22 sep 2020

Ir a contenido

COVID-19 Y VERANO

¿Pueden los aires acondicionados propagar el coronavirus?

Recambio de aire y ventilador lento son las claves de un aire acondicionado seguro

Michele Catanzaro

Un hombre trata de refrescarse cerca del río Moskva durante un caluroso día en Moscú, el jueves pasado.

Un hombre trata de refrescarse cerca del río Moskva durante un caluroso día en Moscú, el jueves pasado. / EFE / SERGEI ILNITSKY

En abril, un estudio dio a conocer un brote de covid-19 que se produjo en un restaurante de Guangzhou (China) en Enero. El estudio atribuía el contagio al climatizador del local, que emitía un flujo de aire que habría esparcido los virus expulsados al aire por unos clientes que acababan de volver de Wuhan.

El hallazgo puso a los aires acondicionados en el punto de mira, pero después de ese no se ha detectado ningún brote que se pueda asociar de forma creíble a estos aparatos.

"Los aires acondicionado no generan virus en sí. En todo caso, el problema sería la falta de ventilación", afirma Óscar Ribé, investigador del departamento de máquinas térmicas de la Universitat Politècnica de Catalunya y consultor.

No hay climatizadores milagrosos que bloquean el covid, alertan los expertos, en contra del negocio que empieza a crecer. Algunas tecnologías pueden ayudar, pero lo más efectivo es también lo más sencillo. "A partir de ahora, deberíamos asegurarnos de que todos los locales donde haya aire acondicionado cumplan la normativa. Es decir, que se ventile según lo establecido", resume Ribé.

Renovar el aire

El Reglamento de Instalaciones Térmicas obliga a renovar el aire de los locales. Los aires acondicionados no pueden funcionar exclusivamente aire interno del local, porque eso acabaría en una intoxicación por CO2: una parte del aire que pasa por la máquina debe venir de fuera.

"Ya que enfriar aire caliente tiene un coste energético, ciertos locales ahorran ventilando poco. En la situación actual, sería bueno que el 100% del aire que pase por la máquina sea de fuera”, explica Ribé. 

Otra recomendación es bajar la potencia del ventilador. Eso evitaría corrientes que transporten los virus lejos. "La normativa dice que la velocidad debe ser muy baja y a menudo eso se incumple", alerta Ribé. 

El papel de los filtro no está claro. "El coronavirus es tan pequeño que la mayoría de los filtros no lo atrapan. Los únicos que lo hacen son los de alta eficiencia, los HEPA, que se encuentran en máquinas muy especiales", afirma Livio Mazzarella, investigador del Politecnico de Milán y coautor de un informe de la asociación europea de aires acondicionados (REHVA).

Filtros HEPA

Según Mazzarella, no es buena idea encajar un filtro HEPA en un climatizado normal, porque generaría un efecto tapón que incrementaría la presión del aire, que acabaría saliendo por fracturas y deformaciones.

Sin embargo, empieza a haber máquinas comerciales diseñadas para llevarlos y otras que incluyen en su interior lámparas ultravioleta que emiten radiaciones perjudiciales para los virus (pero también para los humanos, si se exponen a ellas).

"No hay ninguna evidencia de que los aires acondicionados contribuyan a la difusión del covid-19, mientras sí sabemos que protegen de las olas de calor", afirma José María Ordóñez, autor del informe de la Sociedad Española de Sanidad Ambiental sobre este asunto.

Ordóñez cree que no hay inconveniente en recomendar a los mayores que acudan a sitios con aire acondicionado, en caso de ola de calor. Lo esencial, en ese caso, sería respetar un aforo que garantice el distanciamiento, además de usar mascarillas y lavar las manos.

En cuanto a los aviones, Mazzarella afirma que la cuota de aire externo se puede regular, y depende de cada compañía que la renueve lo necesario.