28 nov 2020

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Educación y trabajo

El trampolín a la empresa

Alumnos, centros y familias suman a la hora de promover la enseñanza técnica

Carme Escales

Un momento de la sesión de debate entre especialistas en Formación Profesional organizada por EL PERIÓDICO DE CATALUNYA, moderada por el periodista Carlos Márquez.

Un momento de la sesión de debate entre especialistas en Formación Profesional organizada por EL PERIÓDICO DE CATALUNYA, moderada por el periodista Carlos Márquez. / ELISENDA PONS

Ainoa García y Gerard López cursan segundo año del ciclo formativo de grado superior de Marketing y Publicidad. Lo hacen en Barcelona, en el Centro de Estudios Prat, una institución educativa que desde 1935 forma a personas desde una perspectiva humana y académica, con el objetivo de potenciar el talento del alumnado, tanto en los itinerarios de Bachillerato como en los de Ciclos Formativos de Grado Superior. La elección de Ainoa y Gerard les hace sentirse muy seguros de la FP. “Yo me siento incluso mucho más preparado que los estudiantes de universidad. Tal vez tengan más teoría pero yo me siento más próximo en mis estudios a la empresa y a la realidad del mercado laboral”, dice él. Ainoa tiene otra aportación que invita a la reflexión: “Haciendo prácticas en una agencia de comunicación, coincidí con una chica que habiendo terminado ya la carrera de Administración y Dirección de Empresas (ADE), se interesó por el ciclo formativo que nosotros hacemos como vía mejor para hacerle más fácil el acceso al trabajo, y se planteaba seguirlo.

Precisamente por ello, los especialistas en FP tienen en sus manos el reto de dar a conocer la multitud de sinergias y tránsitos posibles entre diferentes estudios que pueden hacer de la formación profesional un trampolín más directo al mercado laboral para quien sea. “Caminamos hacia una FP abierta y variada en función del territorio y las personas”, expresaba el director general de Formación Profesional de la Generalitat, Joan-Lluís Espinós. Una FP flexible y adaptable a todos los cambios sociales y de nuevos reclamos laborales. “Necesitamos un cambio metodológico. Tenemos que enseñar a los alumnos a aprender a aprender, porque nuevas profesiones irán apareciendo y deberemos saber adaptar la metodología en función de proyectos y retos”, puntualizó el director del Insituto Pere Martell de Tarragona, Àngel Miguel. Para ello, según expresó él mismo, “es necesario un compromiso a tres bandas, de los centros formativos, el Departament d’Educació y las empresas”.

Tampoco la familia escapa en su labor de apoyo a los jóvenes que optan por un ciclo de FP. Y apuntan los especialistas en este tipo de estudios, la información y orientación a los alumnos respecto a la FP debería aparecer ya en la Primaria.

Los indicadores del Departament d’Educació señalan que de cada 10 alumnos de Grado Superior de FP, 7,5 lo aprueban todo. También se sabe que el 33% de los alumnos de FP continúan formándose, en otros ciclos de FP o en la Universidad.