el govern pide prudencia en el Puente

La mayor velocidad de contagio amenaza la Navidad en Catalunya

Budó reclama responsabilidad mientras Vergés asegura que el repunte no pone en riesgo el avance de tramo

Solo seis centésimas separan a esta autonomía de las cenas de seis personas

Pruebas de COVID-19.

Pruebas de COVID-19. / EFE

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El Periódico

El Govern da por hecho que muchos catalanes saldrán de sus ciudades antes del viernes 4 de diciembre, cuando, como cada semana, entra en vigor el cierre perimetral municipal, para poder pasar fuera el puente de la Constitución. Así lo ha expresado la portavoz, Meritxell Budó, que ha reclamado a estos ciudadanos mucha prudencia, porque si no, no se podrá pasar de fase ni hacer reuniones de 10 personas por Navidad.

Budó ha afirmado que "quien vaya a su segunda residencia o tenga ya una reserva hecha (para el puente), podrá ir", pero les ha recordado que allí donde vayan habrá cierre perimetral de fin de semana y, por tanto, no podrán salir del municipio al que se hayan dirigido. La 'consellera' les ha reclamado "tomar conciencia" y actuar con responsabilidad y evitar la interacción social.

En la rueda de prensa posterior al Consell Executiu, la portavoz del Govern se ha mostrado prudente a la hora de relajar restricciones. Budó ha subrayado, con los datos de este martes de la Conselleria de Salut, que la velocidad de propagación del virus, la famosa Rt, ha vuelto a subir. "Existe el riesgo de que los malos datos se disparen y que no podamos preservar la Navidad ni el cambio de fase del 7 de diciembre", ha alertado la 'consellera', que ha insistido en que "este puente no será normal".

En su visita junto al vicepresident Pere Aragonés a un dispositivo de cribado, la consellera de Salud ha querido tranquilizar a la población. Según Alba Vergés, el repunte de los indicadores epidemiológicos registrado durante las últimas 24 horas entra dentro de las previsiones y que no pone en riesgo el avance de tramo del plan de reapertura.  "Estamos según lo previsto, seguimos con la bajada, posiblemente menos intensa, prevemos que pueda ralentizarse en los próximos días y sobre todo de cara a la semana que viene. Esto ya estaba previsto después de este primer tramo de la reapertura de actividades. Seguimos llamando a la prudencia y al cumplimiento de medidas sin pensar que esto pueda poner en peligro el avance de fases del plan de reapertura", ha respondido la consellera al ser preguntada por el repunte de algunos indicadores como el riesgo de rebrote. 

El Govern tiene previsto analizar entre este miércoles y el jueves la evolución de los datos epidemiológicos para decidir si, como en principio está previsto, el próximo lunes 7 de diciembre se cambia de fase en el plan de desescalada.

Repunte de la Rt

La Rt ha repuntado este martes a 0,84 en Catalunya y está a sólo 6 centésimas del 0,90 establecido por el Govern como tope para no poder pasar al tramo 2 de la desescalada y que el tramo 3, en el que se permitirán las reuniones de diez personas en las casas, se aleje aún más y las cenas navideñas se limiten a seis personas. Según Budó, en el Govern se siguen "atentamente los datos", que ha admitido que "preocupan" porque podrían "indicar que la tendencia empieza a invertirse otra vez", y ha avanzado que si la Rt supera el 0,9 "no se podrá pasar de tramo".

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Según el plan de reapertura del Govern, el cambio al tramo 2 está previsto para el día 7 de diciembre, en medio del puente de la Constitución, pero la decisión de si se pasa de tramo o no, en función de los datos, se adoptará "el jueves o viernes" de esta semana. 

Aunque Budó no ha querido avanzar escenarios, si Catalunya se quedara en la fase 1 dos semanas más supondría retrasar la libre movilidad prevista inicialmente para el 21 de diciembre (en la tercera fase) o la posibilidad de reunir hasta diez personas por Navidad (aún no está concretado si contarán los niños en el número total). "Estamos en riesgo de que los datos se nos disparen y no podamos preservar la Navidad", ha alertado la consellera, que ha pedido así "restringir al máximo la actividad social", ya que "lo que hagamos en este puente puede tener consecuencias para la Navidad".