29 oct 2020

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CRISIS SANITARIA INTERNACIONAL

La Generalitat dicta recomendaciones para frenar el desgobierno en las playas

Insta a los ayuntamientos a calcular el aforo máximo permitido en función de su superficie

El Periódico

Miembros del Fithouse Training Center se disponen a salir a practicar paddle surf, en la playa de Ocata, El Masnou.

Miembros del Fithouse Training Center se disponen a salir a practicar paddle surf, en la playa de Ocata, El Masnou. / JULIO CARBÓ

La Generalitat ha elaborado un protocolo con recomendaciones sobre cómo disfrutar de la playa en el desconfinamiento y con las que instar a los ayuntamientos a fijar criterios comunes. Los municipios aplican ahora diferentes medidas, lo que desconcierta a la ciudadanía, en relación a aforo, actividades permitidas y fecha de entrada en vigor.

La Secretaría de Agenda Urbana y Territorio de la Generalitat ha aprobado este sábado el protocolo, que pretende facilitar la gestión del uso de las playas y los servicios asociados a las mismas para prevenir la propagación del covid-19. El Departament de Territori ha señalado, en un comunicado, que la iniciativa va dirigida a los ayuntamientos de costa y a los ciudadanos que quieran disfrutar de las playas durante las fases 1 y 2 del desconfinamiento.

En el caso de la fase 1, el documento recoge la prohibición de bañarse y permanecer en la playa con fines recreativos, mientras que están permitidas las terrazas al aire libre en los paseos marítimos y los chiringuitos, limitando el número de mesas al 50 % de las que existían el año anterior y con una ocupación máxima de 10 personas.

En cuanto a las playas de los municipios que ya están en fase 2, desde Calafell hasta Alcanar, la Generalitat recomienda que se abstenga de ir a estos espacios a todo aquel que presente síntomas de covid o sus contactos, así como los que están en cuarentena.

Además, pide a los ciudadanos que sigan las medidas higiénicas habituales para prevenir el coronavirus y respeten la distancia de seguridad de dos metros, tanto entre los bañistas como entre las toallas o las hamacas, excepto en los casos de aquellos que vayan en grupo y que pueden llegar a ser 15.

El protocolo cuenta con recomendaciones específicas para los ayuntamientos costeros, a los que se insta, por ejemplo, a calcular el aforo máximo permitido en cada playa, en función de su superficie y teniendo en cuenta que cada bañista debe ocupar unos 4 metros cuadrados.

Las de mayor afluencia

En el caso de las playas con una afluencia muy elevada, se recomienda que estas sean divididas por zonas y que se limite la estancia a un máximo de tiempo, así como se podrá también controlar el acceso a los aparcamientos.

Los consistorios también deberían procurar que las playas estén organizadas de manera que puedan ser utilizadas de manera equitativa por todos los colectivos, con especial cuidado para que puedan acceder y disfrutar de estos espacios los niños, las personas con limitaciones, de la tercera edad y las familias.

Además, el protocolo pide a los consistorios que "procuren" que los bañistas hagan un uso responsable de las playas, así como que "velen" porque la práctica deportiva y de recreo se lleve a cabo sin contacto físico, manteniendo la distancia de seguridad.