En la calle de Aragó

Detenido por empotrar su vehículo contra un local suyo ocupado en Barcelona

El hombre, de 76 años y nacionalidad española, ha sido arrestado acusado de los delitos de desórdenes públicos, atentado a la autoridad y desobediencia

Supo de la ocupación el martes por las redes sociales y se personó acompañado para amenazarlos, según han denunciado los nuevos moradores

El propietario de un local ocupado empotra su vehículo contra la entrada.

El propietario de un local ocupado empotra su vehículo contra la entrada. / Joan Mateu Parra (JOAN MATEU PARRA)

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Los Mossos d'Esquadra han detenido a un hombre de 76 años por empotrar intencionadamente su coche contra un local de su propiedad en la calle de Aragó de Barcelona, que ya llevaba varios días ocupado por activistas que habían denunciado sus amenazas para forzarles a abandonar el edificio.

El hombre, de nacionalidad española, ha sido arrestado acusado de los delitos de desórdenes públicos, atentado a la autoridad, desobediencia y por realización arbitraria del propio derecho. Ha empotrado su vehículo en compañía de su hijo sobre las nueve de la mañana de este viernes. El accidente no ha causado ningún herido pero sí ha provocado que algunos de los ocupantes sufriera un ataque de ansiedad y fuera atendido por una ambulancia del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) enviada al lugar.

La justicia por su cuenta

El vecino de Barcelona se enteró el martes de 1 de diciembre de que su local, unos bajos ubicados en el número 487 de la calle de Aragón, había sido ocupado por un grupo de activistas. Los propios ocupas lo hicieron público a través de una rueda de prensa en la que anunciaron que se habían adueñado del espacio, que pretendían convertir en un punto de ayuda social.

Ese día, el propietario del local se personó en su local, acompañado de varias personas –que la policía sospecha que podrían ser integrantes de alguna empresa especializada en desocupaciones– para forzar que se marcharan. Los ocupantes se negaron a abandonar. Según los nuevos moradores denunciaron al día siguiente, no fue un simple aviso sino que el propietario profirió amenazas. Los Mossos d'Esquadra acudieron hasta en dos ocasiones al local para mediar en el enfrentamiento. Los agentes identificaron a las dos partes, comunicaron al dueño de que no tenía más remedio que denunciar los hechos y esperar una resolución judicial y advertirle de que no podía actuar por su cuenta. El propietario comunicó que presentaría la denuncia.

Al día siguiente, miércoles, quienes denunciaron lo sucedido fueron los activistas, que pusieron formalmente en conocimiento de la policía que un grupo de personas, a los que identificaron como "neonazis", les coaccionaron con actitudes intimidatorias para forzarles -sin éxito- a abandonar el edificio.

El empotramiento

El dueño no llegó a presentar ninguna denuncia por la ocupación del local. En lugar de optar por la vía legal, este viernes ha cogido su coche, un turismo de gran cilindrada, y en compañía de su hijo lo ha empotrado contra su propiedad. Ninguno de los ocupantes ha resultado herido aunque la irrupción ha ocasionado un susto lo bastante grave como para requerir asistencia médica.

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Los Mossos han acudido de nuevo al espacio, alertados por los vecinos –uno de ellos ha captado con su teléfono móvil un vídeo en el que se aprecian los instantes inmediatamente posteriores al suceso– y han descubierto que no se trataba de ningún accidente. Que el conductor del coche siniestrado contra la entrada de los bajos de la calle de Aragó era el propietario a quien habían identificado el pasado martes tratando de expulsar a los ocupantes.

El hombre se ha resistido de forma activa a ser arrestado, según fuentes policiales. Ha terminado siendo detenido por varios delitos, entre los que destaca el delito de realización arbitraria del propio derecho, que significa que la policía lo considera responsable de tomarse la justicia por su cuenta. Un nuevo episodio de tensión vinculado a las crisis de los desahucios y de las ocupaciones ilegales.