colectivos vulnerables

Un centro de personas con discapacidad veta "temporalmente" el ingreso de un joven con autismo

El Govern aceptó que el joven con autismo pudiera volver a su residencia, pero la entidad ha vetado su acceso "de forma temporal"

La Fundació Pere Mitjans alega no tener medios para poder hacerse cargo del jóven, aunque Afers Socials espera que cambien de parecer

Álex Moreno (con camiseta a rayas) juega al dominó con sus padres en su domicilio, el pasado agosto.

Álex Moreno (con camiseta a rayas) juega al dominó con sus padres en su domicilio, el pasado agosto. / SERGI CONESA

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Elisenda Colell

"Álex es un caso único en España y hay que protegerle más que a nadie". Esto es en lo único que coinciden la familia de Alexander Moreno, un joven con autismo que ha sobrevivido a un trasplante, la fundación Pere Mitjans, que gestiona la residencia donde vivía el chico, y la Generalitat de Catalunya. Tras meses confinado en casa, la familia exige el retorno del joven a su residencia, algo que la Conselleria d'Afers Socials apoya. Sin embargo, la fundación que debería hacerse cargo de él no coincide con ellos y ha decidido suspender el contrato que le obliga a atender a Álex para evitar su reingreso. Una decisión, que ya están estudiando los servicios jurídicos del Govern. 

Alexander Moreno Saludes tiene 31 años y es autista. Sufre una discapacidad del 78%. Además, nació con una malformación congénita, atresia en las vías biliares ciegas. Con dos meses y medio de vida le operaron por primera vez por esa dolencia. En junio del 2012 recibió un trasplante de hígado. Es un dependiente de nivel 3 y grado 2, immunodeprimido, y el único joven autista que ha sobrevivido un trasplante hepático. 

Con un burofax

El pasado 12 de marzo, Alexander tuvo que abandonar la residencia, debido a la pandemia del coronavirus, pese a que sus padres no se podían hacer cargo de todas las atenciones que requiere el joven. Su padre, Antonio Moreno, cuida de su madre, que sufre fatiga crónica y fibromialgia. Tras una batalla incansable del padre, el Govern aceptó que retornara al centro este mes.  El retorno tenía el visto bueno de la comisión de casos complejos del coronavirus, integrada por expertos sanitarios y la Conselleria d'Afers Socials, que lo acordó con la familia a mediados de agosto. La familia tenía pensado reingresar al jóven el 1 de septiembre, a las seis de la tarde. Pero la semana pasada, la familia recibió un burofax del centro que se lo impedía. "Se les comunica la suspensión del contrato asistencial, tanto de los efectos como de las obligaciones de ambas partes".

"Álex no puede volver a la fundació Pere Mitjans, de momento, es una medida temporal", responde la abogada de la entidad, Francesca García. "Estamos hablando de un chico que tiene un elevado riesgo de mortalidad por el covid, y nosotros no estamos preparados para poderle atender correctamente", señala. "El lavabo es compartido, no se podría aislar aquí, tampoco tenemos atención sanitaria y además los protocolos entre el CAP de referencia y el centro no están hechos, es un despropósito", justifica la letrada. "No es que no le queramos atender, es que no podemos", insiste. Y es que el centro, además, reprocha al Govern que le ofreciera el retorno a la residencia sin antes comunicárselo a la entidad que la gestiona. "Nos han llegado a amenazar con que nos van a retirar las ayudas públicas del centro", dice García. "Preferimos que esté en casa antes de que nos veamos todos las caras en el cementerio", señala. La letrada, además, recuerda que dieron opción a la familia para que el chico tenga un cuidador durante dos horas al día. 

Antonio Moreno posa junto con su familia, al fondo, en su domicilio, el pasado agosto. / SERGI CONESA

"Lo que no puede pasar es que una entidad privada de la red pública seleccione qué casos puede atender, y qué casos no. El derecho ampara a Álex a volver al centro, y esto es por lo que vamos a trabajar", responde tajante el secretario general de Afers Socials del Govern, Francesc Iglesias. Los servicios jurídicos ya están estudiando el burofax, por si se pudiera aplicar alguna sanción, pero por el momento el Govern prefiere trabajar por el reingreso. "La comisión de casos complejos dictaminó que Álex podía volver al centro, y en esto estamos trabajando. Estamos terminando los protocolos con el hospital Vall d'Hebron, para garantizar el retorno a durante este mes", añade Iglesias.

Este jueves está prevista una reunión entre la familia, la entidad y  la Generalitat, para tratar de reconducir la situación. "Preferimos mediar antes que imponer sanciones", añade Iglesias.

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"Lo que me preocupa de verdad es que Álex sea el primero de muchos, que sea un precedente", afirma el padre del jóven.  "¿Cuántas personas puede haver en esta situación?", se preocupa. Si bien es cierto que hay menos de un centenar de discapacitados immunodeprimidos que viven en residencias, no todos los casos han llegado hasta esta gravedad. "Todos los casos difíciles se han tratado en la comisión de casos complejos, se han analizado y se han tomado decisiones", afirma Iglesias, que niega haberse topado con otras negativas de centros residenciales para hacer los ingresos. 

"Lo que habría que hacer es llevar a Álex a otra residencia que esté mejor adaptada y preparada", sostiene la entidad. Pero la familia no lo ve con buenos ojos. "Esto le podría llevar a un retroceso mayor, y además sabemos que en la Pere Mitjans está bien atendido", subraya el padre. "El problema es que no quieren a mi hijo allí", agrega Moreno. Algo que la entidad, niega en rotundo. Y mientras tanto, Álex sigue esperando un hogar.