07 abr 2020

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crisis sanitaria

La Generalitat toma el control de un geriátrico de Valls "por situación crítica"

Ocho residentes tienen coronavirus, y la mitad de la plantilla está aislada en su casa

El ayuntamiento de Valls suplirá toda la plantilla con 30 profesionales que no estén infectados

El Periódico

Fachada de la residencia Ballús, en Valls.

Fachada de la residencia Ballús, en Valls.

La Conselleria de Treball, Afers Socials i Famílies ha intervenido este miércoles la residencia asistida de ancianos Ballús de Valls (Tarragona), que hasta ahora gestionaba una entidad privada, "por su situación crítica", ya que la mitad de los profesionales y ocho de los 59 internos están contagiados de coronavirus.

Según una resolución de la 'conselleria', este departamento que dirige Chakir el Homrani (quien, por cierto, también ha dado positivo de covid-19) ha decidido encargar la gestión "inmediata" de esta residencia a la Fundación Pública Municipal Vilaniu, dependiente del Ayuntamiento de Valls, que se hará cargo de gestionar el geriátrico, el cual se ha quedado sin el personal necesario para atender a los ancianos.

Fuentes municipales explican que han contratado una treintena profesionales para que entren a trabajar "como tarde el viernes" en esta residencia. Estos cuidadores, insisten las fuentes municipales, irán a trabajar con materiales de protección, y dormiran en un hotel. De esta forma, se garantiza que "pueden cuidar a los residentes y a la vez no infectan a sus familiares". Así mismo, los profesionales del CAP de Valls van a asumir las funciones del equipo médico del centro. Y es que el médico y la enfermera del centro están, también, aislados en sus casas. 

Al parecer, los titulares privados de la residencia, que tiene 20 de sus plazas concertadas, han pedido ayuda al departamento porque veían que la situación se iba complicando y no se veían capaces de gestionarla, ya que 18 de sus 36 empleados están aislados y ocho de sus 59 usuarios dieron positivo por coronavirus. Ahora, pues, va entrar una nueva plantilla a trabajar en el centro para evitar la propagación del virus, especialmente entre los cuidadores que aún no tienen síntomas. 

La primera que se interviene

La 'conselleria' ha designado un funcionario público para supervisar y coordinar las medidas adoptadas y garantizar que la actividad del centro residencial, situada en la carretera del Pla de Valls, se preste con garantías. Es la primera residencia que interviene la Generalitat a consecuencia de la epidemia.

Fuentes de la consellería han confirmado a Efe que los informes del responsable del centro y de los servicios de Inspección del departamento han determinado que el centro residencial "presenta una situación excepcional que le imposibilita para prestar un servicio adecuado".

Por ello, el departamento ha tomado esta medida de urgencia para garantizar el buen funcionamiento del equipamiento, que dispone de un total de 62 plazas residenciales, aunque cuatro de ellas no están ocupadas.

Las mismas fuentes han precisado que la decisión da cumplimiento a lo que recoge la instrucción 6/2020 de la Secretaría General del Treball, Afers Socials i Famílies sobre los centros residenciales del sistema catalán de servicios sociales en relación con la emergencia sanitaria provocada por covid-19.

La instrucción especifica que el departamento, "en función de la situación epidémica y asistencial de cada centro residencial o territorio concreto y siempre atendiendo a los principios de necesidad y de proporcionalidad, puede intervenir los centros residenciales".

Afers Socials i Famílies ha comunicado la resolución al Departament de Salut, y a la Subdelegación de Gobierno de la Generalitat en Tarragona.