06 ago 2020

Ir a contenido

HITO ESPACIAL

El clima obliga a posponer el lanzamiento del cohete de la NASA y SpaceX al espacio

La NASA recurre a SpaceX para transportar nuevamente a astronautas desde el territorio estadounidense

Su administrador describe el lanzamiento como el "inicio de una nueva era en los viajes espaciales"

Ricardo Mir de Francia

Cancelado el lanzamiento de la nave SpaceX Falcon 9 por causas meteorológicas.

Cancelado el lanzamiento de la nave SpaceX Falcon 9 por causas meteorológicas. / AFP / GREGG NEWTON

La reanudación de los vuelos al espacio de la NASA desde territorio estadounidense tendrá que esperar unos días más. La climatología de Florida ha impedido este miércoles que pudiera despegar desde Cabo Cañaveral el Dragon Crew que debía transportar a dos veteranos astronautas estadounidenses hasta la Estación Espacial Internacional, nueve años después de que Estados Unidos dejara para siempre en el hangar a su transbordador espacial. El abortamiento de la misión se anunció solo 16 minutos antes de la hora prevista para el lanzamiento, debido a la amenaza de tormenta eléctrica. El sábado volverá a intentarse la que es una misión con tintes históricos, ya que sería la primera vez que una compañía privada fleta un vuelo tripulado al espacio. 

El lanzamiento correrá a cargo de SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, l'enfant terrible que lidera la particular carrera espacial en la que se han embarcado algunas grandes fortunas, desde Jeff Bezos a Richard Branson, empeñados en colonizar la Luna o llegar a Marte. Desde que jubilase a su transbordador espacial en el 2011, la NASA ha invertido cerca de 9.000 millones de dólares en SpaceX y Boeing para ayudarles a desarrollar los cohetes con los que pretende viajar al espacio a partir de ahora. Un servicio que le permitirá acabar con la dependencia de las naves espaciales rusas para llegar hasta a la ISS y ahorrarse costes. De los 86 millones de dólares que le pagaba a Rusia por pasajero, pasará a pagar 55 millones por cada asiento en los cohetes reutilizables de Musk. 

No será la primera vez que SpaceX haga el trayecto hasta la Estación Internacional. Sus naves han completado una veintena de viajes para llevar suministros de la NASA hasta el satélite habitable. Pero nunca antes habían portado pasajeros, una misión extremadamente compleja en la que todo tiene que salir bien para que no haya contratiempos. “Hemos hecho todo lo posible para asegurarnos de que tanto el cohete como la cápsula son seguros”, dijo Musk en una entrevista reciente. “Pero el riesgo siempre existe cuando vas a una velocidad 25 superior a la velocidad del sonido y das una vuelta a la Tierra cada 90 minutos”. Solo tres países --EE UU, Rusia y China-- han logrado poner hasta ahora astronautas en órbita.

Abordo del Dragon Crew, la cápsula que propulsará el Falcon 9 de Musk, un inmenso cohete de 70 metros de longitud, viajarán Douglas Hurley (49 años) y Robert Behnken (53), dos avezados astronautas formados como pilotos en el Ejército que acumulan conjuntamente 57 días de estancia en el espacio. Minutos después del lanzamiento, el cohete acelerador se desprenderá de la cápsula para tratar de aterrizar en una plataforma sobre el océano Atlántico, mientras los astronautas continúan su periplo hasta la ISS, donde permanecerán entre 30 y 119 días, según ha informado la NASA. La misión ha sido bautizada con el nombre de Demo-2.

La expectación en EE UU es propia de las grandes ocasiones. “Este es el comienzo de una nueva generación, una nueva era en los viajes espaciales”, ha dicho el administrador de la NASA, Jim Bridenstine. Tanto Donald Trump como su vicepresidente, Mike Pence, habían viajado hasta Cabo Cañaveral para asistir al lanzamiento. En plena pandemia de coronavirus, la agencia espacial recomendó a los estadounidenses que no se desplazaran hasta el Centro Espacial Kennedy para evitar las aglomeraciones y los posibles contagios, pero cientos de personas se saltaron las recomendaciones desafiando la lluvia intermitente que cayó durante la jornada. “Este no es el momento”, había dicho la NASA. En cualquier caso, los preparativos para el lanzamiento pudieron seguirse en directo a través de NASA TV y la web de SpaceX

La amenaza de tormenta pendió durante toda la jornada sobre Cabo Cañaveral, a la que se sumó la advertencia sobre un posible tornado cerca del lugar del lanzamiento. Las proyecciones del llamado Escuadrón Climatológico, una unidad de la Fuerza Aérea que respalda las misiones del Centro Espacial Kennedy, sostenían el martes que las probabilidades de proceder con el lanzamiento eran del 40%. Tras el abortamiento, la misión queda pospuesta hasta el sábado a las 15.22 hora de Florida (21.22 en España). De fallar esa estrecha ventana horaria, se volverá a intentar el domingo.