01 jun 2020

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PROTECCIÓN FRENTE A LA COVID-19

Sant Pau recibe las primeras máscaras de buceo adaptadas para los sanitarios

El hospital barcelonés recibe los primeros dispositivos acondicionados para proteger a los profesionales durante las maniobras de riesgo

Estos equipos de protección se implantarán en las unidades de cuidados críticos de los hospitales catalanes durante la próxima semana

El Periódico

El Hospital de Sant Pau recibe las mascarillas adaptadas para proteger a los profesionales

El Hospital de Sant Pau recibe las mascarillas adaptadas para proteger a los profesionales

La falta de material sanitario para atender a los pacientes afectados por la covid-19 ha obligado a inventar nuevas alternativas para reducir los contagios. El Hospital de Sant Pau recibe hoy las primeras máscaras de buceo adaptadas a las necesidades de los profesionales sanitarios expuestos al virus. Estos dispositivos, que ya se han repartido entre médicos y enfermeros, formarán parte del equipo de protección individual (también conocido como epi) de aquellos dedicados a las unidades de cuidados intensivos o a maniobras que conlleven un elevado riesgo de infección. 

Se trata de unas máscaras de buceo de Decatlhon (un producto que la marca deportiva retiró del mercado para donarlas a la lucha contra el coronavirus) con un filtro de aire en 3D impreso por la empresa MOS. La unión de ambos aseguraría una eficacia del 99% en cuanto a protección se refiere, dado que combina protección facial (evita cualquier contacto directo de agentes infecciosos con la cara) y protección aérea (bloquea incluso los eventuales patógenos que se transmiten por el aire).

Según explica el hospital catalán a través de un comunicado de prensa, por ahora estas mascarillas solo se destinarán a la protección de los profesionales asistenciales dedicados a tareas de riesgo. Es el caso, por ejemplo, de aquellos que intuben o extuben pacientes infectados por covid-19, entre otras tareas del área de cuidados intensivos. Algunos de estos dispositivos, que ya han llegado a las instalaciones de Sant Pau, también se irán repartiendo a otros hospitales catalanes a lo largo de la semana.