03 jul 2020

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Coronavirus

Siete muertos en la residencia más grande de Europa

El centro de mayores Doctor González Bueno de Madrid es uno de los programados por la UME para su desinfección

Juan José Fernández

Operarios de los servicios funerarios sacan este miércoles uno de los cadáveres de la residencia de mayores Doctor González Bueno de Madrid. 

Operarios de los servicios funerarios sacan este miércoles uno de los cadáveres de la residencia de mayores Doctor González Bueno de Madrid.  / JOSÉ LUIS ROCA

En alrededor de las últimas 24 horas, siete ancianos han fallecido en la residencia madrileña Doctor González Bueno, situada en la carretera de Colmenar, a 13 kilómetros de la capital, según informan trabajadores del centro.

Durante la mañana de este miércoles, los coches de los servicios fúnebres han ido llegando en goteo para recoger los cadáveres y llevárselos a distintas morgues de la ciudad.

Con todo su personal desbordado, la residencia no ha podido ofrecer a EL PERIÓDICO un recuento oficial del total acumulado de fallecidos. El centro González Bueno tiene un número considerable de contagios entre los usuarios, en su mayoría ancianos de muy avanzada edad, con varios centenarios en sus habitaciones. Entre el personal también se han producido varios positivos por coronavirus, según fuentes del centro. 

Las técnicas sanitarias de la residencia se turnan en sus labores en medio de una enorme tensión y temor desde hace ya más de una semana, cuando los primeros casos empezaron a manifestarse entre los inquilinos.

La Unidad Militar de Emergencias, cuyos soldados llevan ya 500 residencias desinfectadas, aún no han pasado por allí. Su limpieza está programada, precisamente, para este miércoles, según la previsión de trabajo expuesta en la Operación Balmis de las Fuerzas Armadas.

Esta residencia madrileña tiene capacidad para 600 usuarios, de los que habitualmente 400, de media, son grandes dependientes. Es uno de los destinos más temidos por las técnicas sanitarias de la Comunidad de Madrid. En 2017, sus trabajadores, la mayoría mujeres, formularon una denuncia pública por su "estrés contínuo", debido a la gran cantidad de ancianos y el escaso personal: de noche, una enfermera y ocho auxiliares para la que resulta ser una de las residencias de ancianos más grandes de Europa.

Doce en otro geriátrico

En otra de las grandes residencias de Madrid, la Orpea Loreto, doce usuarios han fallecido ya, y 20 trabajadores se han contagiado. El número de cazados por el coronavirus alcanza ya al 20 por ciento de la plantilla. 

De estas muertes, solo una ha podido confirmarse con causa en el Covid-19, pues el anciano murió en el hospital y allí se le hizo la prueba. Los otros 11 han fallecido sin que se le pueda atribuir al virus la causa de su óbito, por no habérseles podido realizar ningún test.

La residencia Opea Loreto no está sufriendo carencia de material de protección pues, según han indicado fuentes del geriátrico a Europa Press, hicieron una buena provición de mascarillas, guantes y batas antes de que estallara la pandemia.