24 nov 2020

Ir a contenido

¿Qué es una sindemia? ¿Se puede llamar así al coronavirus?

Coinfectarse de gripe y covid-19 al mismo tiempo es poco probable, pero posible, y puede incrementar el riesgo de complicaciones y de muerte

El Periódico

Una mujer estornuda mientras lleva puesta una mascarilla, el pasado 30 de julio.

Una mujer estornuda mientras lleva puesta una mascarilla, el pasado 30 de julio.

Una sindemia -suma de dos o más epidemias o brotes de enfermedades concurrentes- o  coinfección de gripe y SARS-CoV-2 al mismo tiempo es poco probable, pero posible, y puede incrementar el riesgo de complicaciones y de muerte, según ha alertado el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) en una guía sobre cómo hacer frente a la epidemia de gripe en el contexto de la pandemia de coronavirus.

Para los expertos anglosajones, en el hemisferio norte se avecina una 'twindemic', que podría traducirse como gemelemia o epidemia gemela, que es el término acuñado para referirse al encuentro de los dos virus: el de la gripe y el del covid-19.

Sin embargo, sindemia es un término que para muchos expertos ya define per se a la pandemia de coronavirus. "La del covid-19 no es una pandemia. Es una sindemia", señala Richard Horton, editor de la revista científica 'The Lancet', que asegura que sindemia resulta de la suma de sinergia y epidemia o, lo que es lo mismo,  dos o más epidemias o brotes de enfermedades concurrentes o secuenciales en una población. El término fue definido por primera vez por el antropólogo estadounidense Merrill Singer en la década de los 90, precisamente en la revista 'The Lancet'.

Se llame como se llame, según la guía del  Instituto de Salud Global de Barcelona, escrita por los médicos especialistas en medicina preventiva Anna Vilella, Gemina Santana, Marta Tortajada y Antoni Trilla -todos ellos también facultativos del Hospital Clínic de Barcelona- "el futuro inmediato es incierto", porque se desconoce cómo se comportarán el SARS-CoV-2 y el virus de la gripe compartiendo espacios y tiempos.

Sin embargo es algo que pronto podrá estudiarse: México ya ha confirmado el primer caso del país de coronavirus y gripe estacional en una misma persona. Se trata de una mujer de 54 años que padecía enfermedades autoinmunes, había padecido cáncer, y contaba con antecedentes de obesidad y enfermedad pulmonar crónica.

Tras recordar que las medidas de prevención de covid-19 (mascarilla, distancia e higiene de manos) son también eficaces para prevenir la gripe, la guía aconseja vacunarse contra la gripe "para evitar la coinfección y para aliviar la tensión del sistema sanitario".

Los cuatro médicos lo aconsejan especialmente a todas aquellas personas con factores de riesgo -mayores de 60 años, personas con enfermedades de base y embarazadas, entre otros- así como a los colectivos esenciales que pueden resultar transmisores de la gripe, como el personal sanitario o los docentes.

"La vacuna de la gripe no aumenta el riesgo de infección, complicaciones o muerte por covid-19", subrayan los investigadores del ISGlobal, centro de investigación impulsado por La Caixa.

"Una epidemia de gripe destacable e incluso moderada -añaden- podría desbordar un sistema que ya está funcionando al límite, además de aumentar la morbilidad y mortalidad globales".

En la semana en que está previsto que comience en Catalunya la campaña de vacunación de la gripe, el ISGlobal recuerda que la gripe causa cada año entre 290.000 y 650.000 muertes en todo el mundo, y afecta a entre 3 y 5 millones de personas, la mayoría con un cuadro clínico leve que se resuelve con pocos días de tratamiento sintomático.

La mortalidad de la gripe se sitúa en alrededor de un 0,1% (un fallecimiento por cada 1.000 casos de gripe), mientras que el covid-19 alcanza al menos el 1%.

Ambos virus, gripe y SARS-CoV-2, se transmiten de igual forma: a través de las secreciones respiratorias de personas infectadas, principalmente por contacto directo con gotas respiratorias de más de cinco micras, capaces de transmitirse a distancias de hasta dos metros, y por el contacto con superficies u objetos que se han contaminado con las mismas, señala la guía.

En la gripe, los niños son grandes diseminadores de la enfermedad, lo que al parecer no ocurre con el coronavirus que causa la covid-19.

"El panorama que se nos presenta este año es incierto: frente a dos infecciones víricas que tienen en común el órgano diana (pulmón y vías respiratorias), que comparten los mismos factores de riesgo de gravedad y complicaciones, y que tienen la misma vía de transmisión, ¿qué podemos esperar este invierno?", se preguntan los cuatro médicos del Clínic.

"No podemos predecir el futuro, y mucho menos qué pasará con el encuentro de los dos virus", reconocen, aunque se remiten a lo que ha sucedido este invierno en el hemisferio sur, donde la temporada de gripe "ha pasado totalmente inadvertida y prácticamente no ha habido circulación del virus de la gripe", que podría explicarse porque las medidas anticovid adoptadas han impedido la transmisión de la gripe.

"Pero no podemos relajarnos, debemos estar preparados para lo peor", señalan los médicos, que ven otra dificultad en diferenciar cuadros clínicos similares entre la gripe y el SARS-CoV-2.