Aragón endurece las restricciones ante la mala evolución del coronavirus

A partir del lunes, 4 de enero, todas las actividades no esenciales deberán cerrar a las 20.00 horas

Vacunación en una residencia de Zaragoza.

Vacunación en una residencia de Zaragoza. / Efe

Se lee en minutos

El Periódico

La consejera de Sanidad del Gobierno de Aragón, Sira Repollés, ha anunciado este sábado el endurecimiento de medidas para frenar la pandemia del coronavirus, con el regreso al nivel de alerta tres agravado, el más restrictivo que contempla la normativa autonómica, después de que en la última semana se hayan triplicado los contagios en este territorio.

En rueda de prensa, Repollés ha dicho que a partir del próximo lunes, 4 de enero, todas las actividades no esenciales deberán cerrar a las 20.00 horas. En hostelería, el aforo se limitará al 30% en el interior y al 5% en terrazas, con prohibición de fumar en ellas y de consumir en la barra.

Por su parte, los gimnasios, establecimientos comerciales y actividades culturales van a mantener la situación fijada en las últimas semanas. Además, sigue vigente el confinamiento de la comunidad autónoma y entre las provincias aragonesas, el toque de queda de las 23.00 a las 6.00 horas y la prohibición de fiestas patronales y festejos populares hasta el decaimiento del estado de alarma, el 31 de mayo.

Noticias relacionadas

"Son medidas duras, que responden a un aumento de contagios consecuencia de la primera semana de fiestas navideñas", en las que se han celebrado reuniones en el ámbito privado y público, "e incluso hemos visto imágenes de celebraciones multitudinarias sin las debidas medidas de protección", ha contado la consejera.

Repollés ha apelado a la responsabilidad de los ciudadanos y ha solicitado a todos aquellos que hayan celebrado la Nochevieja con personas que no forman parte de su núcleo de convivencia que eviten en la mayor medida posible contactos sociales en los próximos días, "sobre todo con las personas más vulnerables, personas mayores y grupos de riesgos" para "minimizar los contagios" y evitar un incremento de la curva con el ocurrido entre los pasados meses de octubre y noviembre.