SEGURIDAD ENERGÉTICA

Can Sant Joan, también a oscuras

  • Vecinos del barrio trabajador de Can Sant Joan, en Montcada i Reixac (Vallès Occidental) llevan semanas sufriendo cortes de luz intermitentes

  • El ayuntamiento de la localidad asegura que denunciará a la compañía eléctrica por una posible vulneración de los derechos básicos de la ciudadanía

  • Endesa responde que los cortes no se deben a incidencias en la red, sino a sobrecargas debidas a conexiones irregulares

Fernando y María, frente a su casa en Can Sant Joan, barrio de Montcada (Barcelona), que llevan mas de un mes con cortes de luz casi diarios.  

Fernando y María, frente a su casa en Can Sant Joan, barrio de Montcada (Barcelona), que llevan mas de un mes con cortes de luz casi diarios.   / JOAN CORTADELLAS

Se lee en minutos

María dejó la comida hecha a las cinco de la mañana antes de irse a trabajar, porque “una ya no sabe”. Lo que no sabe una es si a mediodía, cuando regrese a casa, tendrá o no luz y podrá o no hacerla (o como mínimo calentarla). Los cortes intermitentes en el último mes son casi el pan de cada día en su casa. “Cada dos o tres días”, detalla Fernando, su marido, vecino de la calle del Pont, en el barrio de Can Sant Joan, en Montcada i Reixac (Vallès Occidental), desde el año 1979, cuando, como tantas parejas de la época, el matrimonio se compró el piso. El primer corte fue a mediados de diciembre. El día 16 o 17. No recuerda la fecha exacta, pero sí qué hicieron ese día. Acababan de hacer las compras para Navidad. Lo recuerda, no precisamente con alegría, porque se les echó prácticamente todo a perder. “Ya no lo vamos a denunciar, es igual, pero nos acordamos, claro que nos acordamos”, señala el hombre. También recuerdan que ese primer corte fue el más largo. “Tardaron 12 horas en arreglarlo, desde las diez de la noche de un día hasta mediodía del siguiente”, explica, cansado de anotar cada día a mano, de forma metódica y paciente (tampoco le queda otra) en un papel el número de incidencia para ir llevando un registro.

El segundo apagón -continúa Fernando- lo arreglaron a las dos horas; pero a los dos o tres días, vuelta a empezar. Cortes de entre dos y cinco horas (con el engorro de tener que llamar a la compañía cada vez, esperar a que te lo cojan, explicarlo todo, que vengan…). Este matrimonio, que paga el recibo todos los meses, no es el único afectado en la zona. “Como mínimo son 12 o 14 familias de por aquí de las que tengamos constancia”, añaden. La pareja vive sola, pero insisten en que entre los afectados también hay familias con críos y quedarte sin luz significa para ellos "quedarse sin nada”: “No puedes calentarte, ni ducharte, ni cocinar. Nada. El otro día, mi vecino tuvo que pedir la comida para sus hijos a domicilio porque no podía cocinar”, comentan en referencia al último corte, este domingo a mediodía, en plena ola de frío.

La gota que colmó el vaso

Un corte que colmó la paciencia del vecindario, al llegar en plena borrasca y en plena subida de las tarifas. El presidente de la asociación de vecinos, José Luis Conejero, se muestra muy preocupado con una situación “que no es de ahora, viene de lejos”. Este barrio obrero, limítrofe a la capital catalana -a su periferia, para ser más exactos- se caracteriza por su espíritu luchador. Es famosa su histórica campaña contra la gran cementera que domina el enclave (tienen experiencia en eso de ser David contra Goliat). “El problema son unas instalaciones antiguas que la compañía no se molesta en modernizar”, resume el líder vecinal. 

Comparte diagnóstico la alcaldesa la localidad. Este lunes la asociación de vecinos y el Ayuntamiento de Montcada han emitido un comunicado conjunto para hacer pública la situación en el que el gobierno local afirma que tomará medidas legales contra la compañía. “Es inadmisible que los vecinos sufran desde hace nueve meses cortes diarios de luz de aproximadamente 180 minutos que en ocasiones han llegado a las 24 horas sin energía”, apunta el consistorio, que recuerda que la falta de fluido eléctrico también afecta al alumbrado público y “puede provocar problemas viarios y de seguridad ciudadana”.

Endesa responde que, en el caso de las últimas semanas en Can Sant Joan, los cortes no se deben a incidencias en la red -que defienden está en buen estado-, sino a sobrecargas debidas a conexiones irregulares (la misma explicación dada para los cortes también frecuentes en Torre Baró y, sobre todo, en Sant Roc). La compañía defiende que ha hecho inversión en la zona en los últimos años y que los cortes son automáticos, no premeditados, y que se activan por un sistema de protección, al detectar una sobrecarga que podría resultar peligrosa.

A la alcaldesa de Montcada, Laura Campos, no le sirve esta respuesta y critica que a la compañía “no le haya temblado la mano para aumentar sus tarifas en plena ola de frío ni para dejar sin suministros a familias vulnerables con el objetivo de obtener grandes beneficios de un derecho básico”. Campos ha exigido a Endesa que realice el mantenimiento adecuado de unas “instalaciones obsoletas” que afectan, sobre todo, a los barrios más populares. Acciones legales conjuntas

Te puede interesar

El consistorio asegura que denunciará a la compañía al Departament d'Indústria y a la Agència Catalana de Consum “por una posible vulneración de los derechos básicos de la ciudadanía”, y la alcaldesa apunta que ha trasladado al Consell Comarcal del Vallès Occidental la petición de emprender acciones legales de forma conjunta con otros municipios de la comarca que también sufren cortes de luz.

En las últimas semanas las denuncias de cortes intermitentes de luz llegan desde muchos barrios pobres de toda España. En el área metropolitana, el caso más conocido es el de Sant Roc, en Badalona; y en Barcelona, llevan semanas denunciándolos en Torre Baró y el Raval.