23 oct 2020

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EL FUTURO DE LA MOVILIDAD

Coche, ¡ceda el paso!

Las limitaciones en el transporte público por el coronavirus aceleran planes de peatonalizaciones y construcción de carriles bici

El primer ministro británico Boris Johnson augura una nueva "edad de oro" para las bicicletas en las ciudades tras la pandemia

Nacho Herrero

La Plaza del Ayuntamiento de València tomada ya por los peatontes en su primera semana sin coches

La Plaza del Ayuntamiento de València tomada ya por los peatontes en su primera semana sin coches / Miguel Lorenzo

El creciente proceso de peatonalización y de implantación de redes de carril para bicicletas que se estaba dando un buen número de ciudades europeas en los últimos años a rebufo de países como Holanda se ha encontrado con un aliado inesperado: el coronavirus. La tradicional distribución del 80% del espacio público para los vehículos privados está abocada a un reajuste. Conductores (de coches), cedan el paso.

Empujados a garantizar amplios espacios para caminar y a facilitar la circulación de los vehículos de movilidad personal sostenibles para que la anunciada reducción del aforo del transporte público no colapse las urbes de vehículos de trabajadores, los ayuntamientos aceleran el desarrollo de sus planes y aprovechan para reforzarlos.

A falta de presupuesto pero con renovada voluntad, casi todos apostarán por el llamado ‘urbanismo táctico’. Es decir, litros de pintura, señales verticales y algunos elementos de mobiliario como maceteros. Temporal pero con deseo de perpetuarse en varios casos. Aunque no en todos.

Las obras de ampliación de aceras y de corredores bici de Barcelona deben estar listas en una semana / FERRAN NADEU

Al calor de la desescalada, esta semana Barcelona ha arrancado las obras para ampliar 30.000 metros cuadrados de aceras y para la construcción de 21 kilómetros de nuevos carriles bicis. En poco más de una semana debe estar todo listo. "De momento, sólo es marcar los nuevos carriles, para que sea rápido, pero el objetivo es que finalmente sea definitivo y se haga bien", explicó la teniente de alcalde Janet Sanz.

No parece que vayan a faltar usuarios visto que en España desde que empezó la pandemia se han triplicado las búsquedas de bicicleta en Google y esta semana ha rozado el techo de popularidad en el buscador.

La ambiciosa apuesta de València por el carril bici tiene ya cinco años y un plan consolidado, con un primer anillo interior que acumula récords de usuarios y otro segundo ya en marcha. Por eso, el impulso se centra en la peatonalización.

El lunes arrancó la de la simbólica plaza del ayuntamiento, dentro de un plan de recuperación del espacio público en las principales plazas y que incluye que Colon, la calle más comercial de la ciudad, se quede con un sólo carril para el tráfico privado al duplicar el de los autobuses.

Una mujer pedalea por el anillo ciclista de València mientras duplican el carril bus en la céntrica calle Colón  / MIGUEL LORENZO

Ya estaba planeado iniciar esa obra ahora pero el COVID 19 ha acelerado la ‘reconquista’ de otras como San Agustín o la Avenida del Puerto, que perderá dos carriles de tráfico privado de manera definitiva.

El asterisco de Madrid

A final de la semana, y con una creciente presión por los planes de otras ciudades, Madrid presentó una propuesta mucho menos ambiciosa. Los fines de semana y los festivos serán peatonales 19 kilómetros de calzadas, algunas tan importante como el eje entre el Prado y Arturo Soria. De momento, sólo será en mayo y no hay medidas nuevas para las bicis, más allá de la confirmación de que se realizarán los carriles bicis ya proyectados anteriormente para 2020 y 2021, cien en total.

Londres y París, voluntad de permanencia

Poco que ver su propuesta con la de otras grandes capitales europeas.  El futuro cercano "debe ser una nueva edad de oro para la bicicleta" en las ciudades, sentenció este mismo miércoles en el Parlamento inglés su primer ministro Boris Johnson.

Londres está en ello porque debe encontrar la fórmula para hacer ocho millones de desplazamientos, la mitad de los que antes de la crisis se hacían en su transporte público. Y el vehículo privado no es una opción, explica Will Norman, el comisionado de la ciudad que vela por los peatones y ciclistas.

El consistorio trabaja en un plan "radical" para facilitar que la gente camine y pedalee de modo seguro en su día a día. Trabajan con previsiones que multiplican por diez los kilómetros que se recorrerán en bici y por cinco los que se andarán. Los cambios serán también ‘blandos’ y reversibles de momento, pero Norman subrayó que "el camino de Londres a la recuperación no puede estar bloqueado por los coches".

Con sus tres kilómetros, la Rue Rivoli atraviesa el corazón de París pero ese camino ya no se puede hacer en coches o motos particulares. Hay un carril para bicicletas y otro para autobuses y emergencias, básicamente. El resto del espacio será para peatones. Paralela al Sena es una de las vías más importantes de la ciudad y puerta de entrada al Louvre, por ejemplo.

La idea, no exenta de contestación, surge del plan de crear itinerarios ciclistas siguiendo el recorrido de las línea del metro de la capital francesa. Inicialmente se trata de una medida provisional, pero desde el equipo de la alcaldesa Anne Hidalgo admiten que puede tener continuidad. "No nos vamos a dejar invadir por los vehículos y la polución después del 11 de mayo porque eso agravaría la crisis sanitaria", adelantó días atrás la edil.

Milán y Roma, a la espera

También Milán arrancó hace unos días un proyecto, inicialmente temporal, para ensanchar aceras y crear nuevos carriles bici. Con la misma etiqueta de provisional pero dejando abierta una puerta a que no lo sea, Roma ha aprobado la construcción en los próximos meses de 150 kilómetros de este tipo de vías. "Es una ocasión para repensar completamente el espacio urbano, la movilidad y el modo de ir a trabajar", explicó Enrico Stefano, presidente de su comisión de movilidad.