01 oct 2020

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expediente sancionador

Cantabria lleva a la Fiscalía a un restaurante por abrir con trabajadores positivos

Acusado por un posible delito de salud pública al mantener la actividad con nueve de doce empleados que debían permanecer aislados

Europa Press

Agentes de la Policía Nacional este domingo en un edificio de Santander puesto en cuarentena después de que la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria haya confirmado un brote de covid-19.

Agentes de la Policía Nacional este domingo en un edificio de Santander puesto en cuarentena después de que la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria haya confirmado un brote de covid-19. / Efe / Pedro Puente Hoyos

El Gobierno de Cantabria va a denunciar ante la Fiscalía por un posible delito de salud pública a los responsables de un restaurante de Comillas que ha mantenido su actividad con nueve de doce trabajadores que debían permanecer aislados, cinco de ellos tras haber dado positivo en coronavirus y los otros siete de forma preventiva, por haber sido contacto estrecho de los anteriores.

De este hecho y de la actuación del Ejecutivo, que también va a tramitar el correspondiente expediente sancionador, ha informado este jueves el consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez, en una rueda de prensa en la que ha dado cuenta de la situación de la pandemia en la región y de los acuerdos del Consejo de Gobierno semanal.

Según ha detallado, la Guardia Civil detectó ayer, miércoles, actividad en el restaurante comillano, en el que estaban trabajando nueve de los doce empleados que debían permanecer en aislamiento: cinco obligatorio por haberse contagiado y siete de carácter preventivo hasta que esté el resultado de la prueba practicada.

Ante esto, se levantó la pertinente acta, que se trasladará al Ministerio Público por incumplirse la cuarentena obligatoria que deben guardar quienes contraen el covid-19 y, también en este caso, los sospechosos de haberse infectado.

El consejero ha recordado al respecto que los casos positivos o aquellos que tienen que permanecer en aislamiento no pueden desarrollar su labor profesional, pero "nada impide" a un establecimiento o negocio continuar con su actividad contratando a otras personas si es necesario.