10 ago 2020

Ir a contenido

Inmunidad "oculta"

Los catarros podrían proteger a personas sanas frente al covid

Un estudio halla indicios de inmunidad frente al covid-19 en un 35% de pacientes que nunca lo tuvieron

El efecto se explicaría con la similitud entre el coronavirus de la pandemia y los que causan los resfriados comunes

Michele Catanzaro

Una mujer con mascarilla estornuda.

Una mujer con mascarilla estornuda. / 123RF

Un nuevo estudio sugiere que algunos individuos sanos podrían tener inmunidad frente al nuevo coronavirus, aún sin haberse infectado nunca de ello.

Más de un tercio de un grupo de personas que nunca tuvieron covid-19 ha manifestado una reacción inmune ante la enfermedad. Así lo ha detectado un experimento cuyos resultados se han publicado en la revista Nature.

La razón de esta inmunidad sin infección previa sería el contacto con otros coronavirus, causantes de muchos de los resfriados comunes. Este habría entrenado el sistema inmune de algunos pacientes para que reconozca partes del virus que causa el covid-19.

El estudio, llevado a cabo por investigadores alemanes, ha usado la sangre de 18 pacientes con covid-19 (diagnosticado con PCR) y de 68 personas que no habían estado expuestas al virus (según los resultados de test serológicos).

Ambos grupos de muestras fueron expuestas al coronavirus. En concreto, a fragmentos de las proteínas espiga, que constituyen la característica corona de la partícula infecciosa.

En casi todas las primeras muestras se activaron las células T. Estas son unas de las herramientas con las cuales el sistema inmune reacciona ante un viros. Con ellas, mata a las células infectadas y estimula la creación de anticuerpos contra las partículas virales.

Hallazgo sorprendente

Lo sorprendente, es que eso ocurrió también en el 35% de las segundas muestras. O sea, en la sangre de 24 de los 68 pacientes sanos.

¿Cómo puede haber inmunidad sin infección previa? El comportamiento distinto de las células T en los dos casos da unas pistas. En los pacientes enfermos, esas células reconocían todas las proteínas espiga. En los sanos, sólo fragmentos de esas proteínas. Esos fragmentos son justamente los que están presentes en otros coronavirus, los que causan los resfriados comunes.

De hecho, cuando los investigadores expusieron la sangre de pacientes sanos a esos coronavirus inofensivos, también se activaron sus células T

Esa reactividad cruzada ocurre en otras familias de virus, como el SIDA. Algunos estudios previos ya apuntaban a una posible respuesta común ante los coronavirus de SARS, MERS y covid-19.

"Es lógico, porque hay partes de las proteínas externas que se conservan mucho entre los diversos coronavirus, que son precisamente las que reconocen esas células T", afirma Julià Blanco, virólogo de IrsiCaixa y del Institut de Rercarca Germans Trias i Pujol.

El hallazgo sugiere que parte de la población podría estar protegida del covid-19 gracias a catarros previos. No se sabe si esto generaría inmunidad total, o quizás una enfermedad más leve.

"Eso seria una explicación de algunos hechos notables de la pandemia", reflexiona Benito Almirante, jefe de servicio de enfermedades infecciosas del Hospital Vall d’Hebron.  "Por ejemplo, que los niños tienen menos enfermedad, ya que están más expuestos a los resfriados. O que algunos adultos sean asintomáticos, quizás por una mayor capacidad de respuesta cruzada. O que los mayores tienen una enfermedad más severa, debido a la inmunosenscencia", explica.

Sin embargo, es pronto para saltar a esas conclusiones. De hecho, en algunas enfermedades (como el dengue) la reactividad cruzada genera una respuesta mal dirigida que empeora las condiciones del paciente.

Inmunidad de rebaño

Si por el contrario se confirmara que existe una inmunidad "oculta" en la población "eso nos acercaría a la inmunidad de rebaño, pero igualmente seguiríamos lejos", argumenta Almirante. Aún sumando un 35% al 5-10% de inmunes conocidos por haber superado la enfermedad, el total no sería suficiente para parar la enfermedad.

"Además, recordemos que los resfriados son recurrentes. La protección podría no ser total ni impedir la reinfección. Aunque quizás reduciría su severidad", aventura Blanco.

De existir una inmunidad cruzada, las vacunas del covid-19 que se están estudiando podrían ser de más amplio espectro. Es decir, se podría dar con vacunas que protegieran ante todos los coronavirus. La combinación de la vacuna con infecciones banales recurrentes podría acercar la inmunidad de rebaño.

Para precisar el cuadro se necesitarán estudios que sigan pacientes durante meses. Alguna luz podrá surgir antes de experimentos con células o animales.