29 oct 2020

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estudio en el reino unido

¿Sería mejor buscar la inmunidad de grupo para enfrentarnos al coronavirus?

Una investigación recientemente publicada califica a la inmunidad colectiva como una estrategia poco útil para frenar al coronavirus

Si se propaga demasiado rápido colapsará los hospitales, y si lo hace lento pararía la epidemia, pero sin inmunidad de grupo

Usuarios de la estación de metro de Sagrera, en abril de este año.

Usuarios de la estación de metro de Sagrera, en abril de este año. / FERRAN NADEU

Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Georgia concluye que buscar la inmunidad de grupo para enfrentarse al covid-19 es una estrategia de salud poco práctica. La investigación, que acaba de aparecer en 'Proceedings of the National Academy of Sciences', tal y como explica Buscando Respuestas, está encabezada por Brett y Pejman Rohani en el Centro de Ecología de Enfermedades Infecciosas de la citada universidad del sur de EEUU.

En ella han investigado los enfoques de supresión y mitigación para controlar la propagación del SARS-CoV-2, el virus que causa el coronavirus, y sus resultados pueden ser una ayuda para las personas que en las diferentes zonas del mundo se enfrentan a la responsabilidad de tener que diseñar políticas de salud pública para frenar la pandemia.

Dos corrientes opuestas

Los investigadores se han enfrentado a las dos corrientes opuestas que se manejan como fórmulas preferentes para combatir la propagación de la enfermedad y evitar la saturación de la atención médica evitando al mismo tiempo unas consecuencias sociales muy importantes.

Por una parte está la idea, puesta en práctica en los principales países del mundo, de frenar la transmisión mediante drásticas medidas de distanciamiento social, sin necesidad de llegar forzosamente al confinamiento, como también ha ocurrido en algunos países.

Al menos el 70% de la polación infectada

La otra estrategia, de la que muchos hablan y se manifiestan partidarios, vistas las consecuencias económicas, es la de lograr frenar al virus permitiendo que se contagie una parte suficientemente grande de la población (un 70%, se calcula), con el objetivo de lograr la inmunidad de grupo o colectiva, como la llaman en el estudio.

El autor principal de esta investigación, Toby Brett, entiende que "el concepto de inmunidad de grupo es muy tentador, porque si fuésemos capaces de lograrlo significaría el fin de la amenaza de este coronavirus y su enfermedad, el covid-19".

"Caminar por una cuerda floja"

Pero precisamente por eso, porque este enfoque tiene como objetivo eliminar la enfermedad, "sería necesario un ajuste constante de las medidas de bloqueo para garantizar que en cada momento haya suficientes personas infectadas, pero no demasiadas, ya que si perdiésemos ese control nos enfrentaríamos irremediablemente a una saturación inmediata del sistema sanitario. Y eso es lo más parecido a caminar por una cuerda floja apenas visible".

Por eso, la investigación analiza y busca determinar si los países podrían lograr la inmunidad de grupo sin sobrecargar el sistema sanitario (lo que dispararía las muertes) y cómo podrían hacerlo, así como definir los esfuerzos de control que serían necesarios para lograrlo.

Hasta 410.000 muertes sin medidas de control 

Desarrollaron un modelo de transmisión de enfermedades estratificado por edades para simular el crecimiento de los contagios del SARS-CoV-2 en el Reino Unido, con la propagación controlada por el autoaislamiento de individuos sintomáticos y varios niveles de distanciamiento social.

Sus simulaciones encontraron que, en ausencia de medidas de control, el Reino Unido experimentaría hasta 410.000 muertes relacionadas, y que nada menos que 350.000 de ellas afectarían a personas de 60 años o más. Descubrieron que al utilizar la estrategia de supresión, se predijeron muchas menos muertes: 62.000 entre personas de 60 años o más y 43.000 entre personas menores de 60 años.

Compromiso de autoaislamiento

Añaden en el estudio que si el compromiso de autoaislamiento es alto (definido como una reducción de al menos un 70% en la transmisión), la supresión se puede lograr en dos meses, independientemente de las medidas de distanciamiento social, y potencialmente antes deberían cerrarse los colegios, el trabajo y los lugares de reunión social.

Añaden, además, que para conseguir la inmunidad de grupo sería necesario un aumento considerable de la capacidad hospitalaria, como única fórmula para evitar el colapso y sus funestas consecuencias. Porque para lograr la inmunidad de grupo con los recursos hospitalarios actualmente disponibles, el Reino Unido necesitaría ajustar los niveles de distanciamiento social en tiempo real para garantizar que el número de personas enfermas sea igual, pero nunca superior, a la capacidad del hospital.

Se desconoce si la inmunidad es perfecta y duradera

Esto nos lleva a dos conclusiones, y ninguna de ellas es favorable a que un país busque la inmunidad de grupo como estrategia de enfrentarse al coronavirus. Porque si el virus se propaga demasiado rápido nos encontraremos con los hospitales saturados, el triaje… pero si se propaga demasiado lentamente, la epidemia se parará, pero no habremos logrado la inmunidad de grupo.

En cualquier caso, Brett y Rohani señalaron además que todavía se desconoce mucho sobre la naturaleza, duración y eficacia de la inmunidad covid-19, y explicaron que su modelo trabaja con la premisa (supuesta) de que tiene una inmunidad perfecta y duradera. "Porque si la inmunidad no es perfecta y existe una posibilidad significativa de reinfección, es muy poco probable lograr la inmunidad de grupo a través de una exposición generalizada".

Más información y otras noticias en Buscando Respuestas.

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