21 oct 2020

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CRISIS SANITARIA INTERNACIONAL

El toque de queda se impone en más ciudades francesas

Anne Hidalgo, alcaldesa de París, pide un confinamiento más duro

Perpinyà, Niza y Béziers, entre las localidades que imponen la drástica medida

Eva Cantón

Niza, ciudad desierta bajo el toque de queda. También Perpinyà y Béziers han adoptado la medida.

El toque de queda se extiende en Francia. La primera ciudad en anunciar esta drástica medida para hacer respetar el confinamiento y frenar el avance del coronavirus fue Niza, donde el decreto entró en vigor a las 23 horas de este sábado.

Luego se han ido sumando paulatinamente Montpellier, Cannes, Perpinyà Béziers, en el sur, y Arras y Charleville Meézières, en el norte. Incluso París podría barajar el mismo escenario. En una entrevista al diario Le Parisien, su alcaldesa, la socialista Anne Hidalgo, reclama un confinamiento más duro.

“Tiene que ser de un rigor extremo”, sostiene. En la capital francesa, las escenas de calles prácticamente vacías contrastan con la situación de algunos mercados callejeros donde difícilmente se cumplen las reglas de distancia social. Hidalgo amenaza con cerrarlos si no se respetan las consignas.

Este lunes, el consejo científico que asesora al Gobierno dará su opinión sobre la duración del confinamiento inicialmente previsto hasta finales de marzo. Es altamente probable que este periodo se prolongue, como ha ocurrido en Italia.

Una guerra duradera

En este contexto, Emmanuel Macron ha vuelto a usar el lenguaje bélico de su comparecencia del 16 de marzo para advertir de que la lucha contra el virus será larga. “Es una guerra. Va a durar”, declara el presidente francés en una entrevista al Journal du Dimanche.

“Debemos hacer frente a la urgencia sanitaria. Proteger a los más débiles, a los ancianos y nuestro propio sistema sanitario. Pero también atender a toda la sociedad, su estrés y su capacidad para vivir esta pandemia como nación. Será un test de solidaridad”, dice Macron en el diario.

Concentrado en la gestión diaria de la crisis,  la actividad del presidente fuera del Elíseo se limita a las visitas de apoyo al personal médico de los hospitales y a los investigadores.

“Siempre le he dicho la verdad a los franceses sobre lo que sabíamos, dónde estábamos y a dónde íbamos. Intento ser lo más claro posible, pero también lo más humilde. Seguramente no lo hacemos todo perfectamente, porque no lo sabemos todo, pero intentamos a diario corregir los errores que cometimos la víspera”, sostiene.

En Francia la epidemia ha provocado 674 muertos. Hay 7.240 pacientes hospitalizados, de los cuales 1.525 están en cuidados intensivos, la mitad de ellos menores de 60 años.

Más mascarillas

Por otro lado, el ministro de Sanidad, Olivier Véran, ha anunciado que Francia ha encargado más de 250 millones des mascarillas. Los equipos médicos llevan semanas denunciando la falta de material de protección porque el estoc en este momento es de sólo 86 millones, cuando calculan que se necesitarán 24 millones semanales.

La prioridad en las próximas semanas será dotar de protección a los médicos generalistas, al personal hospitalario y a quienes trabajan en residencias de ancianos, donde se multiplican los casos de contaminación y las muertes.

Este domingo se ha conocido el fallecimiento del primer médico francés por coronavirus. Se trata de un facultativo del servicio de urgencias de Compiègne, en el Departamento de Oise, en el norte del país, una de las primeras zonas afectadas por el brote epidémico.

Mónaco declara toque de queda

El Gobierno monegasco indicó este domingo que desde esta noche y "hasta nueva orden" impone un toque de queda nocturno para frenar el avance del coronavirus en el Principado, donde ya hay 18 casos confirmados, incluido el del príncipe soberano, Alberto II, cuyo estado no es preocupante.

La restricción se aplicará desde las 22.00 (21.00 GMT) hasta las 05.00 (04.00 GMT), con excepciones para el personal sanitario, las fuerzas de seguridad o todo aquel que justifique una "razón imperiosa", como atender a una persona dependiente.

Los comercios tendrán prohibido atender al público a partir de las 21.30 (20.30) para que la gente pueda respetar la nueva consigna gubernamental, y la multa para quienes no cumplan con lo decretado se eleva a hasta 200 euros.