21 sep 2020

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contaminación marina

Unos pescadores salvan a una tortuga atrapada en un plástico en Menorca | Vídeo

Se trata de un ejemplar joven que llevaba un saco en la cabeza y se había quedado enganchado en una boya

El Periódico

Unos pescadores que faenaban en la costa sur de Menorca han salvado un ejemplar joven de tortuga marina que se había enganchado un saco de plástico en la cabeza, devolviéndolo al mar minutos más tarde. / EFE VÍDEO

Unos pescadores que faenaban en la costa sur de Menorca han salvado un ejemplar joven de tortuga marina que llevaba un saco enganchado en la cabeza devolviéndolo al mar minutos más tarde.  Los hechos han ocurrido este sábado, cuando el barco  ‘Playa Canutells’ se disponía a recoger las redes de pesca, ubicadas enfrente de la costa de Santo Tomás (Es Migjorn), a unos 90 metros de profundidad.

Con unas tijeras y en menos de dos minutos han logrado desenredar el plástico y devolver la cría de tortuga al mar, en una operación recogida en un vídeo grabado por uno de los marineros del buque y difundido por Efe.

El patrón de la embarcación, Martín Mata Gonyalons, acompañado del marinero, Miguel Fernández Ureña, han detallado el hallazgo. "Procedimos a la retirada de la boya de señalización de red de pesca y vimos una tortuga joven con un saco de plástico que rodeaba todo su cuello. El saco se quedó enganchado a la boya y por este motivo la vimos, en caso contrario se hubiese sumergido y muerto en las profundidades", ha explicado Mata.

Reconocen que es la primera ocasión que se encuentran un ejemplar de tortuga atrapado entre plásticos y esperan "por el bien del ecosistema" no volver a repetir la operación.

132 huevos en la playa

La tortuga marina boba (‘caretta caretta’) es una especie protegida que habita los mares de las islas y el pasado 19 de junio un ejemplar adulto depositó 132 huevos en una playa de Menorca.  De ellos, 92 se trasladaron a otra playa de la isla, se enterraron en la arena y 40 han ido eclosionando en los últimos días hasta que este sábado se ha extraído el nido, que estaba vigilado día y noche por voluntarios. El resto se conservaron en incubadoras y de ellos nacieron 11 crías.