29 nov 2020

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crisis sanitaria

Las llamadas de víctimas del machismo suben el 20%

676 mujeres y 70 niños están confinados con su agresor en Catalunya

Los expertos creen que la reclusión alienta más violencia entre padres e hijos

Elisenda Colell / Patricia Martín

Una mujer ante un establecimiento donde se informa sobre recursos de apoyo a víctimas de violencia machista.

Una mujer ante un establecimiento donde se informa sobre recursos de apoyo a víctimas de violencia machista. / RICARD CUGAT

Encerrados en casa 24 horas. O como mucho con salidas cortas para ir a trabajar, o a comprar. Con nula vida social y una ansiedad inmensa sobre si el coronavirus va a dañar gravemente tu salud o la de los tuyos. Por no hablar de cómo va a afectar a tu economía. En este apocalíptico escenario es fácil imaginar que las tensiones familiares afloren y más si el caldo de cultivo está ahí y hay una violencia previa y oculta que la dura situación puede agravar, según el diagnóstico de administraciones, entidades y expertos.

Ante ello, el Ministerio de Igualdad ha puesto en marcha un plan de contingencia que declara como servicios esenciales los destinados a las víctimas de la violencia machista, para garantizar su pleno funcionamiento. Se trata de teléfonos de atención y apoyo, como el 016, o casas de acogida. Por parte de la Generalitat también continúan activos todos los recursos. De hecho, las llamadas al teléfono de atención a las víctimas han crecido un 20% desde que se decretó el estado de alarma, lo que podría ser el primer síntoma de que las agresiones físicas o psíquicas se están incrementando debido al confinamiento. Además, en estos 10 días ya ha habido una víctima mortal, una mujer de 35 años que falleció en Castellón y que eleva a 17 el número de asesinadas en lo que va de año.

En concreto, el teléfono de la Generalitat 900900120 recibió del 16 al 21 de marzo un total de 196 llamadas de mujeres, un 20% más de lo habitual, según la presidenta del Institut Català de les Dones, Laura Martínez. Para tratar de aflorar más casos, el organismo ha elaborado una campaña para que las mujeres puedan denunciar en supermercados, farmacias y comercios abiertos.

Asimismo, la Generalitat tiene constancia de que 676 mujeres y 70 niños están conviviendo con su agresor. "El servicio de atención especializada está llamándolas a diario para saber en qué situación se encuentran", explica el secretario general de Igualtat del Govern, Oriol Amorós. A lo largo de este mes, este servicio ha detectado 42 casos nuevos de violencia en el hogar y ha constatado que 12 mujeres se han visto forzadas a abandonar su casa. Unos datos que, por el momento, son más bajos que la media habitual. "Pero nos tememos que el repunte de llamadas se acabe notando en este servicio la próxima semana", explica Amorós. Por ello, el Govern ha cerrado un acuerdo con el gremio hotelero y podría abrir albergues, por si hubiera que acoger a más mujeres que huyen de sus maltratadores.

En paralelo al trabajo de las administraciones, las entidades sociales han extremado sus prestaciones. Por ejemplo, la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres también está recibiendo más consultas, muchas de profesionales pero también del entorno de las víctimas, dado que estas tienen ahora más dificultades para pedir ayuda al convivir todo el día con el agresor, según explica Teresa Pulido, trabajadora social de esta entidad. Pulido puntualiza que el confinamiento "no va a hacer que la violencia debute". "El que es maltratador lo es al margen de las circunstancias. Lo que sí puede ocurrir es que el encierro aumente la tensión y esta agrave la situación de maltrato".

Por su parte, Lorena Domínguez, jefa del servicio de atención a familias e infancia de la Asociación In Via, apunta que "hay situaciones de estrés que activan la violencia, como el miedo a perder el trabajo, a no poder pagar la hipoteca". Y no solo se trata de las parejas que aún conviven; la situación también está afectando a aquellas mujeres separadas pero que aún sufren las secuelas, según las demandas que ha recibido la Federación de Mujeres Progresistas estos primeros días. Y es que el confinamiento está influyendo negativamente en su estado psicológico y las restricciones de circulación están provocando muchas dudas sobre el régimen de visitas de los menores y las tutelas, según Mª Jose Bueno, responsable del área de violencia de la entidad.

Violencia de hijos a padres

In Via, además, ha detectado que la violencia filioparental, la que ejercen los hijos hacia sus padres, también está en auge. De hecho, otro colectivo, la Asociación Raíces, ha habilitado un teléfono (622095577) para que las familias que sufren conflictos con los menores tengan, al menos, un asesoramiento psicológico. "El confinamiento y los límites hacen que el estrés aumente y la violencia llegue a un punto álgido", comenta la coordinadora de la entidad, Arancha Herrador.

Por último preocupa, y mucho, la violencia de los padres hacia los hijos. Los servicios telefónicos no notan un aumento de llamadas. Y es que, si el maltrato infantil es de los más invisibilizados, en pleno confinamiento, los niños tienen más problemas de verbalizarlo ante un educador o un amigo en el colegio. "Cuando termine la reclusión, estos servicios tendrán que estar muy preparados porque surgirán nuevos casos", avisa Domínguez.