03 jul 2020

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Los damnificados de la Meridiana: "La gente no sale cuando hay follón"

Comerciantes y vecinos soportan ya 138 días de corte del tráfico por independentistas

Luis Benavides

Corte en la Meridiana, este viernes.

Corte en la Meridiana, este viernes. / ÁLVARO MONGE

La protesta número 138 en la Meridiana siguió el guion ya establecido. Unas 40 personas, en su gran mayoría pensionistas, se citaban junto a la línea de palmeras frente a la estación de trenes de Sant Andreu Arenal. Con los vehículos policiales desplegados por la zona, a las ocho en punto, ocuparon el centro de la calzada al grito de "libertad". Como también es habitual, uno de los manifestantes, megáfono en mano, pasaba lista de los políticos y activistas presos y el resto respondía con más gritos. La Guardia Urbana redirigía el tráfico, con un volumen bastante bajo, mientras agentes de los Mossos d’Esquadra aguardaban junto a sus furgonetas.

El colectivo de la Meridiana Resisteix sigue con su protesta a pesar del hartazgo de vecinos y comerciantes. En una tienda de colchones situada justo en el tramo cortado, la jornada laboral acababa prácticamente cuando los manifestantes toman la calle. "Se nota que baja el trabajo. Supongo que la gente no quiere salir a comprar cuando hay follón", explicaba José María, que se preguntaba hasta cuándo durará eso. "Lo que no veo nada bien es que hagan fogatas, que alguna vez han hecho", recriminó.

En el túnel de lavado la protesta cuesta cada día unos 100 euros como mínimo. Uno de los encargados, Luis, explicó que su jefe se acercó el jueves para hablar con los protestantes. "Les dijo de buenas maneras que se planteen acortar un poco la protesta, pero me parece que sirvió de poco", lamentó el empleado, obligado a recoger antes de la hora las aspiradoras. Cuando el corte empieza a las siete de la tarde, que sucede a menudo, el daño en la facturación es mayor. "Espero acabe el 18 de marzo como he leído. Aunque siempre pueden volver a pedir permiso y seguiremos igual", añadió resignado.