27 sep 2020

Ir a contenido

RETORNO A LAS AULAS

Los grupos con alumnos de diferentes edades ponen en pie de guerra a las familias

Para respetar la ratio de 20 estudiantes por aula, muchas escuelas han optado por mezclar niños de distintos cursos

Las ampas han emprendido una lucha para evitar las clases mixtas, aunque los expertos piden un voto de confianza en los colegios

Olga Pereda

Colegio público Manuel Núñez Arenas, en Getafe (Madrid), uno de los centros que ha organizado grupos mixtos de alumnos y alumnas.

Colegio público Manuel Núñez Arenas, en Getafe (Madrid), uno de los centros que ha organizado grupos mixtos de alumnos y alumnas. / JOSÉ LUIS ROCA

El nuevo, incierto y complicado curso escolar solo ha dado sus primeros pasos y muchas asociaciones de madres y padres (ampas) ya están en pie de guerra. El motivo: la creación de aulas mixtas con alumnos de diferentes niveles académicos tanto en infantil como en primaria. El resultado son aulas con diez estudiantes de 5º de primaria y otros diez de 6º de primaria, por ejemplo. Es el sistema que han utilizado muchos colegios de toda España, incluidas grandes ciudades como Madrid y Barcelona, para cumplir con la nueva normativa anti-covid, que cifra en 20 el número máximo de alumnos por clase. Convertir aulas donde habitualmente había unos 27 niños en aulas de 20 ha provocado que las direcciones escolares realicen un complicado tetris con los niños y niñas 'sobrantes'. Con la autorización de las autoridades políticas educativas, la solución ha sido mezclar alumnos de varios niveles. "Estamos indignados. Es un agravio comparativo. No solo han separado a nuestros hijos e hijas de sus amigos íntimos, que también. Es que, además, los mezclan con niños que saben mucho más o mucho menos. Es un desastre a nivel pedagógico", critica David Noguerales, presidente del ampa del colegio público Manuel Núñez Arenas, de Getafe (Madrid).

Un plan "improvisado"

Noguerales, que confiesa que jamás ha visto a los padres tan movilizados por una causa, explica que el colegio ha hecho lo que ha podido teniendo en cuenta el poco plazo dado por la Comunidad de Madrid para tener listo el plan de retorno a las clases presenciales. "Qué gran improvisación. Desde julio se sabía que había que tomar medidas. Tenían que haber dado más tiempo para haber organizado la vuelta al cole. La comunicación con las familias falla, y eso es un problema. En nuestro caso particular todo se solucionaría si la consejereía de Educación nos facilitara dos profesores más de refuerzo", explica el presidente del ampa.

"Estamos indignados. Es un agravio comparativo"

David Noguerales

Presidente del ampa del cole Manuel Núñez Arenas (Getafe)

En mayor o menor medida, las escuelas han utilizado un criterio pedagógico para organizar las aulas mixtas y han decidido mantener en sus grupos iniciales a los chavales con menor nivel madurativo, o los que tienen necesidades especiales.

Movilizadas en la calle, en las redes, en los despachos de la inspección educativa y hasta en la plataforma change.org, las familias han tenido pequeñas victorias. El colegio público de Madrid Asunción Rincón -donde los grupos mixtos se organizaron por sorteo- ya tiene a su disposición los docentes de refuerzo necesarios para mantener los grupos y no mezclar niveles académicos, explica Rafael Cano, responsable del ampa del centro. Móstoles, Orcasitas, Getafe, Parla, Fuenlabrada, Coslada, Colmenar Viejo o Chamberí son algunas de las zonas que se han visto afectadas por estas aulas de desdoble, lo que ha originado múltiples peticiones en change.org.

La lucha de los padres y las madres

"No nos parece justo. Los chavales que están en los grupos de desdoble tendrán una evidente desventaja académica frente a los otros. Es una discriminación total", subraya Elena Calvo, que preside el ampa del cole público de Getafe (Madrid) Rosalía de Castro. "Los niños y las niñas llevan desde marzo sin pisar su cole. Ahora lo hacen en grupos donde no están sus amigos, con lo que no van a poder jugar ni en el patio. Psicológicamente es duro para ellos. Y en el caso de las aulas mixtas, peor todavía porque se juntan niños que, por ejemplo, en matemáticas están a años luz. Han perdido seis meses del curso pasado y ahora van a perder todo este año", se desespera Calvo. "Entiendo que las direcciones escolares están haciendo todo lo posible. Pero creo que deberían esforzarse un poco más a la hora de más medios humanos y materiales a las autoridades políticas. No nos vamos a quedar quietos, seguiremos luchando", anuncia.

La newsletter para mamás y papás

Olga Pereda te presenta cada semana los contenidos más interesantes de crianza y educación de El Periódico, con especial atención a la vuelta al cole.

Suscríbete

La prioridad, la salud

Las familias están completamente en desacuerdo con la creación de grupos mixtos. Pero ¿es un desastre pedagógico mezclar alumnos de varios niveles? "Depende", responde Gregorio Luri, maestro de profesión, licenciado en Ciencias de la Educación y doctor en Filosofía.

"Estamos en plena pandemia. Eso implica que la prioridad debe ser la salud. Las escuelas no hacen lo que quieren sino lo que pueden. Los programas de retorno a las aulas se hicieron con el esquema de junio. Estamos en septiembre y el virus no ha ido a menos precisamente. Tenemos lo que tenemos. Ha faltado capacidad de liderazgo educativo. Los líderes políticos han fallado porque en tiempos de incertidumbre lo que necesitamos es que nos den seguridad. Y no todo lo contrario". Las escuelas, recuerda Luri, son edificios diseñados para favorecer el contacto. "Ser niño significa tener más energía que sentido común", por eso esta vuelta al cole está siendo tan difícil para todos.

"No es una aberración pedagógica. Pero el cole tiene que disponer de métodos y recursos para hacerlo bien. Nunca debe fallar la comunicación a las familias"

Gregorio Luri

Maestro, licenciado en Ciencias de la Educación y divulgador

Autor del ensayo 'La escuela no es un parque de atracciones', Luri pide que demos un voto de confianza a los niños y las niñas, más fuertes e inteligentes de lo que pensamos. "No creo que sea ningún trauma para ellos. No es una aberración pedagógica", sentencia el divulgador, que recuerda que hay muchos colegios que trabajan mezclando grupos de manera puntual para fomentar, por ejemplo, la lectura. Sin embargo, asegura que la mezcla de grupos funciona si se hace bien. "Los criterios tienen que ser pedagógicos, el cole tiene que disponer de métodos y recursos. En educación, el único modelo eficaz es que el maestro sepa por qué hace lo que hace en cada momento. Y, sobre todo, es necesaria más que nunca la comunicación con las familias. Hay que explicar con claridad las cosas para dar tranquilidad a padres y madres".