28 oct 2020

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PROYECTO MOSQUITO ALERT

El calor y la lluvia disparan la presencia del mosquito trigre

La presencia de estos insectos creció un 70% en el primer semestre del año

El Periódico

Un ejemplar de mosquito tigre. 

Un ejemplar de mosquito tigre.  / James Gathany

Las altas temperaturas y las lluvias constantes de esta primavera han creado las condiciones idóneas para la reproducción del mosquito tigre (edes albopictus), como queda reflejado en las observaciones recibidas por la aplicación Mosquito Alert (plataforma gratuita en la que todos los ciudadanos pueden avisar de la presencia del insecto). Así el número de este artrópodo –original de Asia y presente en Catalunya desde el 2004– registrado en el primer semestre del 2020 supone un incremento del 70% respecto al 2018, que era hasta la fecha el año con más mosquitos tigre observados a inicio de temporada. Con todo, el año con más ejemplares avistados en su conjunto sigue siendo el 2015.

La razón de este aumento se achaca al calor y la lluvia. La primavera del 2020 fue la cuarta más calurosa en España desde 1965, según la Agencia Estatal de Meteorología, y la quinta más lluviosa del siglo XXI. Además de las condiciones climáticas favorables, también puede haber contribuido al incremento de mosquitos tigre el confinamiento. El encierro provocado por la pandemia de covid-19 ha impedido el cuidado de numerosas segundas residencias en el litoral mediterráneo y en consecuencia, la limpieza de pequeños depósitos de agua, el hábitat perfecto para la reproducción del insecto. Una especie especialmente conocida por las molestias de causa a raíz de las picaduras producidas por las hembras y las reacciones que provocan en el cuerpo humano.

Un ciclo biológico de 15 días  

Es difícil de predecir el desarrollo de lo que queda de temporada ya que, de acuerdo con la experiencia, la tendencia de la primavera no se puede extrapolar al verano. Y teniendo en cuenta que el ciclo biológico del mosquito tigre es de unos 15 días, su densidad futura está ligada, en gran parte, a la disponibilidad de agua a lo largo del verano, y por lo tanto a la oportunidad de reproducirse.

El equipo de investigación de Mosquito Alert está estudiando el efecto de las variables climáticas sobre la explosión reproductiva del mosquito en primavera. Conocer esta relación permitirá predecir cómo será el principio de la temporada del insecto. Pero para ello, habrá que considerar no solo las temperaturas y precipitaciones de antes del verano, sino también las condiciones ambientales del invierno. Si este es suave, la posibilidad de supervivencia de los huevos depositados a finales de otoño para eclosionar en primavera es mucho mayor. 
Con todo seguirá siendo difícil predecir la evolución durante el verano, ya que esta está condicionada por los episodios de tormentas veraniegas y por la conducta humana, como el riego artificial.

Ciencia ciudana

De todo ello informa Mosquito Alert, un proyecto de ciencia ciudadana cooperativo sin ánimo de lucro, coordinado por el CSIC, el CREAF, el ICREA y la Universitat Pompeu Fabra (UPF),  y cuyo objetivo es luchar contra la expansión de mosquitos invasores y transmisores de enfermedades infecciosas que están reemergiendo, o apareciendo por primera vez, en Europa. Las curvas de las observaciones acumuladas se basan en las informaciones obtenidas a través de la aplicación  pero corregidas por el esfuerzo de muestreo.