23 oct 2020

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ENCUENTROS EN LA NUEVA NORMALIDAD

6 consejos para que nuestras reuniones con familiares y amigos sean seguras frente al coronavirus

Grupos reducidos, uso de mascarilla, abrazos a la cintura y no hablar ni reír alto son algunas de las recomendaciones sanitarias para reducir el riesgo de contagio

Olga Pereda

Familiares y amigos se reúnen en la terraza de un restaurante en el pantano de El Burguillo (Ávila).

Familiares y amigos se reúnen en la terraza de un restaurante en el pantano de El Burguillo (Ávila). / DAVID CASTRO

Después de tres meses de estricto confinamiento hay ganas -y muchas- de ver a la familia y a los amigos. Hablar con ellos, comer con ellos, estar con ellos, abrazarles y besarles. Cuidado. El coronavirus está más controlado, pero no se ha ido. El riesgo de contagio está ahí, al acecho. Lo advierte cada día el responsable del Centro de alertas sanitarias, Fernando Simón, haciendo hincapié en que un contagio en una reunión familiar es más que probable que termine haciendo un efecto dominó en otros núcleos, como el laboral, por ejemplo. ¿Significa esto que no debemos ver a los nuestros? No. Significa que podemos, pero con sentido común y medidas de precaución porque el riesgo cero no existe. Hablamos con la farmacéutica y divulgadora científica Gemma del Caño para esbozar una guía rápida para ver a los nuestros de forma segura.

Deberíamos entender que contagiarnos de covid-19 es "una cuestión de papeletas". Si vamos aumentado factores de riesgo tenemos más probabilidades de contagio, más papeletas. Igual que una tómbola. ¿Con quién aumenta el riesgo? "Con las personas con las que pasamos más tiempo sin las medidas de protección necesarias. Normalmente, familia y amigos. Parece que ellos no nos van a contagiar sino aquellos con los que nos cruzamos por la calle. Pero no. Es muy importante tenerlo en cuenta", asegura Del Caño.

Estos son los seis consejos para que nuestras reuniones con familiares o amigos sean más seguras frente al coronavirus:

1. Grupos reducidos

Vivir confinados y aislados ha sido duro. Ansiamos el contacto con los nuestros. En la nueva normalidad decidimos verlos. No es obligatorio, que conste. Si alguien tiene miedo que no lo haga. Es comprensible y hay que respetarlo. Para los que deciden verse ahí va la receta número uno: cuantas menos personas, mejor. 

2. Mejor al aire libre

La receta número dos es que el riesgo de contagio es muchísimo menor en los espacios al aire libre que en los pisos, así que lo más saludable es reunirnos en el campo, en una terraza, en el parque… Si no puede ser y convocas la reunión en tu casa (donde no hay terraza) mantén las ventanas abiertas. "La ventilación es fundamental", insiste Del Caño. Estamos en verano y no es la mejor idea para combatir el calor. Solución: "Organiza una cena en lugar de una comida. A esas horas, la temperatura ya no es tan elevada y puedes abrir las ventanas".

3. Con mascarilla

Cuanto más tiempo pasemos con otras personas más posibilidades de contagio tenemos. El uso de la mascarilla es primordial, sobre todo si nos reunimos con personas de riesgo (abuelos y abuelas, por ejemplo). "No podemos comer o tomar café con la mascarilla, de acuerdo. Pero cuando terminemos, pongámonosla. Sobre todo, si hay personas de riesgo", recomienda la divulgadora.

4. Un estilo diferente de abrazos

Llevamos mucho tiempo sin abrazar ni besar. Queremos hacerlo. Podemos. "Pero con mascarilla. Y cada uno que mire para un lado", sugiere Del Caño, que pide que no juntemos nunca las caras. En todo caso, siempre tenemos la opción de dar el codo o "el pie si hace falta", sonríe. Podemos abrazar también a los niños pequeños. A nuestros sobrinos, por ejemplo. Pero de la siguiente manera: "El peque se puede agarrar a tu cintura y tú, mientras, mantén la cabeza mirando hacia arriba y, por supuesto, con mascarilla".

5. Instrucciones claras con los niños

No existe un consenso en el mundo científico sobre el grado de transmisión del virus por parte de los menores: hay expertos que defienden que es elevado; otros, lo contrario. Los estudios más recientes demuestran que se contagian igual que los adultos pero, eso sí, en el 99% de los casos pasan la enfermedad de un modo mucho más leve, con síntomas menores o directamente asintómaticos. Es complicado -reconoce Del Caño- que los chiquillos asuman las medidas de precaución como si fueran adultos. Ellos corren, gritan, se abrazan… "En todo caso, a lo largo de la pandemia los peques nos han dado una lección a todos. Lo han hecho muy bien". Lo que sí está en nuestras manos, como padres y madres, es darles "unas instrucciones sencillas y muy claras". Además de la necesidad de llevar mascarilla a partir de los 6 años, les tenemos que insistir en que se laven las manos con frecuencia y que no se acerquen en exceso a otras personas. Lo de compartir vasos, mejor que no. Se les puede dar de diferentes colores o formas para que no se confundan o ponerles pegatinas. Si en lugar de niños pequeños tienes adolescentes en casaen este otro reportaje ya te contamos la mejor manera de inculcarles la necesidad de autoprotegerse

6. Nada de hablar ni reírse muy alto

Del Caño tiene una risa muy sonora y contagiosa. En estos tiempo de pandemia la contiene cuando se ve con amigos o familia. Cuanto más alto habla una persona más riesgo de contagio. Recordemos que la covid-19 es una enfermedad respiratoria que se contagia cuando alguien expulsa moléculas del virus al hablar, toser, estornudar… "Si conversamos o nos reímos muy alto esparcimos las moléculas más lejos. Si no vamos a mantener la distancia interpersonal, la opción más segura es hablar en tono bajo".