Catalunya no adelantará la desescalada por el puente de la Constitución y mantendrá "dos o tres meses" el toque de queda

Argimon insiste en las reuniones de hasta 10 personas en las fiestas de Navidad, frente a las de seis por las que aboga el Gobierno

Una pareja con mascarilla pasea por el centro de Barcelona, frente a un establecimiento con motivos navideños.

Una pareja con mascarilla pasea por el centro de Barcelona, frente a un establecimiento con motivos navideños. / FERRAN NADEU

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Rosa Mari Sanz

Tras presentar el plan de desescalada en Catalunya, la portavoz del Govern, Meritxell Budó, abría la puerta a nuevas modificaciones del plan, como avanzar el inicio de la segunda fase, previsto para el lunes 7 de diciembre, al arranque del puente de la Constitución. O sea, poder cambiar de fase el 5 de diciembre, dos días antes de lo contemplado en el documento. El secretario de Salut Pública de la Generalitat y director del Institut Català de la Salut (ICS), Josep Maria Argimon, ha zanjado la mañana de este jueves el tema: "Hemos de ser serios, los primeros 15 días se han de cumplir", por más que haya un puente.

Así, no será hasta ese lunes, ha insistido, cuando se apliquen los cambios de la nueva fase, que incluirán, entre otros, que el confinamiento de fin de semana pase a ser comarcal y los centros comerciales puedan reabrir con un 30% de aforo. Lo ha aclarado en una entrevista en 'Els matins de TV-3', donde también ha insistido en la apuesta de Catalunya por las reuniones navideñas de 10 personas, frente a las seis por las que aboga el Gobierno.

En este contexto, ha defendido que no debería establecerse una medida común en toda España al llegar las fiestas, ya que hasta ahora cada territorio ha diseñado su propio protocolo y ha aplicado sus propias medidas y restricciones. También se ha referido a la necesidad de mantener el toque de queda, "una medida sencilla",  "dos o tres meses más". "La movilidad es clave y la noche va ligada a la movilidad", ha afirmado.

Argimon también ha reconocido la dificultad para que el ocio nocturno recupere la normalidad y ha reconocido que si el Govern pudiera pagar ayudas, como Francia y Alemania, no se habría permitido reabrir los negocios. 

Preguntado por las vacunas, Argimon ha recordado que en enero se pondrá a los profesionales sanitarios, a las personas más frágiles de las residencias y a los profesionales que les atienden. En un segundo bloque, de manera similar al protocolo que se sigue con la gripe, se inoculará a personas mayores o con enfermedades crónicas. Y ha subrayado que las personas vacunadas en enero no generarán inmunidad hasta mediados o finales de marzo. "Pasaremos un invierno crudo", ha concretado.

Por lo que respecta a la situación epidemiológica, que de hecho es la que condiciona las medidas restrictivas, el responsable de Salut ha dicho que el ritmo de descenso en Catalunya es similar al de la primera ola. "Si seguimos dos semanas más con la Rt [la velocidad de transmisión] a 0,8, como ahora, quiere decir que nos podríamos poner en 500 contagios diarios, lo que nos permitirá una Navidad mucho mejor. Hemos de tener presente que la Navidad será una época de mucha interacción", ha explicado.

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El objetivo, insiste Argimon, sigue estando ahora en bajar de 1.000 los contagios diarios (ayer se superaban los 1.700) y no subir la velocidad de transmisión del virus de 0,9. "Esto depende de nosotros", ha insistido.

El experto también ha respondido una vez más por la situación de Madrid, donde los datos han mejorado a una velocidad muy superior a los de Catalunya, y ha reiterado: "No sé el por qué". "Es más una excepción que la regla y empezaron mucho antes", ha dicho. "No creo que haya una tergiversación porque los datos de las ucis son los que son", ha subrayado.