29 mar 2020

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BATALLA JURÍDICA

Piqueteras de València: Las heridas abiertas del 8-M

El movimiento feminista de València mantiene su rebelión contra las multas recibidas en las últimas dos ediciones

Una exposición denuncia la aleatoriedad de unas sanciones que suman cerca de 11.000 euros y tienen ya fecha de juicio

Nacho Herrero

Integrantes del colectivo organizador de la muestra ultiman la exhibición del Centre del Carme

Integrantes del colectivo organizador de la muestra ultiman la exhibición del Centre del Carme / MIguel Lorenzo

Las dos ediciones de la Huelga Feminista del 8-M tuvieron como denominador común en España unas manifestaciones masivas y una generalizada ausencia de incidentes pero en València hubo también una extraña concentración de multas cuyo relato marca los preparativos de la nueva convocatoria y forma parte de una exposición que se inaugura este jueves en el Centre del Carme de la ciudad.

El nombre elegido por el colectivo Andròmines. ‘Jo també vaig ser piquetera’, da pistas sobre cómo ha afrontado el movimiento estas sanciones. "Siempre decimos ‘no estás sola’ y ‘estamos todas’ y no es sólo para el maltrato. Las multas y el juicio serán a todas", aseguran desde la Assemblea Feminista de la ciudad. Existe ya una 'caja de resistencia'.

Una de las organizadoras transcribe algunos de los lemas de los últimos 8M/ MIGUEL LORENZO

Desde el principio se han negado a pagar las veinte multas recibidas (12 en 2018 con el PP en el Gobierno y 8 en 2019 con el PSOE), basadas dicen en la ‘Ley Mordaza’ y cuyo importe es de casi once mil euros. Aseguran que son desorbitadas (de 900 a 200 euros) y que atentan contra el derecho a la huelga porque sus acciones fueron pacíficas y dentro de unos paros legales. Algunas de ellas fueron tipificadas como graves y tres ya tienen fecha de juicio.

"Han visto la fuerza del movimiento y la Policía y los poderes del Estado necesitan pararlo y la manera que han encontrado es la represión económica porque ahora, con todos los medios pendientes, la represión física ya no queda bonita", explica a EL PERIÓDICO una integrante de la asamblea.

Fuentes oficiales aseguran que los agentes se limitaron a aplicar una ley que puede gustar más o menos pero que está en vigor. Además, explicaron que no se puede hacer nada con las judicializadas y que el Ministerio del Interior está revisando el resto.

Un taxi, un barrio

Desde Andròmines explican que la exposición repasará los hitos del movimiento feminista hasta desembocar en estas grandes huelgas y que también testimonios de estos dos últimos 8-M. Están mezclados los de mujeres multadas  y los de otras que no lo fueron.

"Queremos mostrar que las vivencias fueron similares y las multas aleatorias", afirman. Cuentan por ejemplo que cuatro de ellas fueron a cuatro mujeres nada más bajar de un taxi.

Esas multas fueron una excepción espacial porque, tal y como muestra un mapa en la exposición, las otras dieciséis se concentraron alrededor de Benimaclet. Con 200 integrantes, la asamblea de este barrio es una de las más activas.

"Se ve un ensañamiento, suponemos que por la historia que tiene detrás el barrio", aseguran desde la organización.

Un operario ultima la parte de la exposición  / miguel Lorenzo

El movimiento prepara ya el 8-M, en el que no habrá huelga al ser domingo, y lo hace con fuerza pero ‘tocado’. "Tenemos claro que no nos van a parar pero también que nuestros cuerpos son vulnerables y las energías también. Nos lo planteamos muy combativo pero intentando cuidarnos mucho más. Vamos a hacer una gran acampada y la idea es que no haya multas, si pasa no será culpa nuestra", adelantan.