13 ago 2020

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LA EDUCACIÓN QUE VIENE

Barcelona sondea un centenar de equipamientos para esponjar las escuelas cara al curso 2020-2021

El ayuntamiento tantea centros cívicos, bibliotecas, fábricas de creación y museos que puedan usarse como aula

El Govern analizará el espacio que necesitan los coles antes de empezar a hablar de contratar más maestros

Carlos Márquez Daniel

Un grupo de niños juegan en la puerta de una escuela del Poblenou, en mayo.

Un grupo de niños juegan en la puerta de una escuela del Poblenou, en mayo. / FERRAN NADEU

El curso escolar 2020-2021 va cogiendo forma. A un ritmo muy inferior al que se están readaptando muchos otros ámbitos de la vida social, laboral y económica, pero como mínimo, empiezan a disiparse algunas dudas razonables, tanto de los maestros como de las familias. Se sabe que la intención del Gobierno, aunque no era así hace un mes, es que las clases, en la medida de lo posible, sean presenciales. Se tiene algo más de información sobre el protocolo de protección y distancias entre estudiantes. Pero falta por concretar el detalle de cada escuela, de cada aula. Y eso, en el caso de Catalunya, no se conocerá hasta entrado el mes de julio, cuando todos los centros educativos, con las nuevas matriculaciones cerradas y el aforo establecido, sepan qué necesidad de espacio tienen para cumplir con la separación entre alumnos. Barcelona, por ejemplo, ya tiene identificados más de un centenar de equipamientos de caracter cívico y cultural. El ayuntamiento los está sondeando para conocer su disponibilidad de espacios. Matemáticas en un centro cívico, Sociales en un museo, Física en una fábrica de creación, Historia del Arte en una biblioteca.

El Departament d'Educació, tal y como avanzó el 'conseller' Josep Bargalló en una entrevista concedida a este diario hace un par de semanas, ya tiene movilizados a todos los municipios y equipos directivos de las escuelas para determinar las necesidades y alternativas de cada caso. Entre finales de este mes y principios de julio se tendrá el mapa definitivo. De ahí, de los requerimientos de espacio de los colegios y de la predisposición de los edificios del entorno (públicos, en su mayoría, aunque algún privado también se ha prestado), es de donde saldrá la cifra de docentes de más que deberán ser contratados para cumplir con las normas del nuevo curso. Tan clara tiene su hoja de ruta, que al Govern no le ha sentado nada bien que el Ejecutivo de Pedro Sánchez informara a la prensa de sus intenciones un día antes de compartir su plan con las autonomías. La 'conselleria' ha compartido su "radical malestar por el comportamiento del Estado a la hora de filtrar a través de notas de prensa temas que todavía no se han debatido, y más aún cuando quien tiene las competencias fuera del estado de alarma es la Generalitat". En cualquier caso, y más allá de la batalla de poderes, serán los equipos directivos de los colegios los que tendrán la última palabra.

Cadena de acontecimientos

El Consorcio de Educación de Barcelona ya se ha puesto en contacto con las escuelas y también ha localizado los equipamientos públicos que podrían albergar, si es necesario, a alumnos de colegios de su zona de influencia. Todo, bajo la premisa, tal y como dijo la alcaldesa Ada Colau el lunes en Betevé, de "hacer lo imposible para que la educación en el próximo curso sea presencial". Por eso la idea del consistorio es poner a disposición del Govern todos los edificios públicos que puedan usarse como aula improvisada. En resumen, una sucesión de hechos que va del diagnóstico inicial hasta el momento en el que los chavales hagan clase en una biblioteca situada en la otra acera, pasando por el acuerdo con la localización y disponibilidad de esos espacios y la contratación de más profesores para poder atender a esa diáspora de alumnos forzada por el coronavirus.  

Mientras se intenta sentar las bases del próximo curso, las escuelas siguen recibiendo alumnos estos días. En algunos casos, con hora previa; en la mayoría, con una presencia muy minoritaria de estudiantes. Sobre el papel de los docentes, muy criticados en según qué ámbitos, Lidón Gasull, directora de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Catalunya (Fapac) lamenta que el Govern haya lanzado a los maestros a los leones, ya que, a su modo de ver, ha derivado la responsabilidad de la reapertura en los centros educativos. "Creo que nos equivocamos centrándonos en los profesores. Deberíamos centrarnos en Educació, ya que la responsabilidad última de lo que pueda pasar es suya".