25 oct 2020

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la defensa del planeta

Bruselas eleva la ambición climática para el 2030

La Comisión Europea apuesta por aumentar el recorte de emisiones de CO2 del 40% actual hasta "al menos el 55%" en diez años

Silvia Martinez

Emisiones de la central térmica de carbón de la ciudad alemana de Boxberg, en una imagen del 2017.

Emisiones de la central térmica de carbón de la ciudad alemana de Boxberg, en una imagen del 2017. / EFE / FILIP SINGER

La pandemia del coronavirus sigue siendo el reto político más inmediato al que se enfrenta la Unión Europea que no pierde, sin embargo, de vista otros desafíos prioritarios como el cambio climático. En este terreno, la Comisión Europea tiene previsto proponer esta semana una nueva trayectoria de reducción de emisiones de CO2, mucho más estricta que la actual, que elevará del 40% a al menos el 55% el recorte propuesto para el 2030 respecto a los niveles de 1990, y que obligará a “todos los sectores económicos” a poner su granito de arena.

“La Unión Europea necesita elevar su ambición para esta década y evitar dejar una carga más pesada a las generaciones futuras. Cuantas menos medidas adopte en los próximos diez años, más cuesta arriba y desafiante será el camino de reducción a partir del 2030”, justifica el Ejecutivo comunitario en un documento provisional que, tras varios meses de consultas y un estudio de impacto, propondrá a los gobiernos de la UE un calendario más ambicioso hacia la descarbonización de la economía europea y la neutralidad climática para mediados del siglo XXI. 

“Un camino equilibrado, realista y prudente a la neutralidad climática en el 2050 requiere de un objetivo de reducción de emisiones del 55% para el 2030”, concluye el borrador de la comunicación al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO. Según Bruselas, este porcentaje, ligeramente inferior al 60% que reclaman varias comisiones del Parlamento Europeo pero igual al que apoyan más de 150 consejeros delegados de grandes empresas como Ikea, EDF, Unilever o Apple, será, con las políticas adecuadas, “económicamente viable y beneficioso para Europa”. 

“En el camino correcto”

“Es genial que las empresas apoyen objetivos ambiciosos para recortar las emisiones en 2030. Estoy segura de que estamos en el camino correcto para lograr que Europa sea climáticamente neutral para 2050”, ha avanzado la presidencia del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen antes del debate sobre el estado de la unión, que tendrá lugar este miércoles ante la Eurocámara, y la presentación de las propuestas que deben permitir a la UE de llegar con una postura más ambiciosa a la COPs de Glasgow de finales de año. 

Incrementar la ambición, sostiene la Comisión, permitirá reducir los gastos sanitarios y medioambientales derivados de la contaminación y ahorrar más de 100.000 millones en la factura energética durante la próxima década. Para lograrlo, todos los sectores económicos deberán contribuir. Empezando por la industria del automóvil y el transporte, la energía, la agricultura, la construcción o el sistema de comercio de emisiones. Una aportación costosa que podrá contar con un sostén importante gracias al plan de recuperación y al nuevo presupuesto europeo para los próximos 7 años, con una potencia de fuego de 1.800 billones, la obligación de dedicar el 30% a proyectos relacionados con el clima y un mecanismo de transición justa para apoyar a las regiones más atrasadas. 

Revisión legislativa antes de junio del 2021

“En los próximos meses se realizarán estudios de impacto específicos y consultas públicas para determinar con precisión los cambios legislativos que la Comisión tiene intención de proponer en junio de 2021 para apoyar el marco climático y energético reforzado para 2030”, sostiene la Comisión que defiende cambios tanto en la renovación de edificios, el sector de la energía, agricultura, industria o transporte. Por ejemplo, el porcentaje de renovables en el transporte tendrá que pasar del 7% en 2015 hasta el 24% en 2030 para lo que será vital el desarrollo y el despliegue de vehículos eléctricos y otras fuentes renovables entre las cuáles también debe estar el hidrógeno limpio, clave según Bruselas, para descarbonizar el transporte pesado y, a través de sus derivados, la aviación y el sector marítimo. 

Además, “los coches convencionales tendrán que ser gradualmente reemplazados por vehículos de cero emisiones y un mayor uso de los servicios de transporte colectivos”. De esta forma, y según el estudio de impacto, se podrán reducir “alrededor de un 50%” las emisiones de CO2 por kilómetro por pasajero en 2030 respecto a 2021. En este ámbito, la Comisión avanza que presentará antes de junio de 2021 estándares más estrictos de emisiones de CO2 para coches y furgonetas. También propondrá una revisión de los requisitos y estándares de productos en materia de eficiencia energética y pretende extender el sistema de comercio de emisiones al sector marítimo.