25 oct 2020

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Personal sanitario toma muestras rápidas de Covid-19.

AP / CECILIA FABIANO

pandemia sin control

El mundo frente al millón de muertos del covid

Las respuestas políticas y sanitarias han sido distintas en cada país y también los han sido, en consecuencia, los efectos del virus

El Periódico

La cifra de un millón de muertes provocadas en todo el mundo por el coronavirus SARS-CoV-2, cuando se cumplen casi nueve meses de la declaración de la pandemia, es un punto de inflexión para hacer un repaso a la evolución del covid-19 en distintas regiones del planetas. Las respuestas políticas y sanitarias han sido distintas en cada área y también los han sido, en consecuencia, los efectos del virus. Esta información ha sido elaborada con las aportaciones de Rossend Domènech desde Roma, de Begoña Arce desde Londres, de Irene Casado Sánchez desde París, de Andreu Jerez desde Berlín, de Ricardo Mir de Francia desde Washington, de Adrián Foncillas desde Pekín y de Abel Gilbert desde Buenos Aires.

Índice: ItaliaReino UnidoFranciaAlemaniaEEUUAsiaLatinoamérica 

Una enfermera se coloca la mascarilla en el hospital San Paolo de Milán. / AP / LUCA BRUNO

Italia se aplica tras una primavera catastrófica

El 31 de febrero se diagnosticó oficialmente el primer paciente de covid-19 en Italia, aunque más tarde se ha descubierto que el coronavirus ya circulaba desde un tiempo antes por el país. Actualmente el índice Rt (un contagiado por un positivo) es del 0,95%, cuando en agosto había alcanzado el 1,14%. El índice de ocupación de las ucis es de entre el 2% y el 3% de promedio nacional. Desde febrero, 309.870 italianos han sido contagiados, 224.417 se han curado y 35.835 han muerto. Actualmente los focos territoriales son unos 2.000.

Cada italiano ha perdido 1.257 euros por el impacto del covid-19, según algunos estudios

Los virólogos advierten de que las cifras del contagio serían superiores, lo que se evidencia sobre todo con la cifra de difuntos. "¿Ha muerto por causa de o con el covid-19?", se preguntan en vista de que, al principio, muchos murieron en sus casas por falta de plazas en los hospitales. El 7 de marzo el gobierno italiano cerró el país entero, a excepción de las actividades urgentes. Dos millones de trabajadores pasaron a trabajar en remoto y así siguen, lo que ha creado reacciones en cadena para los servicios complementarios.

Hasta la fecha, cada italiano habría perdido 1.257 euros, según todos los centros de análisis. Las familias han recortado gastos por 2.304 de euros por núcleo, el turismo ha perdido el 60% de beneficios, respecto a los 146.000 millones de valor anual y el 10% de las empresas está en quiebra. Tras el verano los contagios han aumentado a casi 2.000 casos diarios, considerado como el máximo para que el sistema sanitario no entre en crisis. Muchas regiones están tomando nuevas medidas.

De cara al futuro inmediato y a la espera de una vacuna, este martes se ha reunido el comité científico para elaborar las medidas a tomar en invierno, cuando el virus vuelva a circular más fácilmente. Mientras, Protección Civil asegura la distribución diaria gratuita de 15 millones de mascarillas en las escuelas y las farmacias están recibiendo 60 millones de dosis de vacunas contra la gripe, para que sea más fácil distinguir los contagios del covid-19.

El desbarajuste británico

El Reino Unido, con 42.000 fallecidos a causa del covid-19, según el gobierno, (52.631 de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud), es el que quinto país del mundo y el primero de Europa con mayor mortalidad debido a la epidemia. Los británicos se enfrentan ahora a la segunda ola de contagios con más de 7.000 casos y 71 muertes en las últimas 24 horas. Una cifra que no ha dejado de aumentar desde finales de agosto y que ha obligado a las autoridades a imponer severas restricciones de vida social y movimiento en gran parte del país.

Más de una cuarta parte de la población del Reino Unido está sujeta a restricciones

Más de una cuarta parte de la población del Reino Unido, en torno a 17.5 millones, se encuentran actualmente sometida a limitaciones debido al coronavirus. Bares y restaurantes deben cerrar las 10 en Inglaterra, Gales y Escocia y a las 11 en Irlanda del Norte. El gobierno vuelve a recomendar el teletrabajo. Las normas varían continuamente, creando una gran confusión.

El propio Boris Johnson pidió disculpas y reconoció “haberse equivocado” sobre las nuevas restricciones en el noreste de Inglaterra, donde el nivel de contagios ha ascendido a 100 por 100.000 habitantes. A partir de medianoche están prohibidas allí las reuniones en interiores, casas privadas o establecimientos públicos, con cualquier persona con la que no se comparta vivienda. Además de eso desde hace dos semanas están prohibidos en todo el país los grupos de más de seis personas. Johnson respondió erróneamente, que la regla no se aplicaba en los encuentros al aire libre.

Hospital de campaña instalado en Marsella, una ciudad declarada de alta emergencia. / AP / DANIEL COLE

La progresión de la epidemia se acelera en Francia

La reaceleración de la propagación del coronavirus no da tregua a las metrópolis francesas, donde "la circulación viral continúa creciendo […], la situación empeora […] y los ingresos en reanimación están aumentando exponencialmente", constata en su último informe la Agencia Nacional de Salud Pública. Desde el inicio de la pandemia, el número de casos confirmados asciende a más de 538.000 y el número de fallecidos supera ya los 31.000 en Francia. 

Con una tendencia en ascenso, la tasa de casos positivos se sitúa en el 7,4%. Una cifra engañosa, como alerta la propia agencia sanitaria, dado que la saturación de los laboratorios en varias regiones impide satisfacer la fuerte demanda de tests PCR. "Es probable que la acentuación de los contagios se subestime", analiza el organismo. 

Once metrópolis francesas, entre ellas París, son consideradas zonas de "alerta reforzada"

Cincuenta y ocho departamentos -de un total de 101- se encuentran actualmente en situación de "vulnerabilidad elevada", una nueva etiqueta concedida en función de la intensidad de la circulación del virus, la tasa de incidencia entre los ancianos y los ingresos de pacientes de covid-19 en los servicios de reanimación. Once metrópolis, entre ellas París, son consideradas zonas de "alerta reforzada", es decir, la tasa de incidencia es superior a 150 casos por cada 100.000 habitantes entre la población general y superior a 50 entre los ancianos. Solo Marsella y Guadalupe superan estos umbrales, consideradas ahora como zonas de "alerta máxima". 

"La situación es muy grave en toda Francia […] pero sobre todo en las grandes aglomeraciones", afirmó el primer ministro Jean Castex, el pasado jueves. Ante la agravación de la crisis sanitaria, el jefe del Ejecutivo no descarta un nuevo confinamiento: "Si no actuamos, podemos encontrarnos en una situación parecida a la de primavera […] Esto podría desembocar en un nuevo confinamiento, hay que evitarlo"’. 

La canciller alemana Angela Merkel y el primer ministro de Baviera, Markus Soeder, con mascarilla. / REUTERS

Alemania se refuerza para hacer frente al invierno

Pese a brotes locales, concentrados sobre todo en el oeste y en el sur del país, Alemania mantiene la tónica desde el inicio de la pandemia: la infraestructura sanitaria sigue sin estar amenazada por el colapso y la cifra oficial de fallecidos -cerca de los 10.000, según la universidad estadounidense John Hopkins- continúa muy lejos de otros países europeos más golpeados por el virus como España, Reino Unido, Francia o Italia.

El gobierno federal no descarta aplicar nuevas restricciones sociales en las áreas más afectadas

El gobierno federal y los gobiernos regionales de los 16 estados federados debaten en estos momentos las medidas para hacer frente los meses de otoño e invierno, en los que se da por hecho que las cifras de nuevas infecciones volverán a aumentar. El pasado sábado, el Instituto Robert Koch registró más de 2.500 nuevas infecciones en todo el país, la cifra más alta desde el pasado 18 de abril. Con todo, el nivel sigue muy lejos de los más de 6.000 nuevos casos diarios que se llegaron a registrar en el momento más álgido de la pandemia, es decir, en la pasada primavera. Según el Robert Koch, cerca de 250.000 personas han superado la enfermedad y actualmente hay alrededor de 23.000 casos activos del virus en Alemania.

En un borrador filtrado a medios alemanes, las autoridades federales y regionales barajan introducir nuevas restricciones sociales en aquellas regiones en las que las nuevas infecciones por cada 100.000 superen las 35. Esas restricciones tienen la vista especialmente puesta en las celebraciones públicas y privadas, y las reuniones familiares de Navidad.

Unas estudiantes van a colegio con mascarilla en Brooklyn, Nueva York. / ap / mark lennihan

La debacle estadounidense

Muy pocos esperaban que el país más rico del mundo, y el que más gasta en Sanidad de todo el mundo industrializado, se convirtiese en el epicentro de la pandemia del nuevo coronavirus. Estados Unidos acumula el 20,4% de todos los fallecidos por covid-19 en el planeta con 204.000 muertos y más de 7.1 millones de estadounidenses han contraído el virus. Aun así, el país sigue muy lejos de acercarse a la inmunidad de rebaño. De acuerdo con un estudio en la revista 'The Lancet', solo el 9.1% de su población se habría contagiado. Si se examina el número de fallecidos por cada 100.000 habitantes, solo cinco países, entre ellos España, superan a EEUU, según los cálculos de la Universidad John Hopkins.  

Tras dos meses de trayectoria descendente, los casos han vuelto a repuntar en casi la mitad de estados de EEUU

El horizonte inmediato tampoco es nada halagüeño. Después de dos meses de trayectoria descendente de la curva de contagios, los casos han vuelto a repuntar en casi la mitad de los estados. La semana pasada se registraron una media de 43.000 nuevos contagios diarios y desde el Gobierno federal, que en gran medida ha cedido toda la gestión de la epidemia a los estados, no se ha anunciado ningún plan para tratar de revertir la situación. Eso sí, a poco más de un mes de las elecciones presidenciales, el Departamento de Salud pretende gastarse 300 millones de dólares en una campaña publicitaria para "derrotar la desesperación" generada por el coronavirus.  

Los motivos de la debacle estadounidense se explican por la obstinación del presidente Donald Trump en minimizar los riesgos del covid-19 y politizar su respuesta, ignorando por el camino las recomendaciones de sus científicos. Todavía hoy Trump sigue celebrando mítines políticos con miles de personas apiñadas, la mayoría de ellas sin mascarilla.  

Unas personas con mascarilla en la celebración del Día Nacional de la República Popular de China, en Pekín. / AFP / NICOLAS ASFOURI

De la calamidad india a la disciplina china

La lógica sugiere que Asia pague el grueso de la factura: de ahí surgió el coronavirus y cuenta con un puñado de países en vías de desarrollo. Pero el continente más poblado del mundo ha sufrido apenas la octava parte del millón global. Gobiernos ágiles y precavidos, población responsable y la experiencia en lidiar con epidemias explican el éxito.  

Las carencias del país y un gobierno errático han contribuido a expandir el virus por todos los rincones de la India

Los números serían mucho mejores sin la calamidad india: concentra 96.000 de los 126.000 muertos continentales y 6,1 millones de los 7,5 millones de contagiados. El coronavirus llegó tarde pero se ha instalado con fuerza y no se intuye su salida. Las obvias carencias del país confabulan con un gobierno inepto y errático: el estricto confinamiento ordenado meses atrás no solo condenó al hambre a buena parte de la población sino que expandió el virus de las ciudades a todos los rincones. Lo levantó poco después, aceptando como mal menor la convivencia con el virus y su expansión desbocada, cerca ya los seis millones de contagios, y confiando en que la joven edad media de su gente mantendrá razonablemente baja la factura de muertos. 

En el rincón opuesto está China, con menos de 100.000 contagios y 4.739 muertos, sumando ya varias semanas sin casos locales y recuperada la normalidad prepandémica. Japón (unos 1.500 muertos) y Corea del Sur (407), a la vanguardia tecnológica y con robustos sistemas sanitarios, sofocan los esporádicos rebrotes sin confinamientos ni encierros. Incluso los países con peores cartas exhiben resultados milagrosos. Vietnam y Mongolia comparten frontera con China y carecen de 'big data' ni de una red hospitalaria destacable pero la primera empezó a contar muertos dos meses atrás y la segunda conserva el cero.  

Indonesia y Filipinas presentan los cuadros más inquietantes del sudeste asiático, un área menos desarrollada y más dependiente del turismo. Son, sin embargo, magnitudes menores que las globales. Filipinas cuenta con más del doble de la población española y ha registrado solo una sexta parte de los muertos.  

Un ciudadano pasa junto a un cartel con la imagen de Bolsonaro en Sao Paulo. / EFE / FERNANDO BIZERRA

La pandemia causa estragos en América Latina

La pandemia ha hecho estragos de todo orden en América Latina y el Caribe. Al menos un tercio de las víctimas fatales a nivel global (aproximadamente 340.000) se contabilizan en esta parte del planeta. La región se acerca a los 9,5 millones de contagiados por covid-19. La expansión del virus ha tomado tal impulso que Brasil (4.732.309 infectados), Colombia (813.056), Perú (800.142), México (730.317) y Argentina (711.325) se encuentran entre los 10 países con más enfermos en el mundo.

Brasil es, de lejos, el país más castigado de la región con 141.000 personas muertas

La situación brasileña es, de lejos, la más aguda: allí se han muerto 141.000 personas. La tasa de decesos semanales ha pasado de 747 a 697, pero los especialistas temen una segunda ola de contagios de efectos más letales debido a la indisciplina social en algunos de los grandes centros urbanos. Perú registra la mayor tasa de mortalidad a nivel mundial, con 100.48 decesos cada 100.000 habitantes.  Bolivia ocupa el tercer lugar de esa lista macabra (69,21/100.000), por encima del mismo Brasil  (67,67) y Chile (67,49), que ocupa el quinto puesto.

El incumplimiento del autoaislamiento, fomentado por razones políticas, ha provocado también un cambio de tendencia en Argentina. Si hasta julio parecía controlar la pandemia, en la actualidad se roza los 16.000 óbitos. El covid-19 puso en evidencia al deterioro del sistema sanitario latinoamericano. No solo por la precariedad de infraestructura. Unos 570.000 trabajadores de la salud han contraído el virus y más de 2.500 han perdido la vida. Más de la mitad de esas víctimas son mexicanos.