28 feb 2020

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Aluvión de críticas a Borrell por ironizar sobre el 'síndrome Greta'

El responsable de política exterior de la UE puso en duda que los seguidores de la activista noruega estén dispuestos a sacrificar su nivel de vida por el clima

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, durante una conferencia en la Casa América de Madrid.

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, durante una conferencia en la Casa América de Madrid. / ZIPI (EFE)

La Comisión Europea (CE) negó este viernes que exista un "síndrome Greta", al que se refirió esta semana el alto representante para la política exterior de la UE, Josep Borell, quien dijo dudar de que los jóvenes que se manifiestan sean conscientes de los sacrificios que tendrán que hacer para revertir la crisis climática.

"No creo que el 'síndrome Greta' haya sido definido como una condición médica todavía", declaró el portavoz jefe de la CE, Eric Mamer, en la rueda de prensa diaria de la institución, en la que subrayó que el colegio de comisarios respalda "enteramente" la política climática de la CE.

La polémica ha surgido a partir de unas declaraciones de Borrell el pasado miércoles durante la presentación en Bruselas de un libro del exministro español de Exteriores y eurodiputado José Manuel García-Margallo.

"Está bien salir a manifestarse hasta que te piden contribuir a pagarlo. Me gustaría saber si los jóvenes que salen a manifestarse en Berlín son conscientes de lo que valen esas medidas y si están dispuestos a rebajar su nivel de vida para subsidiar a los mineros polacos", dijo Borrell en ese evento.

El jefe de la diplomacia europea y exministro español de Exteriores se refirió irónicamente a ese fenómeno como el "síndrome Greta" y sus declaraciones han causado revuelo en Bruselas en torno a una nueva Comisión Europea que ha hecho de la transición energética hacia una economía sin carbono su seña de identidad a través del llamado Pacto Verde Europeo.

"Comentarios indignos"

El copresidente del grupo de Los Verdes/ALE en el Parlamento Europeo, el belga Philippe Lamberts, calificó esos comentarios de "indignos de un representante de la Unión".

"De entrada, porque constituyen un ejemplo flagrante de paternalismo y, además, porque enfrentan a los europeos entre ellos. La UE debe de ser solidaria de cara a la urgencia climática", declaró el eurodiputado en su cuenta de Twitter, donde adjuntó un vídeo de la citada intervención de Borrell y avanzó que la bancada ecologista la semana que viene le preguntará sobre el tema.

También la vicepresidenta del Gobierno de España y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, se refirió a las polémicas declaraciones y, adjuntando en Twitter un artículo de prensa que daba cuenta de la intervención de Borrell, señaló que "los jóvenes son crecientemente conscientes del elevadísimo coste que tiene no actuar contra el cambio climático".

"Agradezco y respeto profundamente que se manifiesten; y a todos nos toca hacer más, mejor y más rápido para afrontar la emergencia climática", dijo la ministra española, compañera de Borrell en el Ejecutivo español hasta finales del pasado mes de noviembre.

El propio Borrell, de viaje en Estados Unidos para reunirse en Washington con el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, entre otros, también ha utilizado Twitter para salir al paso de la polémica.

Posterior rectificación

"Los movimientos juveniles para luchar contra el cambio climático tienen mi total apoyo e inspiran a los políticos y a las sociedades. El cambio climático es uno de los desafíos geopolíticos más grandes, no podemos permitirnos el coste de la inacción", escribió Borrell en esa red social.

En un segundo mensaje, Borrell agregaba que para tener "éxito" es necesario también afrontar "los costes económicos y sociales de la transición a través del Mecanismo de Transición Justa" que prepara la Comisión Europea para apoyar el cambio de modelo energético.

Junto a ese comentario, el coordinador de la Política Exterior de la UE adjuntaba un texto que publicó el pasado 12 de diciembre, coincidiendo con la cumbre del clima COP25 en Madrid en el que defendía la necesidad de luchar contra la crisis climática desde una perspectiva globalista para formar una "gran acción colectiva".

"Solos no lo vamos a conseguir. Es absolutamente imprescindible una gran acción colectiva a nivel mundial", decía en esa publicación Borrell, quien ha asegurado en varias ocasiones que la lucha climática forma parte de sus prioridades diplomáticas.