30 oct 2020

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SINIESTRO MORTAL

Fomento contradice a la jueza y ve negligencia en el accidente de tren de Vacarisses

El ministerio destaca que se incumplió la normativa sobre el mantenimiento y control de la vía férrea

Un grupo de víctimas, entre ellos la familia del fallecido, reclaman que se reabra el proceso judicial

J. G. Albalat

El tren descarrilado en noviembre del 2018 en Vacarisses / EL PERIÓDICO (VÍDEO: EFE)

A las 6.15 horas del 20 de noviembre del 2018 un desprendimiento de tierra y rocas provocó el accidente ferroviario en la línea de Renfe de Terrassa a Manresa, a la altura de Vacarisses (Vallès Occidental),  en el que falleció un pasajero y otros 49 resultaron heridas. El pasado mes de abril, un año y medio después del accidente y en plena pandemia por el covid-19, el juzgado de Terrassa que ha investigado el accidente archivó la causa,  exculpando al órgano que gestiona las infraestructuras ferroviarias en España Adif. Un informe del Ministerio de Fomento, sin embargo, contradice a la jueza y apunta deficiencia e incumplimiento de la ley del sector ferroviaria. Un grupo de  víctimas, entre ellas la familia del fallecido, reclaman a la Audiencia de Barcelona que reabra el caso en base a este dictamen porque, en su opinión, hubo una actitud negligente por la falta de mantenimiento y otros fallos del muro de contención paralelo a la vía del tren.

En esa semana del mes de noviembre del 2018 una lluvia torrencial afectó a Catalunya. Esa mañana del día 20, los pasajeros que iban en el convoy que cubría la ruta entre Manresa y Sant Vicenç de Calders descarriló. "Se han apagado las luces y el tren ha comenzado a moverse bruscamente", describió un viajero que se encontraba en el último vagón, el único que se mantuvo toralmente de pié tras el accidente. El tren descarriló al verse sorprendido por las rocas y la tierra que invadieron la vía.  El próximo mes de noviembre se cumplirán dos años del siniestro y la investigación judicial está archivada. El juzgado que se ha encargado de las pesquisas dio carpetazo al proceso el pasado 24 de abril, a la vez que rechazó la práctica de nuevas diligencias para esclarecer el suceso.

La jueza sostuvo que la acumulación de agua por las lluvias caídas fue lo que originó el desprendimiento de tierra y que el muro de contención ubicado a los pies de las vías “era adecuado para el momento y finalidad que se proyectó” y “no presentaba ni deficiencias graves estructurales visibles, ni fue descuidado en las diferentes vigilancias posibles, ni tampoco presentaba síntomas externos de colapso que posteriormente sufrió y causó el siniestro”. Por lo tanto, no aprecia desatención por parte de Adif, ni “imprudencia, ni negligencia alguna”, ni considera infringida ninguna norma.

Actuación frente a lluvias y temporales

Sin embargo, el informe provisional de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios del Ministerio de Fomento, al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO y fechado el pasado mes de mayo, contradice a la juez y señala que el descarrilamiento del convoy se produjo por “fallo de la infraestructura”, causado por el “desmoronamiento parcial de un muro”,  así como por el desbordamiento de la rejilla existentes en la cuneta de la carretera C-58 por la lluvia, el colapso del sistema de drenaje, entre otras circunstancias. Además, el dictamen apunta el incumplimiento de la ley del sector ferroviario respecto al mantenimiento y vigilancia e inspección del terrero adyacente a la vía, “insuficiencia” en las actuaciones frente a temporales de lluvias y la “inadecuación” de los procedimientos de inspección.

El recurso contra el archivo presentado por la familia del fallecido, representada por el abogado Ferran Marsol del despacho de Cristóbal Martell, desarrolla estas deficiencias y expresa que “se han evidenciado graves infracciones del deber objetivo de cuidado por parte de Adif”, al que atribuye una actitud negligente en el control de riesgos. El abogado pone de relieve el “extraño” comportamiento de las puertas del convoy, que empezaron a abrirse y cerrarse, “la absoluta ineficacia de los protocolos a implementar en casos de fuertes lluvias”,  así como las ineficaces medidas de seguridad que tenía el muro de contención, los defectos de los drenajes, tanto de este equipamiento, como los de la carretera C-58, entre otras consideraciones.