01 dic 2020

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"lo más normal posible"

Los colegios en Catalunya deberán medir la temperatura a los alumnos a diario

El 'conseller' de Educació no descarta contratar a más maestros para garantizar grupos reducidos

La dirección de cada centro deberá decidir las medidas a adoptar, sin saber si podrá acceder a más docentes

Elisenda Colell

Talleres, en junio de este año, en la escuela Octavio Paz de Barcelona.

Talleres, en junio de este año, en la escuela Octavio Paz de Barcelona. / MANU MITRU

Las escuelas deberán tomar la temperatura de todos los alumnos a diario, la mascarilla será obligatoria en las aulas para los alumnos en secundaria y en la educación posobligatoria, y en la primaria solo la deberán llevar en clase en función del índice de rebrote. Estas son las principales medidas que ha presentado el Govern de la Generalitat para garantizar una vuelta al cole segura el 14 de septiembre. El resto de aspectos clave, como son la capacidad para reducir los grupos o contar con nuevos espacios, dependerá de la dirección de cada centro escolar, que aún no saben si podrán contar con nuevos docentes. "Nos han pasado la patata caliente", se queja la associación de directores de la escuela pública.

"Las escuelas van a abrir porque nuestro deber es garantizar el acceso a la educación y socialización de los alumnos", ha sentenciado este  martes el 'conseller' de Educació de la Generalitat, Josep Bargalló, solo empezar la rueda de prensa sobre la vuelta al cole en Catalunya. El debate está en cómo se deberá hace esta vuelta el cole. Las familias y los docentes señalan, especialmente, la gestión del número de alumnos por aula. 

Tal y como avanzó el lunes el 'president' Quim Torra, las clases de primaria no podrán tener más de 20 alumnos, y en la secundaria la ratio se mantiene en 30, como venía siendo habitual. "Nuestra recomendación es que [los grupos escolares] sean lo más pequeños posibles", ha señalado Bargalló. Pero serán los directores de cada centro los que tendrán que hacer equilibrios para cuadrar la ecuación espacios, docentes y alumnos. A ellos corresponde preparar el plan de contingencia de cada centro, que está siendo supervisado por los inspectores de la 'conselleria'. 

Por el momento, este curso 2020-2021, el Govern ha contratado a 4.000 maestros más. "No descartamos ampliarlos, pondremos todos los recursos que haga falta", ha dicho el 'conseller', que no ha querido cuantificar cuántos profesores más puede aportar la conselleria para facilitar la gestión de cada escuela. Es decir, que los directores de los centros deberán hacer planes de contingencia sin saber si podrán tener más trabajadores para garantizar las ratios reducidas. "Nos han pasado a nuestro tejado la patata caliente", se queja Isabel Sánchez, la presidenta de la Associación AXIA, que agrupa directores de la educación pública catalana. 

"Llevamos todo el verano haciendo planes sobre papel, el problema es que no sabemos aún los recursos de los que dispondremos, y que no tendremos todo aquello que necesitamos", añade Sánchez. Uno de las críticas que hacen los docentes es sobre la "inconcreción" del Govern. Y la otra, en la tardanza. "Aún hoy no sabemos cúantos profesores tendremos", añade. Los directores están asustados, porque al fin, serán responsables directos de lo que pueda ocurrir en los centros educativos. "Pedimos una responsabilidad compartida con el Departament, porque son ellos quienes deciden los recursos que tenemos, que no son los que quisiéramos", insiste. 

Profesores especialistas

Una de las dificultades que afecta sobre todo a los centros de secundaria son los docentes especialistas; es decir, los que imparten una o dos materias y que se tendrán que ir moviendo de grupo estanco en grupo estanco para dar clase. "Puede pasar que haya movilidad entre profesores, sobre todo en aquellos estudios de formación profesional que requieren varios especialistas", ha reconocido Bargalló. La gestión de toda esta complejidad recaerá, de nuevo, en la dirección de cada centro y en los recursos que puedan conseguir.

Espacios extras

"Es una medida que tenemos encima de la mesa, pero que en general no nos gusta", ha reconocido el 'conseller', en referencia a los espacios que pueden aportar los municipios para que se impartan clases en ellos. Bargalló ha esgrimido varios motivos para declinar estas ofertas. Uno, el de la movilidad, ya que los menores se deberán trasladar del centro escolar a los otros espacios, y se pueden poner en riesgo. El segundo, porque quiere garantizar el derecho al recreo, algo que algunos equipamientos municipales no pueden ofrecer. Y el tercero, porque el uso de algunos de ellos sería compartido, con un riesgo asociado a la transmisión del virus.

Pruebas masivas

"Nosotros ayudaremos a los centros, y los centros nos ayudarán a nosotros", ha contado la 'consellera' de Salut Alba Vergès. Y Salut intervendrá en varios aspectos. Uno de ellos, en hacer medio millón de pruebas PCR al empezar el curso a alumnos, docentes y familias. Primero se empezará con 8.000 tests diarios, y a partir del 9 de octubre se harán 20.000 pruebas al día. Pero además, Salut elegirá un centenar de centros 'centinela' donde especialistas de Salut Pública evaluarán a los menores y los decentes con más frecuencia, para poder conocer el impacto y comportamiento del virus entre la comunidad educativa. Cabe recordar, sin embargo, que estas pruebas son voluntarias, y que las familias se pueden negar a ellas, igual que pasa con la campaña de vacunación.

Cambio de horarios

Es inevitable que los horarios escolares sufran cambios significativos. "La llegada, la salida y los horarios de recreo deberán ser escalonados", ha comentado el 'conseller'. Y, además, ha recordado que una vez finalizadas las clases habrá que ventilar los espacios debidamente. "Estamos hablando de que se harán 50 minutos de clase y 10 para ventilar y limpiar el aula correctamente", ha dicho Bargalló. Además, a diferencia del curso anterior, los colegios deberán tener un servicio de limpieza diurno.

Actividades extraescolares

"Distancia, mascarilla y lavado de manos". Estas son las medidas que deberán aplicar todas las entidades o empresas que ofrezcan actividades extraescolares una vez los niños han terminado la escuela, en palabras del 'conseller'. "Si los niños se van a jugar a futbol con otros niños que no son de su grupo estanco, deberán usar mascarilla", ha subrayado.