Preguntas, respuestas y dudas

Gimnasios, colonias de verano, viajes, trabajo...el rompecabezas de la desescalada

El plan por fases depende en gran medida de la responsabilidad de todos

La compleja operación de fin del confinamiento crea dudas entre la ciudadanía

Una mujer observa desde el balcón de su casa a una pareja paseando con su hija, el domingo 26 de abril / FOTO: EFE / MANUEL BRUQUE / VÍDEO: EUROPA PRESS

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Beatriz Pérez/ Elisenda Colell

1. ¿Cuando podré ver a mis familiares y amigos?

Las reuniones familiares o de amigos se pueden empezar a producir en la primera fase de la desescalada, a partir de mediados de mayo, siempre y cuando se trate de grupos “reducidos” y donde no haya ninguna persona “vulnerable” o con “patologías previas”. A partir de la segunda fase estos encuentros podrán ser “más amplios”, pero con las mismas premisas para los colectivos con especial riesgo de contagio de coronavirus. 

Sin embargo, se desconoce es cómo deberán ser este tipo de contactos, que mayoritariamente se deberán producir en casa, pero también se podrán dar en terrazas de bares o en la calle. El plan de desconfinamiento no habla de los parques y jardines verdes, aunque sí permite actividades de ocio al aire libre con aforo limitado entre la segunda y tercera fase. En Madrid el alcalde no contempla, por el momento, abrir estas zonas. En Barcelona la alcaldesa Colau estudia la posibilidad para la semana que viene.

¿Los niños podrán jugar entre ellos? ¿Nos podremos tocar, abrazar o dar un beso? “No puedo decir cuántas personas se van a considerar grupo o cuántas personas van a poder visitar unos a otros. Todo esto se va a ir definiendo. Si se puede decir que cuanto mejor apliquemos las indicaciones y las normas de reducción de riesgo, mejor y más rápido podremos pasar de una fase a otra”, ha expuesto hoy el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón. El responsable del centro de coordinación ha establecido que es “altamente recomendable” que se usen mascarillas de protección para tales encuentros, aunque el Ministerio de Sanidad ha decidido que no sean obligatorios porque hay colectivos que no pueden acceder a ellas. Sobre el uso de guantes, Simón dice ser preferible la limpieza de manos y el uso de geles desinfectantes, por tener mayor efectividad. Los guantes “pueden dar falsa sensación de seguridad”, ha dicho Simón, porque uno puede tocarse el rostro, algo altamente peligroso para luchar contra el contagio. 

2.¿Podré ver a mis abuelos?

En el caso de las personas mayores, a partir de la semana que viene podrán salir a la calle en una franja horaria, pero al ser considerables personas “vulnerables” y con “patologías previas”, su contacto con grupos más amplios de población no están planificadas hasta la tercera fase de la escalada, prevista para mediados de junio. Además, en el caso de los geriátricos las visitas solo se permitirán hasta el mes de julio, entrados ya en la “aparente normalidad”.

Sin embargo, algunas patronales de geriátricos, como es el caso de ACRA (Associació Catalana de Recursos Assistencials), piden que estas personas puedan salir a la calle o puedan recibir visitas de familiares en cuanto antes. “Son personas muy frágiles y necesitan socializarse, estar con otras personas, con su familia, moverse... estamos ante problemas también de salud mental que puedan empeorar”, pide la directora de la patronal, Montse Llopis. También la asociación Avismon, que atiende a ancianos que viven solas alerta de la angustia en la que están viviendo los abuelos que viven solos en sus casas. “Hay personas que están llegando a su límite y que necesitan salir a la calle, y otros que están muy asustados, vemos mucha angustia, se les está haciendo muy largo”, cuenta Esther Pascual, coordinadora de voluntarios de la entidad. Lo que sí permite el plan de la desescalada es que a partir de la primera fase los servicios sociales puedan visitar las personas mayores que están en sus casas. Una brecha que los voluntarios quieren aprovechar para poder visitar a los ancianos que viven solos, aunque de momento ya les están acompañando a algunos servicios, como las visitas médicas urgentes. 

¿Cómo funcionará el plan de desescalada? / ZML

3. ¿Podré ir a rezar? ¿Qué pasa con las comuniones? 

Los fieles podrán ir a los templos y centros de culto durante la primera fase de la desescalada, prevista a mediados de mayo, aunque limitada a un 30% del aforo. Más adelante, en la segunda fase para finales de mayo, se ampliará el aforo al 50% de la capacidad. 

Por el momento, las instituciones religiosas permanecen atentas a las recomendaciones que les hagan llegar las autoridades sanitarias. Fuentes del arzobispado de Barcelona explican que serán los obispos de cada diócesis los que acabarán trasladando a las parroquias cuando y como se permitirá el acceso a las misas, aunque puede haber diócesis que se encuentren entre dos provincias, como es el caso de Solsona o Tortosa.  Por el momento, según fuentes del Arzobispado, la mayoría de las celebraciones comunitarias, como las comuniones, confirmaciones o matrimonios, se han pospuesto para mediados de septiembre y también se plantea mantener la dispensación (que no obligación de participar en las misas) hasta entonces. En el caso de las bodas, sin embargo, el plan de desescalada permite que se puedan celebrar a partir de la segunda fase pero con un grupo “limitado” de asistentes. 

4. ¿Qué ocurre con las actividades de ocio infantil?

A pesar de que las escuelas cierren, los promotores de las actividades extraescolares del verano temen por una falta de planificación y de directrices en este sector. “La incertidumbre es considerable, entendemos que haya otras prioridades pero necesitamos directrices y saber hasta dónde podremos llegar”, explica el secretario técnico de la Fundació Pere Tarrés, Albert Riu. 

Por un lado están los ‘campamentos urbanos’, también conocidos como ‘casals’ de verano. “Este año van a ser más necesarios que nunca”, explica Riu, Por un lado, para estimular y socializar muchos niños que han sido encerrados en casa, pero también para garantizar que los menores puedan hacer comidas saludables. “En cuanto termine el curso las tarjetas comedor van a terminar, somos nosotros quien suplimos este servicio, y ahora hay más necesidad que nunca”, advierte Riu. Las escuelas están contratando estas actividades, pero, dice Rius “necesitamos saber cómo tendremos que hacerlo, qué medidas de seguridad habrá que tomar y que las familias tengan seguridad y ayudas económicas para que sus hijos puedan ir”, comenta.

En segundo lugar están las actividades de ocio de colonias, campamentos y rutas que organizan desde empresas privadas hasta entidades de voluntariado juvenil como los ‘cau’ o ‘esplais’. “Esperamos una respuesta de la direcció general de Joventut de la Generalitat”, pide Riu, que explica que ahora hay más de cien entidades programadas, y habrá que saber si hay que devolver el dinero a las familias. En ese mismo sentido se han expresado entidades que gestionan casas de colonias, albergues y terrenos de acampada, que pronostican el “riesgo de fallida”. “Ha habido una petición masiva de retornos de anticipos por las actividades reservadas que han tenido que ser suspendidas. Los anticipos son una herramienta económica imprescindible para el sector para asegurar su continuidad en casos, como el actual, de anulación de la actividad”, han expuesto hoy en una nota de prensa conjunta. Entre marzo y agosto es cuando desarrollan el 90% de su actividad, y calculan que, como mínimo, van a perder 50 millones de euros, por lo que piden ayudas al Govern a “fondo perdido”. 

5. ¿Podré viajar?

Según el plan de desescalada del Ministerio de Sanidad, los españoles no podrán viajar entre provincias hasta que llegue la “nueva normalidad” a finales de junio. La movilidad entre diferentes zonas estará limitada únicamente a razones laborales. Por ejemplo, una persona que vive en Girona sí podrá desplazarse para trabajar en Barcelona. 

Aunque Sanidad no lo ha especificado, se entiende que a partir de junio sí se podrá viajar. Con todo, el turismo mundial del próximo verano estará marcado por el miedo a visitar otros países, como señalan los expertos. Es muy posible que en los próximos meses veamos cómo los españoles viajan más en el interior de España, en lugar de ir al extranjero. 

En cuanto al transporte de larga distancia dentro de España (ya sea en autobús, tren, AVE, avión o barco), el documento del Gobierno recoge que se irán eliminando “progresivamente” las prohibiciones que establece la normativa actual, siempre en función de los marcadores en las diferentes comunidades. Así, los operadores de transporte irán ajustando su oferta en función de cómo evolucione la demanda. De momento, y al menos hasta la fase 4, se seguirán ofreciendo los servicios al 30% y la ocupación de los vehículos será del 50%.

En referencia al transporte aéreo, Sanidad considera “obligado” alcanzar un concierto regulatorio de alcance europeo. No hay más información de momento, más allá de que la apertura de fronteras será “progresiva”. Para el resto de modalidades y distancias, resultará precisa la aprobación de las correspondientes órdenes del Ministerio de Sanidad. La coordinación ejercida por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana resultará fundamental para la eficaz ejecución del proceso de desescalada.

6. ¿Hasta cuándo durará el teletrabajo?

Si algo ha demostrado esta pandemia es que el teletrabajo es posible, si bien tiende a ir en detrimento de las condiciones laborales del empleado. Esta modalidad de trabajar desde casa se alargará las próximas con el fin de evitar las aglomeraciones. De hecho, en la fase cero de la desescalada (en la cual nos encontramos), la opción de teletrabajo es la “preferente” en aquellos casos en que es posible. Y deberá haber un “escalonamiento” en la entrada y salida de centros de trabajo. 

En los casos en que sea necesario ir a trabajar a, por ejemplo, una oficina, será necesario mantener la separación física entre compañeros. Los centros de trabajo, señala Sanidad, deben ser “seguros” y los trabajadores, contar con la “máxima protección sanitaria y laboral”. Los empleadores, además, deberán adaptar sus protocolos y medidas de prevención de riesgos a las recomendaciones higiénicas y de distanciamiento establecidas por Sanidad.

En la fase uno se hará un análisis de las exigencias de Prevención de Riesgos Laborales necesarias en las distintas actividades, adaptadas al covid-19.

A partir de la última fase, la tres, se aplicarán una serie de protocolos de reincorporación presencial a las empresas para la actividad laboral (uso de epis y/u otras medidas de seguridad), con horario escalonado y garantías de conciliación.

Lo que es evidente es que el trabajo en oficinas y lugares cerrados, con contacto directo con otras personas, incrementa el riesgo de contagio de otras enfermedades. Una persona infectada de algún virus puede contagiar al estornudar, toser o hablar.

7. ¿Cuándo abrirán los gimnasios?

8. ¿Cuándo recuperarán los hospitales su actividad normal (visitas, tratamientos, cirugías,etc.)?

La pandemia de coronavirus convirtió durante semanas los hospitales en centros monográficos de covid-19. Se aplazaron multitud de visitas, pruebas (como tacs y mamografías) e intervenciones quirúrgicas no urgentes, tratamientos de pacientes crónicos e incluso trasplantes de órganos que no eran vitales. Nunca, eso sí, se dejaron de atender las emergencias como infartos o ictus, aunque muchas personas llegaron al hospital demasiado tarde por miedo a contagiarse. Además, se fomentó mucho la videoconsulta a través de la cual realizar el seguimiento de los pacientes.

Ahora los centros están comenzando a reprogramar todas aquellas consultas y cirugías aplazadas. También se están abriendo quirófanos hasta ahora dedicados al covid-19. Las zonas de los hospitales antaño convertidas en covid-19 empiezan, poco a poco, a recuperar sus antiguos usos, lo cual permitirá retomar el ritmo de tratamientos de antes de la crisis, sobre todo aquellos que requieren mayor prioridad.

También se está reprogramando las visitas médicas, pero los médicos están preocupados por las salas de espera, donde la aglomeración de pacientes podría facilitar la transmisión del virus. Se está diseñando cómo hacerlo. Una opción es alargar los horarios de atención para evitar que se junte mucha gente en determinadas horas. Y se sigue atendiendo por teléfono todo aquello que no requiere de una visita presencial.

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Además, los hospitales están tratando de ver cuántos profesionales y cuáles se han contagiado del virus a través de pruebas serológicas, si bien algunos expertos cuestionan la fiabilidad de las mismas.