19 sep 2020

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EL PRÓXIMO CURSO ESCOLAR

Los coles crearán grupos estancos de alumnos y profes contra el covid-19

Cada colegio determinará el número de estudiantes por grupo en función de sus espacios disponibles

La Generalitat contratará un mínimo de 5.000 docentes y prevé invertir 370 millones más en educación

Carlos Márquez Daniel

Niños en un ’casal’ de verano en el colegio Octavio Paz de Barcelona, este lunes.

Niños en un ’casal’ de verano en el colegio Octavio Paz de Barcelona, este lunes. / MANU MITRU

Casi dos horas de rueda de prensa después, todavía es complicado hacerse una idea sobre cómo será el próximo curso escolar. Hay algo más de detalle, eso sí. Tres 'consellers', todos miembros de ERC y ante una escenografía para la ocasión, han desgranado las líneas generales del plan educativo a partir de septiembre. Con inversión y algunas cifras concretas, pero con las decisiones más relevantes en manos de las direcciones de los centros, algo que sucede a menudo y que se basa en la autonomía que tiene cada escuela, le guste o no, para tomar sus propias decisiones. Una potestad en este caso envenenada y ante la que los centros reclaman instrucciones claras. Todo, bajo una premisa que sí marca el Govern: no hay limitación de alumnos por aula, la famosa ratio, como defendía el Ministerio de Educación. Aquí se apuesta por "grupos estables de convivencia", núcleos estancos que tendrán profesores fijos y que se moverán como un único ser por el colegio evitando al resto de unidades. Para hacerlo posible se reserva una inversión de 370 millones de euros, la contratación de un mínimo de 5.000 docentes para la pública y la concertada y la intención, o más bien dicho, la voluntad de que los 140.000 estudiantes con problemas de conectividad tengan resuelta esta carencia cuanto antes.

En el relato sobre el nuevo curso escolar, en el que todo podría cambiar en función de la evolución de la pandemia, el vicepresidente económico Pere Aragonés se ha encargado de colocar los cimientos, la base presupuestaria sobre la que podrá asentarse la educación (que ya tenía unas cuentas aprobadas de 5.671 millones) para funcionar sin problemas. "Tendremos escuelas abiertas y seguras", ha repetido. Otro concepto que ha usado varias veces es el de "normalidad". La 'consellera' de Salut, Alba Vergés, por seguir con la metáfora constructiva, se ha encargado del rebozado interior y de la instalación eléctrica, de gas y agua que aporte bienestar, esto es, todo lo que tiene que ver con garantizar la seguridad tanto de los profesores como del millón y medio de estudiantes catalanes. En su caso, quizás porque ha pasado meses complicados que invitan un poco más a la prudencia, ha hablado de "práctica normalidad". Ha insistido, eso sí, en que ahora se saben muchas más cosas del virus, como que afecta muy poco a los niños (solo un 1% de los positivos confirmados tiene menos de 15 años) y que los lo que contraen el covid-19, tienen síntomas muy leves

Aulas, no jaulas

En tercer lugar ha intervenido el titular de Educació, Josep Bargalló. Apenas ha dado números porque a él le tocaba dar ese punto de confort, de confianza, de decoración e iluminación que permita que la casa de la enseñanza luzca acogedora. "No crearemos escuelas enjauladas", ha insistido, recordando que los colegios son "espacios de convivencia y de vida". Ha explicado que el contacto en esos "grupos estables de convivencia" será directo, sin mascarillas, sin necesidad de guardar las distancias de seguridad, que sí aplicarán para aquellos tutores que no sean el docente fijo de cada 'familia educativa'.

Sobre la necesidad de espacios más allá de la escuela, ha agadecido la predisposición y el trabajo de todos los ayuntamientos a la hora de encontrar equipamientos que, finalmente, en la gran mayoría de los casos, no serán necesarios. Porque los centros podrán reorganizarse de manera que toda la actividad lectiva se mantenga dentro de su perímetro. Solo una minoría de municipios, ha detallado Bargalló, tendrán que usar un pabellón o una biblioteca o un centro cívico. Ese intenso trabajo de localización, sin embargo, no caerá en saco roto, puesto que si es necesario incrementar las medidas de distanciamiento, cada colegio ya tendrá claro hacia dónde puede expandirse. Y en el caso de que se produzca un brote en una escuela, la idea es aislar y tomar medidas en ese grupo infectado. "Una cuarentena quirúrgica", ha definido Vergés. 

Sobre los profesores que sean población de riesgo (un 10%, según los sindicatos), Bargalló ha dicho que todos deberán pasar una revisión, y en caso de causar baja, su sustituto en ningún caso formará parte de la ampliación prevista. Preguntado sobre las actividades extraescolares, ha concretado que deberán seguir las directrices de seguridad del ámbito general ciudadano en lo que tiene que ver con las distancias de seguridad. Basta con echar una ojeada a los 'casals' de verano que acaban de empezar para comprobar hasta qué punto esa demanda es prácticamente imposible de llevar a cabo. 

A negociar

El 'conseller' de Educació ha avanzado que el 23 de julio todas las escuelas catalanas tendrán terminado su plan educativo (en el que detallarán los espacios disponibles, los grupos de alumnos y la necesidad que tienen de nuevos docentes), y que los profesores nuevos, a los que hay que añadir 700 más que ya venían previstos en los presupuestos del Govern de este año, empezarán a trabajar el 1 de septiembre. Sus condiciones laborales y los flecos sobre su contratación empezarán a negociarse de inmediato con los representantes de los profesores, que hoy han coincidido en que el plan se queda corto. Ramon Font, portavoz del sindicato Ustec, ha reclamado "44.500 docentes estructurales más" y ha lamentado que con 5.000 "no quedará otra opción que improvisar". Por su parte, CCOO ha considerado "vergonzoso" que la 'conselleria' quiera "imponer" el diseño del próximo curso sin consensuarlo con los profesores. 

La hiperbole de Torra 

Quizás tampoco ayude en esa negociación que el president, poco después de la rueda de prensa, aportara cifras distintas sobre el curso 2020-2021. Quim Torra sostuvo que la Generalitat destinará 450 millones de euros a la educación y que se añadirán al claustro de docentes entre 6.000 y 10.000 profesores más. Fuentes de Presidència aseguraron que el propio Bargalló aportó esos datos a Torra en conversación teléfono durante el fin de semana. Sobre los 450 millones, fuentes de Economia aclararon que el 'president' sumó los 80 ya gastados por la crisis del coronavirus a los 370 pendientes. Las mismas fuentes indicaron que en la rueda de prensa prefirieron ser prudentes, si bien admitieron que los nuevos profesores contratados serán seguramente más de 5.000. Las cosas de tener elecciones cerca.