Lista según principios éticos

Expertos piden vacunar primero al personal sanitario y al de residencias

El segundo colectivo sería el de las personas mayores de 80 años y después, los de más de 65

Una facultativa vacuna a un ciudadano.

Una facultativa vacuna a un ciudadano. / EFE

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El Periódico

El Grupo Colaborativo Multidisciplinario para el Seguimiento Científico de covid-19 (GCMSC), una plataforma independiente de científicos promovida por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y el Col·legi de Metges de Barcelona (Comb), ha pedido priorizar en la vacunación al personal sanitario en contacto con pacientes y personal de residencias.

En un informe, tras el anuncio de dos farmacéuticas de que sus vacunas candidatas tienen una eficacia por encima del 90%, ha dicho que después de una revisión crítica de la literatura científica y de planes generados por otros países ha establecido "una lista prioritaria basada en principios éticos y adaptada al país".

El informe establece que el primer grupo que debería vacunarse es el "más expuesto y que es necesario proteger más", como es el personal sanitario que está en contacto con pacientes --médico, enfermería y resto del personal hospitalario-- y personas que trabajan en residencias de ancianos.

En este grupo, según la plataforma, también entraría el personal de primeros auxiliares como bomberos y policías.

El segundo grupo a vacunar para la plataforma sería las personas mayores de 80 años, priorizando las que están en residencias, y posteriormente personas de entre 65 y 79 años y personas con patologías crónicas.

Personas expuestas

Posteriormente, el informe incluye el colectivo de personas que prestan servicios esenciales a la población y están particularmente expuestas al virus, como personal de transporte público, educativo, sector alimentario, y personas institucionalizadas donde la capacidad de aislamiento es limitada, como prisiones y centros de refugiados.

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La plataforma señala que posteriormente se debería administrar al resto de población adulta, dando prioridad a las mayores de 55 años, y la última en recibir la vacuna sería la población infantil.

El grupo de expertos ha señalado que las personas con evidencia de infección por Sars-CoV-2 podrían considerarse como "no prioritarias" para la vacunación, como mínimo en las primeras fases, y ha subrayado que estas prioridades de vacunación podrán ajustarse según las características de las diferentes vacunas disponibles.