Denuncia de las oenegés

La desigualdad de la vacuna del covid: los países ricos acaparan dosis para inmunizar a su población tres veces

  • Casi 70 estados pobres sólo podrán vacunar a uno de cada diez si no se toman medidas "urgentes"
  • Solo el 14% de la población mundial ha comprado hasta el 53% de las vacunas
  • Canadá es récord en recursos: cinco vacunas por cada ciudadano
A health worker takes a swab sample from a man for a rapid antigen test as hundreds of thousands of Senegalese Mouride Brotherhood pilgrims gather for the annual Grand Magal festival  as the global spread of the coronavirus disease (COVID-19) continues  in the holy city of Touba  Senegal October 5  2020  Picture taken October 5  2020  REUTERS Zohra Bensemra

A health worker takes a swab sample from a man for a rapid antigen test as hundreds of thousands of Senegalese Mouride Brotherhood pilgrims gather for the annual Grand Magal festival as the global spread of the coronavirus disease (COVID-19) continues in the holy city of Touba Senegal October 5 2020 Picture taken October 5 2020 REUTERS Zohra Bensemra / ZOHRA BENSEMRA

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Amnistía Internacional, Frontline AIDS, Global Justice Now y Oxfam han denunciado que los países ricos han acaparado dosis suficientes de vacunas contra el coronavirus para vacunar casi tres veces a toda su población. De hecho, han avisado de que casi 70 países pobres sólo podrán vacunar a una de cada diez personas contra el covid el año que viene si los gobiernos y la industria farmacéutica no toman medidas "urgentes" para garantizar la producción de dosis suficientes.

"Las naciones más ricas han comprado dosis suficientes para vacunar casi tres veces a toda su población antes del final de 2021 si se aprueba el uso de las vacunas que están actualmente en la fase de ensayos clínicos", han dicho.

País rico, país pobre

Canadá encabeza la lista con vacunas suficientes para vacunar cinco veces a cada canadiense. Además, los datos actualizados muestran que los países ricos, que representan solo el 14% de la población mundial, han comprado hasta el 53% de las vacunas más prometedoras hasta la fecha.

Las organizaciones, que forman parte de una alianza que reclama una 'Vacuna del pueblo', utilizaron datos recopilados por la empresa de información y análisis científicos Airfinity para analizar los acuerdos alcanzados entre países y las ocho primeras vacunas candidatas, comprobando que 67 países de ingresos bajos y medianos bajos podrían quedarse atrás mientras que los países ricos avanzan hacia la salida de esta pandemia. De estos 67, cinco (Kenia, Myanmar, Nigeria, Pakistán y Ucrania) han notificado en total casi 1,5 millones de casos.

"Nadie debería quedarse sin una vacuna que salva vidas por el país en el que vive o por la cantidad de dinero que tiene en el bolsillo. Pero, a menos que algo cambie radicalmente, miles de millones de personas en todo el mundo no recibirán una vacuna segura y efectiva en los próximos años", ha dicho la responsable de Políticas de Salud de Oxfam, Anna Marriott.

Derechos de propiedad intelectual

Además, han instado a los gobiernos que hagan "todo lo que esté en su mano" para garantizar que las vacunas contra la Covid-19 son un "bien público mundial gratuito" para la población, distribuido equitativamente y basado en las necesidades. Un primer paso, a juicio de las organizaciones, sería apoyar la propuesta que han hecho esta semana Sudáfrica e India al Consejo de la Organización Mundial del Comercio de renunciar a los derechos de propiedad intelectual de las vacunas, ensayos y tratamientos contra la COVID-19 hasta que toda la población esté protegida.

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Un hospital de Guatemala. AFP.

/ JOHAN ORDONEZ

"El acaparamiento de vacunas socava activamente los esfuerzos mundiales para garantizar que todas las personas, en todas partes, puedan estar protegidas contra la Covid-19. Los países ricos tienen obligaciones claras en materia de derechos humanos: no sólo deben abstenerse de acciones que puedan perjudicar el acceso a las vacunas en otros países, sino que han de cooperar y prestar asistencia a los países que la necesiten. Al comprar la inmensa mayoría del suministro de vacunas del mundo, los países ricos incumplen sus obligaciones en materia de derechos humanos. En cambio, trabajando con otros para compartir los conocimientos y ampliar el suministro, podrían contribuir a poner fin a la crisis mundial de la Covid-19", ha apostillado el director de Justicia Económica y Social de Amnistía Internacional, Steve Cockburn.