05 jun 2020

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LA OFENSIVA CIENTÍFICA

Al menos 30 medicamentos y cuatro vacunas buscan frenar al coronavirus

Fármacos antivirales contra el ébola o el VIH se están ensayando contra el Covid-19

La búsqueda de un antídoto no ha empezado de cero, lo que podría reducir los plazos, según los expertos

Patricia Martín

Enfermeras de un hospital de Beijing (China).

Enfermeras de un hospital de Beijing (China). / Xinhua

Mientras el número de personas contagiadas por coronavirus sigue creciendo exponencialmente, múltiples centros de investigación buscan contrarreloj posibles tratamientos y vacunas que ayuden a detener la enfermedad que se originó en China y a la que el mundo intenta ganar la batalla.

Según la información recopilada por las tres grandes federaciones de la industria farmacéutica, la internacional Ifpma, la europea Efpia y la estadounidense Phrma, junto a los datos ofrecidos por la Asociación de la Industria Farmacéutica de Corea (Krpia), en estos momentos están siendo probados al menos 30 medicamentos antivirales para comprobar su eficacia contra el Covid-19 y hasta cuatro compañías farmacéuticas están investigando una posible vacuna, intentos a los que hay que sumar los ensayos llevados a cabo por el sector público.

Entre los medicamentos a utilizar, se encuentran antivirales que ya han probado su éxito contra el ébola y el VIH, que han comenzado rápidamente los ensayos clínicos y la revisión de la literatura para su uso urgente contra el Covid-19.

Inmunoterápicos y plasma sanguíneo

Otra línea de investigación incluye inhibidores ACE (enzima convertidora de angiotensina), inhibidores de la proteasa o fármacos inmunoterápicos, cuya actividad se está comprobando “relevante” para hacer frente al coronavirus, según informó la española Farmaindustria este lunes.

Además, la japonesa Takeda está iniciando el desarrollo de un fármaco derivado del plasma sanguíneo, la globulina hiperinmune policlonal, para tratar a los individuos que padezcan alto riesgo de contraer la nueva enfermedad.

Por otro lado, un grupo de laboratorios está volcando sus esfuerzos en el desarrollo de una vacuna. “Antes de su aparición en diciembre, el Covid-19 era desconocido. Sólo un mes después, compartir el genoma de este nuevo virus dentro de la comunidad científica ha permitido a los investigadores comenzar rápidamente las primeras etapas de investigación y desarrollo para encontrar una vacuna que pueda protegernos de este nuevo coronavirus”, ha resaltado el director general de la Federación Internacional de la Industria Farmacéutica, Thomas Cueni. Según los científicos, la epidemia de SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo) en el 2003 permitió desarrollar tecnologías avanzadas que pueden adaptarse ahora para encontrar el antídoto contra el Covid-19.

"Los plazos de la vacuna se reducirán"

“Las compañías biofarmacéuticas han movilizado a sus investigadores y revisado sus prioridades para liberar a sus equipos y dejarlos trabajar en el Covid-19. Los expertos coinciden en que será necesario aprender a vivir con este virus y que no está listo para desaparecer en el corto plazo. Por eso es esencial trabajar en el desarrollo de una vacuna. Afortunadamente, no estamos comenzando desde cero. Normalmente, el proceso para desarrollar una vacuna desde cero puede llevar diez años, incluso más, pero gracias a una colaboración sin precedentes entre actores privados y públicos, los plazos se reducirán”, ha pronosticado Thomas Cueni.

Ejemplo de esa colaboración pública y privada es la Iniciativa Europea de Medicamentos Innovadores, un programa financiado al 50% entre la Comisión Europea y la Asociación Europea de la Industria Farmacéutica Innovadora, que busca un posible tratamiento entre pequeños grupos y centros de investigación de universidades y pequeñas y medinas empresas.

Las iniciativas españolas

A la recopilación realizada por la industria hay que sumar la alianza entre IrsiCaixa, el Barcelona Supercomputing Center (BSC) y el Centro de Investigación en Sanidad Animal (IRTA-CreSA) para investigar conjuntamente fármacos y también una vacuna, con financiación pública y privada, que podría dar los primeros frutos en unos tres meses. Asimismo, el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC trabaja, junto a científicos de varios países, en la consecución de una vacuna, si bien, sus investigadores han avisado que “tardará en llegar bastantes meses”.