Las autonomías lo estudian

El veto a fumar en la calle y las terrazas abre brecha en España

Galicia y Canarias ya han aplicado esta restricción, mientras otras comunidades inician el debate

Los expertos recuerdan que el gesto de fumar puede aumentar la expansión del virus

La mayoría de comunidades estudian prohibir fumar en la calle. En la foto, fumadores en una terraza de Madrid. / DAVID CASTRO / VÍDEO: EFE

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Valentina Raffio

Galicia prohíbe, a partir de este mismo jueves, fumar en los espacios abiertos en los que no se pueda garantizar los dos metros de distancia interpersonal. Siguiendo su estela, Canarias ha decidido aplicar esta restricción para intentar frenar los contagios de covid-19. Mientras, otras comunidades autónomas, como Madrid, la Comunitat Valenciana, Aragón, Andalucía, Euskadi o Catalunya también se disponen a poner sobre la mesa de debate esta medida. Primero, recopilando informes técnicos sobre su efectividad. Y, después, valorando su posible aplicación.

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, ha valorado positivamente esta iniciativa en la medida que "está destinada a garantizar el uso adecuado de las mascarillas y el mantenimiento de la distancia de seguridad". Pero, en este caso, son las comunidades autónomas las que deben tomar la decisión de si aplican (o no) esta nueva normativa.

¿Prohibir o concienciar? 

En Catalunya, el secretario de Salut Pública, Josep Maria Argimon, y el director del Servei Català de la Salut (CatSalut), Adrià Comella, se han mostrado, "a título personal", favorables a la medida. Argimón, interpelado en una rueda de prensa sobre otras cuestiones, ha recordado que las medidas en materia de salud pública se basan en un conjunto de informes técnicos elaborados por los expertos en la materia, que a su vez pasan por un proceso de revisión y debate. La decisión final sobre qué medidas se aplican y cómo se gestionan corresponde al PROCICAT. 

Todavía no está claro ni cuándo ni cómo esta medida aterrizaría en Catalunya. El secretario de Salut Pública, por su parte, también se ha mostrado contrario a las prohibiciones tajantes o a la amenaza de las multas. "¿Queremos ser una sociedad madura sí o no? A veces vale más la persuasión que la obligación. Como con las vacunas. No podemos obligar, tenemos que centrarnos en sensibilizar a la sociedad sobre su importancia", ha comentado en rueda de prensa, destacando que estas opiniones son a título personal y que no tiene porqué reflejar la decisión final que plantee la 'conselleria'.  

"No tiene mucho sentido obligar al uso de la mascarilla y que luego digamos que está bien quitársela para fumar. Cuanto más tiempo llevemos mascarilla, mejor", ha zanjado Argimon. Asimismo, ha recordado que "por ahora es más importante garantizar la distancia entre las mesas de las terrazas que centrarnos en el humo del tabaco". 

Los motivos de la prohibición

La prohibición de fumar como una herramienta para frenar el virus cuenta con varios porqués. Carmen Diego, neumóloga y secretaria general de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), explica que hay al menos tres razones de peso que sustentan esta decisión. Primero, porque al fumar se exhalamos el aire con más vehemencia. Esto provocaría que las gotas respiratorias que expulsamos naturalmente al hablar o al toser salieran disparadas a más velocidad y distancia. Y, en caso de estar contagiados de covid-19, estaríamos dándole al virus más recorrido para extenderse

Segundo, porque el propio gesto de fumar expone a los individuos a un mayor riesgo de contagio. "Los fumadores se tocan la cara entre 200 y 300 veces más que los no fumadores. Esto también implica que pueden entrar en contacto con superficies contaminadas y después tocarse la cara. O manipular tanto su mascarilla que al final pierden la protección que les proporciona", explica la neumóloga. Y tercero, porque este hábito predispone a los pacientes a que, en caso de contraer el virus, puedan desarrollar secuelas más graves. "Los fumadores con covid-19 se enfrentan a un pronóstico más grave", recuerda la experta.

Estos tres argumentos justificarían la prohibición que ahora plantean varias comunidades autónomas. "Las sociedades científicas llevamos más de dos meses, desde el principio de la desescalada, planteando esta medida. Por el covid-19. Y por el riesgo que conlleva el fumar", comenta Diego, en una conversación con este diario. 

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El sector tabaquero español, agrupado en la Mesa del Tabaco, se ha manifestado este jueves argumentando que a día de hoy "no existen estudios científicos concluyentes" que avalen la prohibición de fumar en calles, bares y terrazas.  Sobre esta cuestión, la secretaria del SEPAR recuerda que "es cierto que todavía hay muchas dudas sobre este virus. Pero sabemos que se trata de un virus respiratorio que se transmite por vía aérea y que fumar contribuye a la difusión del patógeno". 

Entre los expertos, pues, el debate sobre el humo en las terrazas se inclina contra este gesto. Mientras, en la calle, la discusión entre usuarios y detractores sigue abierto.