28 nov 2020

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65 ANIVERSARIO DEL PARQUE NATURAL

Aigüestortes alza la vista a su cielo nocturno

Reserva Starlight desde el 2018, el parque prepara miradores para observar el firmamento

Los 10 municipios de su entorno confían en atraer a un turismo que aprecie los valores lumínicos del territorio

Carme Escales

Vista astronómica desde el pueblo de Obeix, en la Vall Fosca (Pallars Jussà).

Vista astronómica desde el pueblo de Obeix, en la Vall Fosca (Pallars Jussà). / CELÍSTIA PIRINEUS

El Parc Nacional d’Aigüestortes i Estany de Sant Maurici celebra este año el 65 aniversario de su creación. Y en los dos últimos años ha tenido otros dos motivos de celebración. En octubre del 2018 recibió la certificación de Reserva Starlight (Unesco), y el pasado octubre fue declarado Zona de Especial Protección de la Calidad Acústica (ZEPQA). Es la mayor extensión de Catalunya con estos valores reconocidos. Nitidez atmosférica y silencio, dos tesoros que enriquecen flora, fauna y la calidad de vida en este enclave pirenaico considerado uno de los espacios naturales más bien conservados del Sur de Europa.

Ambos reconocimientos, señala Mercè Aniz, directora y conservadora del parque, “son una herramienta muy potente para desarrollar el entorno en términos de sostenibilidad”. Se refiere a los 10 municipios en el área de influencia del parque. La distinción como Reserva Starlight se acompaña de la calificación de Destino Turístico Starlight, que acredita también la calidad de sus cielos y implica garantizar su protección, como por ejemplo adaptando la luz pública a los parámetros de sostenibilidad.

Las certificaciones las otorga, con el aval de la Unesco, la Fundación Starlight, una entidad sin ánimo de lucro con sede en Tenerife, creada por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) en defensa del cielo nocturno y el derecho a la luz de las estrellas. Sus dictámenes comprenden la adecuación de infraestructuras y actividades relacionadas con la oferta turística (alojamiento, medios de observación al servicio de los visitantes, formación del personal para la interpretación astronómica, etc.) y su integración en la naturaleza nocturna.

Uno de los ríos y cimas nevadas del parque. / PARQUE NACIONAL DE AIGÜESTORTES I ESTANY DE SANT MAURICI.

El primer mirador

En la cota 2.000 de la estación de esquí de Espot (Pallars Sobirà) ya se ha adaptado un espacio como mirador del firmamento, con un plafón informativo que sitúa el cielo. “La intención es ubicar uno en cada comarca con territorio en el parque: Pallars Jussà, Alta Ribagorça y Vall d’Aran”, explica Xavier Llimiñana, técnico de uso público del parque.

’Timelapse’ del cielo nocturno del Parc Nacional d’Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. / JOAN LLIMIÑANA

El segundo mirador está previsto situarlo en la Alta Ribagorça, “junto a la ermita románica de Sant Quirc de Durro, una de las iglesias reconocidas como Patrimonio de la Humanidad”, explicó la alcaldesa de Boí, Sònia Bruguera. “En el Vall de Boí ya contamos con tres certificaciones de la Unesco: el románico, las fallas y destinación turística Starlight. Es un gran sello de calidad para lo snueve núcleos de nuestro municipio y sus valores culturales y humanos”, apunta Bruguera.

“Sería bueno que todo este valor añadido sirviese para diversificar y descentralizar el turismo. Pasar del turismo masificado, visitantes fugaces con chanclas en la montaña que lo quieren ver todo en dos días, a mentalizarnos respirando sin aceleración y más conscientes del ritmo de la naturaleza”, expone Isabel Guillamon, que regenta los apartamentos La Peguera de Boí, a la entrada del parque. “Tal vez con más unión del sector turístico podríamos alcanzar ese mayor grado de calidad en las experiencias de quien nos visita”, añade.

No acostumbrados a pagar

Albert Blázquez, al frente de la comisión de turismo de la Vall Fosca, reconoce que, si bien existe ya un perfil de visitante que sí conoce la excepcionalidad del cielo aquí, como aficionados a la astronomía, “es muy novedoso aún el reconocimiento para el resto". "Pero debemos impulsar nuevas propuestas porque es superinteresante”, añade.

Blázquez es guía de montaña y dueño del Hotel Arturo de La Pobleta de Bellveí, y desde hace tres años organiza caminatas por el parque hasta ver la puesta de sol. Después los participantes cenan y asisten a una sesión de astronomía. “Aquí tenemos muy poca cultura de pagar. La gente opta mayoritariamente por salir a su aire. Mientras que en Francia, por ejemplo, salir a caminar con un guía es lo más habitual”, dice.

Una biosfera excelente

Aiguestortes es el único parque nacional de Catalunya. Tiene 14.119 hectáreas, más 26.733 de Zona Periférica de Protección y con toda su zona de influencia alcanza las 145.057 hectáreas (una hectarea equivale a una manzana del Eixample), que comprenden 10 municipios en cuatro comarcas, con accesos desde siete puntos. Boí y Espot como puertas principales.  


Es el hábitat de 200 especies vertebradas, entre ellos, el rebeco, la marmota, el urogallo y el quebrantahuesos. Bosques, prados, montañas, ríos y unos 150 lagos se reparten en alturas de 3.029 a 1.200 m, con una gran biodiversidad. El pasado año recibió a 560.723 visitantes.

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