27 oct 2020

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CORONAVIRUS

Primeros confinamientos en la costa mediterránea por la llegada de turistas madrileños

Los municipios costeros de Castellón, Valencia, Alicante y Murcia constatan la apertura de muchas segundas residencias

Murcia decreta el confinamiento de siete municipios "para todo el mundo por culpa de los irresponsables" tras constatar nuevos positivos

Nacho Herrero

Una pareja pasea este viernes por la playa de Gandia, donde ha habido un repunte en la llegada de turistas madrileños

Una pareja pasea este viernes por la playa de Gandia, donde ha habido un repunte en la llegada de turistas madrileños / Miguel Lorenzo

Noelia y su pareja viven en un pueblo de Madrid junto a una hija de un par de años. Ella está en paro y la niña aún no va al colegio y la semana pasada, aprovechando que él estaba de vacaciones y que “el tema  se estaba poniendo feo”, cogieron el coche y pusieron rumbo a Gandia, donde tienen una segunda residencia.

Ambas estaban este viernes jugando en una playa en la que cada vez se ven más casos como el suyo. “Sí que es verdad que ayer por la tarde en el paseo ya se veía mucha más gente”, explica a EL PERIÓDICO, antes de confesar que preferiría que no fuera a más. “Si allí es donde están casi todos los contagiados y ahora se vienen aquí…”, apunta.

Noelia y su hija jugando este viernes en la arena de la playa gandiense / MIGUEL LORENZO

Pero también cree que, sin alguien que lo impida, será difícil evitarlo. “Pasa como con los supermercados, los que estaban diciendo que era una locura ahora están haciendo acopio”, asegura. “Es que nadie sabe cómo va estar el tema dentro de tres días”, se defiende.

El resquemor que tiene ella existía desde hace días en los municipios costeros de Castellón, València, Alicante y Murcia por la llegada de ciudadanos de esta comunidad autónoma coincidiendo con la masiva expansión del virus en la capital española pero ahora se ha transformado en críticas abiertas por una situación que cree que puede aumentar exponencialmente los contagios en estas zonas, de Benicàssim a La Manga.  

Confinamientos en Murcia

La petición de medidas más duras ha tenido una primera respuesta en el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, que ha anunciado el confinamiento de siete municipios y la restricción de movimientos dentro de los mismos a cuestiones laborales o para comprar alimentos y productos farmacéuticos, además del cierre en estas localidades de bares, restaurantes y hoteles. Las medidas, serán "para todo el mundo por culpa de los irresponsables".

"Es vergonzoso ver cómo las oficinas turísticas estaban llenas de personas solicitando información sobre la oferta turística de estos días", ha señalado. También ha constatado un hombre de 88 años llegó a ayer en tren desde Madrid contagiado y está en el Hospital del Mar Menor. Los siete últimos casos en la Región han llegado de la capital.

Alcaldes de pueblos de la costa valenciana han confirmado a EL PERIÓDICO que desde hace días se están abriendo segundas residencias que normalmente permancen cerradas hasta la Semana Santa y que tienen constantancia también que muchos hosteleros tienen previsto adelantar a este fin de semana la apertura de sus locales. Ya no lo podrán hacer por la prohibición de la Generalitat que entrará en vigor esta noche.

"Es una vergüenza, les confinan y se vienen de vacaciones", lamentan. Las playas, aún sin acabar de arreglar tras los destrozos del último temporal, registran una inusual presencia de uno de los grupos de mayor riesgo como son las personas mayores. En Cullera han izado la bandera roja y Gandia no ha puesto en marcha algunos servicios de vigilancia y ocio previstos para la semana fallera.

En algunos municipos se ha hecho público un bando mediante diferentes sistemas de megafonía reclamando a los recién llegados de "zonas de riesgo como Madrid o el País Vasco" que permanezcan "en cuarentena domiciliaria".

Contagio de ida y vuelta

A esta situación también ha contribuido la aparición de un caso (pendiente de una confirmación final por el laboratorio) en la popular localidad de Gandia, uno de los destinos preferidos por los madrileños. Eso sí, se trata de una mujer que, si bien había viajado recientemente a Madrid (a cuidar un familiar), al parecer tiene su residencia habitual en esta localidad valenciana.

"Pedimos responsabilidad y a aquellos que han venido que salgan lo menos posible. No son unas vacaciones es una emergencia sanitaria y les pedimos responsabilidad para que esta situación pase lo antes posible", ha explicado Cristina Morera, concejal del alicantino Ayuntamiento de Dènia en À Punt.

"No parece que sea de sentido común ponerse a viajar conforme suspenden las clases", ha advertido también en la radio pública valenciana Toni Pérez, alcalde de Benidorm, que ha confesado que temen que llegue mucha gente a la localidad en los próximos días ante el cierre de centros escolares.

El propio president de la Generalitat, Ximo Puig, ha recordado en las últimas horas que existe una "recomendación de no viajar" por parte de las autoridades y ha subrayado que se espera que se adopte especialmente "desde las zonas de contención reforzada". 

Eco en las redes

Las redes sociales se han llenado de mensajes criticando esos viajes, tanto de residentes en esas zonas como de otros madrileños que afean a sus vecinos esos desplazamientos.

Medidas duras

"No puede ser que haya quien se coja la cuarentena como unas vacaciones y ayude a expandir el virus por todo el territorio", ha señalado Mónica Oltra, que ha pedido el mismo esfuerzo que ha hecho la Comunitat Valenciana suspendiendo las Fallas y la Magdalena se haga en otros lugares pero también la suspensión de los AVE desde Madrid a esta comunidad.

Desde Compromís ya han advertido que si no basta con apelar a la responsabilidad individual habrá que tomar otras medidas

Enric Morera, president de Les Corts, ha comparado la situación con la de Igualada y se ha preguntado "¿por qué no se ha cerrado la corte y la villa?".

De hecho, desde este partido su senador, Carles Mulet, ha reclamado que se actúe contra quien se va "de vacaciones" pese a las advertencias.