14 ago 2020

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EL RETO DE LA EDUCACIÓN

El confinamiento despierta el monstruo del abandono escolar

La Fundació Bofill insta a multiplicar esfuerzos con los alumnos vulnerables para evitar que dejen los estudios

Reclama al Govern más becas para los casales de verano y una "promoción automatica de curso"

Carlos Márquez Daniel

Un estudiante de secundaria, con sus tareas escolares virtuales. 

Un estudiante de secundaria, con sus tareas escolares virtuales.  / FERRAN NADEU

Las crisis económicas suelen cebarse con las familias más desfavorecidas. Pero la vulnerabilidad no solo llama a la puerta de los hogares, también se recrudece en las escuelas con alumnos sin recursos. En la recesión que empezó en el 2008 se superó el 30% de chavales que, tras la secundaria, dejaban los estudios. Ni bachillerato ni formación profesional; la nada. La Fundació Bofill, con el temor de que se reproduzcan muchos de los males educativos de entonces, alimentados por morrocotudos recortes en el presupuesto público, ha elaborado una guía con la que interpela a los distintos gobiernos, al de aquí y al de más allá, para que atiendan las necesidades urgentes de los colegios de alta complejidad. En definitiva, para no dejarse a nadie por el camino, un 'karma' que el propio Departament d'Educació también repite a menudo. 

Esta entidad privada ha ideado 30 medidas de aplicación inmediata y otras 20 que deberían desplegarse en los próximos tres años. Entre lo obvio y ya previsto, el esfuerzo que debe realizarse para no ensanchara más si cabe la brecha digital, esto es, que los hogares sin tecnología reciban medios (ordenadores, tablets, teléfonos móviles o tarjetas para acceder a internet) de manera que puedan seguir de la mejor manera posible las tareas que propongan los maestros desde sus casas.

Más becas de verano

Ismael Palacín, director de la fundación, usa la palabra "acompañamiento" para definir el papel que deben desempeñar los docentes hasta que termine el curso. O incluso más allá, pues plantean un programa de actividades de verano capaz de adaptarse a todo el territorio que contemple "acompañamiento emocional tras el confinamiento y refuerzo educativo, pero no replicando los esquemas instructivos propios del curso". Para ello, reclama al Govern ampliar el plan de becas para dar prioridad a los niños procedentes de familias vulnerables, demanda que el propio 'conseller' Josep Bargalló hizo suya el miércoles al anunciar que, efectivamente, habrá más recursos (¿cuántos?) para que estos niños y niñas de familias desfavorecidas puedan acceder a los casales del mes de julio.

Respecto al inicio de próximo curso, las medidas contemplan que cada centro educativo cuente con un plan de acogida postcrisis, con una evaluación inicial que valore aspectos cognitivos y emocionales y en el que se impliquen docentes y familias en espacios de reflexión compartida y donde los tutores jueguen un papel relevante. El jefe de proyectos de investigación de la Fundació Bofill, Miquel Àngel Alegre, también insta a implantar una "promoción automática de curso" y a eliminar la repetición de curso tanto en primaria como en secundaria. Solo en cuarto de la ESO plantean algún tipo de prueba extraordinaria para recuperar contenidos. Pero por encima de todo, este experto pone el acento en el absentismo escolar (en Catalunya estaba en el 2016 en el 18%), pues después de tantas semanas sin rutinas escolares, podría acentuarse. Lo dicho: que nadie se baje del bus de la educación por culpa de un virus.