29 oct 2020

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VIOLENCIA MACHISTA

El Govern extiende los pisos para maltratadas a toda Catalunya

La medida llega con 12 años de retraso, ya que la ley obligaba a la Generalitat a ello desde el 2008

El confinamiento vuelve a saturar las viviendas para las víctimas y duplica el número de casos detectados

Elisenda Colell

Una víctima de violencia machista en un piso de acogida.

Una víctima de violencia machista en un piso de acogida. / EFE / JORGE ZAPATA

La conselleria d'Afers Socials va a poner fin a 12 años de agravios con los entes locales, y financiará pisos de urgencia para mujeres maltratadas y sus hijos en todos los municipios de Catalunya. Hasta ahora, el Govern solo financiaba 60 municipios para que tuvieran pisos para que estas mujeres pudieran escapar del hogar de sus maltratadores de forma provisional, de las 140 áreas de servicios sociales existentes. Un anuncio, el que la Generalitat hace a EL PERIÓDICO en un momento en el que el confinamiento ha incrementado exponencialmente las atenciones a las víctimas, lo que ha vuelto a colapsar los pisos para la emancipación de las mujeres. 

A finales del año pasado, la Generalitat admitía que el colapso en los pisos de emancipación de las mujeres víctimas de violencia machista eran vergonzantes, como reflejaba la lista de espera para estos recursos. A principios de este año, se tomaban cartas el en asunto, y Afers Socials pasaba de tener seis casas de acogida y 18 pisos, con capacidad para 36 familias, a 50, con capacidad para un centenar. Pero la emergencia del coronavirus las ha llenado todas de golpe, y ya vuelven a tener listas de espera. 

Lo reconoce el secretario general d'Igualtat del Govern, Oriol Amorós, a EL PERIÓDICO quien insiste en la importancia de los equipamientos de urgencia, que también se están llenando. Estos son espacios municipales provisionales, financiados por el Govern, en pensiones o hostales para que las mujeres puedan abandonar sus hogares lo más rápido posible. "Hay que dejar claro que toda mujer que lo necesite tendrá un techo donde vivir, que podrá salir", insiste Amorós, que recuerda que se han habilitado albergues, pisos turísticos y pensiones y hoteles para las víctimas.

Aunque añade que hay que redoblar los esfuerzos. "Necesitamos disponer de más y por primera vez vamos a financiar estos espacios para que las 140 áreas de servicios sociales que cubren toda la población de Catalunya", cuenta Amorós. Lo harán a través del nuevo contrato programa a cinco años con los municipios. Algo, sin embargo, que ya era obligatorio en 2008, por la Ley Catalana Contra la Violencia de Género, pero que nunca ningún Govern llegó a extender. 

La situación ha estallado

Y es que el confinamiento durante la pandemia ha hecho estallar muchas situaciones de violencia machista debido al encierro de las mujeres en el hogar con su agresor. Donde primero se notó fue en el teléfono de atención contra las violencias machistas, que casi llegó a duplicar el número de llamadas habituales. Después afectó al Servicio de Intervención Especializada contra la Violencia Machista, donde las atenciones han crecido un 120%. Antes del confinamiento, atendían a 360 mujeres y 15 hijos a la semana. Ahora, lo hacen, telemáticamente, a 970 mujeres y a 45 menores. 

Pero el incremento también ha acabado repercutiendo en los pisos de acogida, que vuelven a estar llenos, donde las demandas también se han duplicado. "Nos encontramos de todo, pero son mujeres que no han podido aguantar más: hay casos de violencia con la pareja, violencia filioparental, y personas que han roto la orden de alejamiento", cuenta la presidenta del Institut Català de les Dones, Laura Martínez Portell.

100 nuevas plazas 

A medida que se han ido aplicando las fases de la desescalada, las denuncias de las mujeres han ido también en aumento. "Al principio, las denuncias a los Mossos habían caído un 50% respecto al año anterior, ahora estamos en el 30%, es decir, que vuelven a subir", cuenta Martínez. "Los casos vuelven a aflorar, y aflorarán mucho más durante los próximos meses", insiste Sira Vilardell, presidenta de la Fundació Surt. Para poder atender toda esta nueva demanda, el Govern se empieza a preparar. Los planes de Afers Socials pasan por un aumento de un 25% en los fondos ya presupuestados en esta cuestión, que ya crecían un 150% respecto las últimas cuentas. Y con este dinero esperan abrir otro centenar de plazas más.

Vilardell señala, además, que las mujeres están siendo doble víctimas tras la crisis del coronavirus. "Hay muchas madres solas que vivían de la economía sumergida en habitaciones de realquiler, que se han quedado sin trabajo y que no pueden buscarlo de nuevo porque no tienen donde dejar los niños", insiste. Algo de lo que también es consciente el Institut Català de les Dones. "Estas mujeres necesitan más que nadie que reabran las escuelas, estamos buscando sistemas de financiación para apoyo en el hogar, están haciendo un retroceso profesional", cuenta la presidenta del ICD. Y advierte de un problema que surgirá de nuevo: los padres que no pagan la pensión de la manutención de los hijos y que recaerá, de nuevo, sobre ellas.