. Las acciones individuales, por simbólicas que parezcan, son relevantes. Si tú y yo reducimos un 10% las emisiones y eso lo hace mucha gente…

¿Cómo las bajamos? La lista tiene que ser personal. Reciclar, disminuir el transporte privado, circular en bici, aislar tu casa, regar menos…. Cada actuación tiene un impacto, pero hay que ver cómo es de viable para ti, que a lo mejor vives en una casa perdida y necesitas tu coche. No podemos ser ni Superman ni Superwoman y hacerlo todo y morir en el intento.

Diga cosas sencillas. Por ejemplo, lo relacionado con la dieta. Todos sabemos que la proteína de origen animal tiene una huella ambiental y climática muy grande. No todos nos tenemos que hacer vegetarianos, pero reducir un poco la cantidad de proteínas de origen animal contribuye.

Pero luego tienes el hierro bajo y el médico te dice que comas carne roja. Es lo que te decía de la lista personal, cada uno podrá ejecutar más o menos cosas. En Argentina se come una cantidad de carne espectacular. Se sirven filetes de 500 gramos. Digo yo que medio kilo de carne lo puedes dosificar en dos semanas, incluso tres. Todo suma. Todo implica un valor añadido, que nos empodera como ciudadanos responsables. Tener estos gestos con la salud del medioambiente nos da derechos y así podemos exigir a los políticos, porque nosotros estamos luchando contra el cambio climático. Nos motiva, nos empodera y nos hace ciudadanos más plenos.

Pero los Gobiernos tienen que tomar decisiones. Esos gestos personales no son nada si no hay voluntad política. Los políticos miran al electorado. Y si el electorado no se muestra decidido, ellos no tomarán medidas impopulares. Se lo piensan mucho, como está pasando en la pandemia. Los epidemiólogos te dicen que te quedes en casa y los políticos dicen que sí, pero que salgas a comprar no vaya a ser que se nos hunda la economía. Si los que nos gobiernan perciben que la sociedad está convencida de que el cambio climático es importante, darán luz verde a medidas vitales. A nadie nos gusta que nos racionen la gasolina y que nos limiten los kilómetros, pero necesitamos gobernanza global. Nos falla la confianza y la transparencia. Las cumbres del clima son siempre frustrantes porque un país mira a otro y el de al lado dice lo contrario.

Contra eso no podemos luchar. Creo que sí. Usemos la palabra "cambio" en lugar de "esfuerzo" y "sacrificio". Un cambio que trae cosas buenas. No veamos un desastre no ir de vacaciones a la otra punta del mundo. En lugar de eso digamos: fíjate qué bien, que voy a conocer esa ciudad o ese pueblo al lado de casa que no conozco. Hay que ver eso como un logro, una decisión propia, un cambio de mentalidad.

Ya está bien de ir a Bali en viaje de novios. Exacto. Tendría un valor simbólico si lo hiciera unos pocos, pero acabaría teniendo un impacto real y positivo si poco a poco lo hace cada vez más gente. 

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¿Encuentra muchas razones para el optimismo? Lo más fácil es buscar razones para el apocalipsis y el derrotismo. Encontrar la forma de ver el lado bueno a las cosas es un síntoma de madurez. Tenemos una huella medioambiental per cápita que no es sostenible, no hay que darle más vueltas. Hemos de reducir esa huella como sea y cualquier gesto es bienvenido. No soy diciendo que no viajes más en tu vida. Pero los vueltos transatlánticos han sido demasiado baratos y demasiados fáciles. Mis estudiantes universitarios se van al Caribe por menos dinero que a Oviedo. No deberíamos favorecer esas cosas, las agencias de viajes deberían tener penalización fiscal para esos trayectos e incentivos para otro tipo de viajes.

¿Qué nota le pondría al Gobierno en la asignatura de medio ambiente? Empezó con mucha fuerza. La ministra Teresa Ribera es uno de los pocos políticos que sabe de lo que habla. Puedes estar más o menos de acuerdo con ella, pero es una profesional que sabe. Sin embargo, debido a la pandemia, en los últimos meses ha tenido un cierto cambio hacia una compatibilidad con el desarrollo económico. Estamos inmersos en una tesitura económica tremenda. Pero, vamos, soy positivo y a este Gobierno le doy un 6.