COLECTIVOS VULNERABLES

El 35% de entidades sociales se han endeudado por la pandemia

La Confederació del Tercer Sector calcula que las administraciones les deben más de 250 millones de euros

Advierten que la tesorería de estas oenegés está "al límite" y pone en riesgo su "viabilidad"

Confinamiento en La Mina.

Confinamiento en La Mina. / FERRAN NADEU

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Elisenda Colell

La Generalitat, los ayuntamientos, las diputaciones y los consejos comarcales deben 256 millones de euros a las entidades sociales tras la crisis social y sanitaria que ha supuesto la pandemia del coronavirus. Para poder seguir a flote, el 35% de estas entidades han tenido que pedir créditos a los bancos, y más del 90% augura que cerrará el año con pérdidas. "La situación económica de las entidades está al límite y pone en riesgo su viabilidad", alerta el sector. 

Los datos se extraen de una encuesta que ha hecho la Confederació del Tercer Sector Social de Catalunya, entre sus más de 3.000 asociados. A pesar que las familias con problemas económicos no ha hecho más que aumentar, las entidades sociales acumulan una deuda millonaria con el Govern, que les ha puesto al límite de su situación financiera.

Según apunta el estudio de la Confederació, las deudas se clasifican en varios frentes. Uno son los impagos habituales de las administraciones, es decir, facturas vencidas por servicios prestados que no se han cobrado. Estos costes se sitúan a 160 millones de euros, y el principal moroso es la Generalitat, con un 63% de la deuda acumulada. Le siguen los ayuntamientos con el 25% del capital pendiente y los entes comarcales o las diputaciones, con el 10% restante. La otra parte de la deuda son las subvenciones pendientes de ser abonadas, que ya han sido justificadas por parte de las entidades, y que ascienden a 94 millones de euros. En este caso el Govern copa el 75% de la deuda.

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Sin embargo, también cabe sumar a esta deuda los costes que las entidades han tenido que asumir a raíz de la pandemia, por ejemplo para comprar mascarillas y equipos de protección o nuevas contrataciones para reforzar las plantillas, que asciende a los 84 millones según esta encuesta. Y además dicen, el hecho de que haya algunos servicios que han permanecido cerrados o que no se hayan podido hacer campañas de captación de fondos.

Para hacer frente a estos costes, una de cada tres entidades han tenido que pedir préstamos a las entidades financieras para poder seguir a flote, mientras que el resto ha tirado de fondos propios y ahorros. La Confederación, pues, pide que se abonen estas facturas pendientes de forma urgente y que se pacte un modelo de financiación de tales entidades para que puedan ser sostenibles a lo largo del tiempo.