Día Internacional contra la Homofobia

Seis historias de violencia sobre el colectivo LGTBI

Las denuncias por agresiones a personas por su identidad sexual crecieron un 58% en el 2019

Desde la calle hasta la familia, la discriminación y acoso están presentes en todos los ámbitos

Campaña de los Mossos para incentivar la denuncia de delitos de homofobia. / MOSSOS D'ESQUADRA

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

Escribe desde Barcelona

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Una menor increpada en la calle, una prostituta golpeada, un joven humillado en el trabajo, un hombre asediado por su familia, un chico insultado en un McDonalds, una víctima de bullying en su colegio. Las denuncias por violencia contra el colectivo LGTBI (Lesbianas, Gais, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales) han aumentado en un 58% en Catalunya en el 2019. Seis casos recientes que recuerdan este 17 de mayo, Día Internacional contra la Homofobia, el acoso que sufren algunas personas por el hecho de haber elegido una identidad sexual que escapa a la clasificación de género tradicional.

"¡Puto trans, ven aquí!"  

Un grupo de dos chicos y dos chicas se acerca por la noche a una menor transexual en Malgrat de Mar (Maresme). Le piden le teléfono. Ella intuye de qué va y trata de ignorarlos. No funciona. Se ponen detrás y comienzan a gritarle. Se levanta e intenta marcharse. "¡Eh! puto trans, ven aquí!". Una de las chicas la coge por la espalda y la da una patada. 

La aparición casual de un amigo permite a la víctima huir. Al llegar a casa cuenta lo sucedido a su madre, que la escucha y la anima a denunciarlo. Es uno de los 35 casos que han investigado los Mossos d'Esquadra durante el primer trimestre del 2020, pesquisas que han terminado con la detención de 16 agresores transfóbicos

La noche de la Rambla  

La mujer ejerce la prostitución en La Rambla de Barcelona de madrugada. Un hombre se le acerca y le pregunta el precio por un servicio. Ella siente la obligación de identificarse como una mujer transgénero. El cliente responde que no tiene inconveniente. Se desplazan juntos a un domicilio cercano. 

Al llegar a la casa el hombre saca una navaja y la golpea con una botella de cerveza. Aparece un segundo hombre en el piso. Los dos la desprecian por ser un hombre que aparenta ser una mujer. Acaban robándole el bolso y después le piden que se vaya. La mujer denuncia los hechos en una comisaría. La tensión del momento ha hecho imposible que retenga el aspecto de ninguno de los dos agresores. 

En la estación de tren 

Seis jóvenes lo rodean y lo amenazan en la estación de tren en Parets del Vallès. Se meten con él por su condición sexual. No es la primera vez. En el pasado el mismo grupo ha llegado incluso a seguirlo hasta su lugar de trabajo para insultarlo ante sus compañeros. ¿El descalificativo más repetido? Que era "un enfermo". La situación incomodó en su entorno laboral y se quedó sin empleo. No existen pruebas de que ambos hechos guarden relación pero la cuadrilla de acosadores no ha ayudado a que mantenga el puesto.

Los agresores cuelgan tiempo después en Instagram un vídeo para amenazarlo y para llamarle de nuevo "enfermo". Esta vez los denuncia adjuntando como prueba la secuencia difundida en la red social. 

La familia de Tarragona 

Un hombre explica a su madre que ha conocido a alguien y que ese alguien es transexual. La revelación, lejos de recibir la comprensión deseada, desata una tormenta. El resto de miembros de la familia enloquece con la elección sentimental que ha tomado. Le ordenan poner fin al romance, incluso lo amenzan –alguno de muerte– y acaban, como los jóvenes de Parets del Vallès, llamando a su pariente "enfermo". 

El asediado comienza a tener miedo de que tales amenazas puedan llevarse a la práctica. Los conoce y sabe que son personas tan religiosas que no hablan porque sí. Solicita una orden de alejamiento que los mantenga alejados y que también lo aparta definitivamente de sus parientes. La familia, por su parte, había buscado un tratamiento para intentar 'curarlo'. 

Increpado en el McDonald's 

Un chico homosexual entra en un McDonald's el Día del Orgullo LGTBI. Su forma de vestir enfurece a uno de los clientes. Se acerca y le pide "respeto" por entrar de esa guisa en un sitio público. El joven, que viste pantalones cortos y camiseta de tiras, le responde que todo cuanto desea es coger su comida y marcharse. Ni así logra que desista. El agresor lo amedrenta, le asegura que va "a darle de hostias" y lo reta a "llamar a la policía". Un cliente graba la secuencia entera desde una mesa ubicada justo al lado del incidente. La ausencia de agresividad de la víctima, la insistencia del agresor en querer golpearle por cómo viste y la tibieza del trabajador de seguridad forman un retrato elocuente que se viraliza. 

Bullying 

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Una menor transexual decide pedir ayuda para escapar del calvario que vive en el colegio donde estudia. Una compañera la agrede e insulta constantemente. El acoso, que lleva tiempo en marcha, no se produce únicamente cuando están las dos a solas sino que se recrudece cuando ambas están con amistades comunes. La víctima siente que la agresora persigue precisamente esto último: herirla emocionalmente delante de sus amigas. La forma más común de lograrlo es preguntarle por qué se pinta como lo hace. Una cuestión que no espera ninguna respuesta: "Por mucho que te pintes, eres un hombre, 'travolo' de mierda". 

Vídeo de los Mossos contra la transfobia 

Las denuncias por delitos de odio por homofobia y vinculados al colectivo LGTBI han experimentado un aumento del 58% durante el 2019 respecto al año anterior en Catalunya, pasando de 75 a 119 hechos delictivos. Durante el primer trimestre de este 2020, los Mossos d'Esquadra han realizado 35 investigaciones por agresiones, amenazas y lesiones con motivaciones homófobas y han realizado 16 detenciones de personas como presuntos autores de este tipo de delitos.