25 oct 2020

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Día internacional de los bosques

Los científicos creen que los bosques catalanes se recuperan bien de la sequía

Los robledales y encinares que sufrieron la sequía extrema del 2016 y del 2012 rebrotan

Sólo dos o tres lluvias este verano pueden salvar la temporada, según los expertos

Efe

Bosque de hayas en el Montseny.

Bosque de hayas en el Montseny. / Xavier González

El Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales de la Universitat Autònoma de Barcelona (CREAF-UAB) ha señalado hoy, en la víspera del Día Internacional de los Bosques y en el primer día de la primavera, que los bosques de Catalunya este año podrán recuperarse de las sequías acumuladas y de los efectos devastadores de la procesionaria.

Calor del verano pasado

"Durante la semana de Sant Joan del 2019 hubo una ola de calor repentina que parecía que perjudicaría los bosques, pero las tormentas de agosto los salvaron y ahora el escenario es bastante positivo", ha explicado el ecólogo del CREAF Jordi Vayreda.

"Nos estamos encontrando que, incluso, se están rehaciendo los robledales y encinares que sufrieron la sequía extrema de 2016 y de 2012, gracias a que son árboles que rebrotan", ha añadido.

Este hecho, según el experto, demuestra que la resiliencia de los bosques sigue siendo fuerte, a pesar de los episodios climáticos extremos que conlleva el cambio climático: "Dos o tres lluvias en verano pueden salvar toda una temporada", afirma Vayreda.

Procesionaria estabilizada

La plataforma de ciencia ciudadana Alerta Forestal recoge las afectaciones por procesionaria en los pinos de todo el país, que también tienen un año de tregua tras cuatro temporadas de efectos recurrentes muy intensos.

"Si bien ya contamos con casi 1.300 usuarios y usuarias registrados, las observaciones que nos envían de procesionaria han disminuido porque, probablemente, sus enemigos naturales han estabilizado la plaga", ha destacado Anabel Sánchez, coordinadora de la iniciativa e investigadora del CREAF.

Un resultado que cabía esperar, según explica, "pues se trata de una especie de polilla autóctona que se equilibra dentro del ecosistema de manera natural". "Las defoliaciones masivas y recurrentes de los últimos cuatro años eran inusuales y habrá que estudiar los motivos con detenimiento", añade.

Orugas en los bojedales

Si bien los bosques están en un buen estado, no pasa lo mismo con los bojedales porque la 'Cydalima perspectalis', conocida como mariposa del boj en su fase de oruga, se alimenta masivamente de este arbusto y sigue siendo una plaga preocupante.

"A simple vista, parece que este año 2020 hay menos polillas de Cydalima: hemos pasado de 5.700 capturas por trampa en 2018, año del pico de infección, a sólo 1.000 capturas en 2019, pero si indagamos un poco más identificamos la problemática: sólo el 20% de los bojes están rebrotando y todos ellos ya están siendo atacados por orugas", ha alertado el director del Espai Natural de les Guilleries-Savassona, Jordi Riera. 

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